La pandemia rompe esquemas: caen el consumo de alcohol y cocaína y se disparan los tranquilizantes y el juego

Varios inquilinos toman el sol en sus balcones durante el confinamiento domiciliario por el coronavirus.
Varios inquilinos toman el sol en sus balcones durante el confinamiento domiciliario por el coronavirus.
Jorge París
Varios inquilinos toman el sol en sus balcones durante el confinamiento domiciliario por el coronavirus.
Europa Press

El consumo del alcohol, del tabaco, del cannabis y la cocaína disminuyó durante 2020, el primer año de la pandemia, según una encuesta del Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones, que constata que, pese a la situación de estrés, incertidumbre y preocupación que supuso el coronavirus y particularmente el confinamiento domiciliario, los hábitos de consumo de los españoles con respecto a estas sustancias no solo no empeoraron, sino que en la mayoría de los casos mejoraron. De las sustancias y conductas con potencial adictivo estudiadas, solo se evidenció un repunte en el consumo de juegos online de apuestas entre los más jóvenes y de sustancias hipnosedantes sin receta, particularmente entre quienes más suelen hacer unos de ellas, mujeres de entre 50 a 60 años.

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, y el delegado del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Joan Ramón Villalbí, han presentado este viernes los resultados de una encuesta sobre el impacto de la pandemia en el consumo de drogas y adicciones que señala un disminución en 2020, en todas las franjas de edad y en casi todas las sustancias. Sin embargo, no puede establecerse una distinción entre los patrones de consumo durante el confinamiento duro y cuando este terminó. La encuesta se llevó a cabo entre noviembre y diciembre del año pasado por medio de conversaciones telefónicas de unos 15 minutos de duración con 7.886 personas de entre 15 y 64 años.

Según han explicado, el motivo fundamental tuvo que ver con la falta de disponibilidad de las mismas o la desaparición de los contextos en los que suele consumirse. Así se observa en sustancias ilegales como el cannabis y la cocaína, por el cierre de territorios y las restricciones a los movimientos, pero también se observa en otra acusada disminución, la del consumo de alcohol "de borrachera", que cayó notablemente entre la población más joven en 2020.

Alcohol y tabaco

En relación al consumo de alcohol, el estudio constata que disminuyó durante la pandemia, en los hogares y fuera -con establecimientos cerrados y prohibición de salir de casa en parte del año- y en todos grupos de edad. La prevalencia del consumo de bebidas alcohólicas antes de la pandemia era del 62% y después, el 57,3%. Villalbí ha destacado esta conclusión, a pesar del "relato" que ha indicado que a veces dieron los medios de comunicación en el sentido contrario.

La caída del consumo que han destacado Darias y Villalbí como más llamativa ha sido el descenso del consumo de alcohol entre los más jóvenes, de 15 a 24 años y particularmente del llamado consumo "de borrachera", en botellones que prácticamente brillaron por su ausencia el año pasado. "Quizá porque han tenido menos acceso", ha indicado Villalbí. Según los datos, el porcentaje de jóvenes de entre 15 y 19 años que bebía antes de la pandemia era de 59,9% y en 2020 fue de 45,1%. Entre 20 y 24 años, el antes y después son el 74,4% y 64,5%.

Pero también se constata que hubo gente que consumía alcohol y dejó de hacerlo y "un volumen muy importante" ha disminuido el consumo (7,6%). Esto se constata en todos los grupos de edad y el estudio muestra que un 7,1% dejó de consumir alcohol en 2020.

También es general, aunque más ligera, la caída del consumo de tabaco en 2020. Antes del año pasado fumaba el 29,1% de la población y durante, el 27,7%.  El patrón que se observa aquí es que "la mayoría de la gente no fumaba antes [de la pandemia] y sigue sin fumar", que hay una "pequeña proporción" que incluso aprovechó para dejarlo (2,6%) y que otra, "mucho más pequeña", hizo lo contrario e inició el hábito (1,2%).

Cannabis y cocaína

En cuanto a las drogas ilegales, el estudio tiene en cuenta el cannabis y la cocaína, para concluir el descenso en el consumo de ambos, que en este caso tiene que ver más si cabe con la disminución de la oferta. "Durante la pandemia, se cerró el comercio internacional y el tráfico de personas y, por tanto, hubo una disminución muy importante en la llegada de sustancias, traducida en una menor disponibilidad", ha apuntado el delegado del Gobierno.

Los consumidores de cannabis son mayoritariamente hombres y de edades comprendidas entre 15 y 34 años. Antes de la pandemia decía consumirlo el 20% de los hombres de esa franja y el 6% de las mujeres. En 2020, el 16,5% de los hombres y el 4,5% de las mujeres.

En cuanto a la cocaína, la disminución de su consumo fue más marginal porque también es la parte de la población que recurre a ella. Según la encuesta, cuesta, el 1,4% consumía antes de la pandemia y del 1% durante la misma.

Apuestas online

Frente a estas disminuciones generalizadas, el estudio refleja un incremento de hábitos relacionados con los juegos de apuestas online y con la toma de medicamentos hipnosedantes sin receta, para ayudar a dormir, durante 2020. El primero afecta particularmente a los jóvenes y ha llevado a Villalbí a afirmar este vienes que "se necesita una regulación" en este ámbito. Las mayores protagonistas del segundo son las mujeres en edad avanzada, de 50 a 60, y supone la demostración de que "estamos demasiado medicalizados", ha dicho el delegado del Gobierno.

Los juegos online, a los que se juega desde casa, son una de las dos categorías de juegos de apuestas por los que preguntó la encuesta. Sobre los que se producen en casinos o casas de juegos, de tipo presencial, en 2020 hubo una "disminución muy clara", del 12,2% al 7% de prevalencia entre la población entre 15 y 64 años.

Distinto es lo que se constata con los juegos on line, que crecieron entre los menores de 25 años, de 7,4 al 7,9%, la única franja de edad en la que crece la prevalencia.

Tranquilizantes

En cuanto a los fármacos potencialmente adictivos sin receta, el estudio concluye que la pandemia no hizo variar el consumo de analgésicos opioides  (para el dolor) no vemos diferencia con respecto a antes de la pandemia y se mantiene estable en torno al 1,3% de la población.

Distinto es el caso de los medicamentos hipnosedantes, como el lexatín o el orfidal (relajantes o para conciliar el sueño), cuyo consumo creció en términos generales (del 1,9% al 3,1%) y más en mujeres (2,3%-4%) que en hombres (1,4%-2,1%).

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