Imagen de la cárcel Sílvio Yoshihiko Hinohara, en el municipio de Presidente Bernardes (estado de Sao Paulo, sureste de Brasil).
  • El recluso decidió comerse los tres celulares para que no fueran descubiertos durante una revista en las celdas realizada el pasado día 4.
  • Una semana más tarde, tras no haber podido expulsaros por el recto como pretendía y empezar a sentir fuertes dolores, buscó ayuda médica.
  • Después de someterlo a un examen de rayos X en el que se constató que tenía los tres aparatos en su estómago, los médicos le recetaron laxantes.
  • Iba a ser operado, pero falleció antes de la cirugía.

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