Más de 10.000 veterinarios trabajan durante el Estado de Alarma en granjas, instalaciones acuícolas, mataderos, industrias alimentarias, empresas distribuidoras, restauración colectiva, servicios oficiales de salud pública e inspección, laboratorios de análisis o control aduanero, entre otros lugares, para garantizar el abastecimiento de la población y la seguridad alimentaria en España.

La Unió de Llauradors ha asegurado este lunes que los agricultores y ganaderos de la Comunitat Valenciana "pueden seguir realizando su trabajo normal en las explotaciones, granjas y asentamientos apícolas, respetando los debidos consejos de seguridad de las autoridades sanitarias, para seguir produciendo alimentos de calidad que abastezcan a la población en esta crisis del coronavirus".

Castillejar en el Altiplano de Granada.

El portavoz de la plataforma ciudadana 'En defensa de nuestra tierra', de Castilléjar (Granada), Evaristo Rodríguez, ha considerado que las nuevas exigencias para las macrogranjas porcinas que contempla el Real Decreto aprobado esta semana por el Gobierno van "en la buena dirección", pero son "insuficientes" en cuestiones relativas a la figura del veterinario que se propone para cada granja o al bienestar animal.

Imagen de biofiltros para el tratamiento de purines, utilizados en una explotación porcina de Alhama de Murcia
Utilización de biofiltros combinada con tratamientos físico-químicos, compostaje los purines de cerdo, desecación térmica o biodigestión. Éstas son algunas de las medidas que proponen los investigadores del Grupo Gestión, Aprovechamiento y Recuperación de Suelos y Aguas (GARSA) de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) para evitar los daños ambientales derivados de la gestión inadecuada de los purines en las granjas de cerdos. La gestión a la carta es posible para valorizar los purines en función del entorno de la explotación porcina.

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