El Ejército prepara un hospital en Picassent y se temen amotinamientos: "2.200 reclusos están muy nerviosos"

Exterior centre penitenciari Picassent
Exterior centre penitenciari Picassent
GOOGLE MAPS

La cárcel de Picassent es un polvorín. Hay tres módulos con 180 reclusos aislados y 13 funcionarios contagiados de coronavirus y ahora el Ejército pretende instalar un hospital de campaña por temor a un brote de Covid-19. 

El presidente de prisiones de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), Jorge Vilas, que asegura que los reclusos están en "tensión", reclama al Ministerio del Interior "información" sobre la instalación de un hospital de campaña por parte del Ejército en el recinto penitenciario Antonio Asunción, el más grande de España. "Evidentemente algo grave está pasando", sentencia.

Los reclusos están muy nerviosos, son población de riesgo, muchos tienen sida, tuberculosis o hepatitis. Temen verse contagiados por el coronavirus y morir

La cárcel de Picassent alberga a 2.200 internos (en condiciones normales son 2.800 pero los 600 presos de tercer grado están aislados en sus casas con un permiso especial). "Los reclusos están muy nerviosos, muchos saben que son población de riesgo porque tienen enfermedades como el sida, tuberculosis o hepatitis. Lógicamente temen verse contagiados por el coronavirus y morir. Las cárceles pueden ser como las residencias de mayores pero con reclusos", alerta Jorge Vilas.

Al respecto, explica que en los últimos días ha habido "incidentes regimentales" en casi todas las prisiones (Puerto de Santamaría, Albacete, Lanzarote, Valencia Alicante...). "Cada vez hay más internos que se niegan a cumplir las órdenes, insultan, agreden, queman objetos... la tensión aumenta y el número de funcionarios se reduce porque los casos positivos se han duplicado en unos días", advierte.

Cada vez hay más internos que se niegan a cumplir las órdenes, insultan, queman objetos... la tensión aumenta y el número de funcionarios se reduce

Un hospital de campaña en plena cárcel

Por ello, reclama "transparencia y comunicación" al Ministerio de Interior ya que "solo sabemos que van a montar un hospital de campaña en el macrocentro penitenciario de Picassent porque han venido 7 militares a las instalaciones a examinar la zona y ver dónde instalarlo". 

En su opinión, "es evidente que puede haber un brote en el centro: hemos hecho averiguaciones y sabemos que han hablado con el Hospital General de Valencia que es donde enviamos a los reclusos enfermos normalmente, allí tenemos seis plazas asignadas pero sería insuficiente si hay un brote y por eso preparan el hospital de campaña dentro de la cárcel, seguramente en el polideportivo".

Dudas sobre las cifras oficiales de contagiados

Desde el sindicato Acaip y UGT aseguran que el anuncio de la posible instalación de un hospital de campaña por parte del Jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general Miguel Ángel Villarroya, "ha causado gran intranquilidad entre los trabajadores de Instituciones Penitenciarias del centro, sus familias y entre la población reclusa". Al respecto, desde Acaip y UGT han exigido "saber si los datos facilitados sobre el alcance de los contagios en dicho centro penitenciario son ciertos, o se puede estar ocultando la realidad".

Vista exterior de la cárcel de Picassent
Vista exterior de la cárcel de Picassent
EUROPA PRESS - Archivo

En la misma línea de dudas sobre la realidad de los contagios se manifiesta Jorge Vilas (CSIF): "Teóricamente en ninguna cárcel de España hay más de 6 casos positivos de reclusos, en total hay 25. En Picassent oficialmente no hay ningún recluso contagiado, pero la realidad es que hay 3 módulos enteros aislados: de 120 internos, otro de 10 internos y otro de 50 internos. En esos módulos ha habido gente que presentaba síntomas de coronavirus, hasta 5 internos, pero oficialmente no son positivos porque no se les ha hecho el test de confirmación".

Lo que sí es oficial es que en la macrocárcel de Picassent hay 13 funcionarios contagiados de Covid-19. "Están aislados en sus casas y con control médico, los dos últimos los comunicaron este martes día 14. Y hay otros 50 trabajadores de baja por cuarentena". En total, en los centros penitenciarios de España, hay más de 200 positivos confirmados y 1.000 funcionarios aislados porque podrían estarlo.

Los sindicatos de prisiones exigen mascarillas buenas y tests

Para garantizar la seguridad, los sindicatos de prisiones (CSIF, Acaip y UGT) reclaman al Ministerio del Interior más medidas de protección para los funcionarios.

Desde Acaip denuncian que "no se están proporcionando mascarillas suficientes, lo que supone que los trabajadores de los mismos deban utilizar mascarillas quirúrgicas desechables durante turnos de casi 40 horas".

Jorge Vilas (CSIF) asegura: "Hemos pedido que se haga el test a los trabajadores de prisiones como personal esencial. Sobre todo en los casos que han dado positivo". También reivindican la instalación de arcos de desinfección en la entrada del recinto por los que pasen los vehículos que se introduzcan en el recinto penitenciario.

Guardar la distancia de 2 metros, imposible en la cárcel

Por todo ello, el presidente nacional de prisiones de CSIF reclama al Gobierno que a los funcionarios que trabajan en las centros penitenciarios se les considere como personal de riesgo de exposición. "Es imposible poder guardar la distancia de los 2 metros de seguridad, ni con los reclusos ni con los compañeros".

Hay que hacer el recuento de reclusos, las celdas deben estar limpias, fijar el orden de las filas en la comida, si hay peleas tenemos que intervenir... ¿cómo no vamos a tener contacto?

En ese sentido, explica que se dan situaciones a diario que son fundamentales e imposibilitan la distancia de 2 metros: "Hay que hacer el recuento de reclusos, las celdas deben estar ordenadas y limpias, en las comidas se fija el orden de las filas, en el patio, si hay incidentes, peleas, tenemos que intervenir... ¿cómo no vamos a tener contacto?".

Cárcel masificada: 2.200 reclusos y 1.000 trabajadores

En el centro penitenciario de Picassent, además de los 2.200 reclusos, trabajan cerca de 1.000 personas sumando a los funcionarios y el personal laboral (trabajadores sociales, cocineros, sanitarios -solo hay seis plazas cubiertas de 21-, psicólogos...). Además hay Guardias Civiles y vigilantes de seguridad.

Hospital de campaña también en Quatre Camins (Barcelona)

La Generalitat Catalana, la única comunidad autónoma que tiene transferidas las competencias penitenciarias, también ha puesto en marcha un hospital de campaña en la cárcel de Quatre Camins (Barcelona) después de detectar al menos 22 positivos de reclusos y 10 trabajadores, además están pendientes de los resultados de decenas.

De momento las Consellerias de Salut y Justicia descartan el traslado masivo de presos al hospital penitenciario de Terrassa o a la unidad para internos con síntomas leves de Covid-19 habilitado en la segunda planta de enfermería del centro Brians 2 (Barcelona).

Precedentes muy graves en Italia o Brasil

En Italia seis presos de la cárcel de la ciudad italiana de Módena (norte) murieron en medio de una revuelta surgida como protesta por las restricciones por la crisis del coronavirus el pasado 10 de marzo. 

En Brasil al menos 1.350 presos se fugaron el 17 de marzo de tres cárceles del estado brasileño de Sao Paulo, el más poblado del país, después de una serie de motines motivados por las restricciones de visitas y salidas temporales decretadas dentro de las medidas para intentar frenar la expansión del coronavirus.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento