Pedro Sánchez, investido presidente con 167 votos a favor y 165 en contra

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, al inicio de la tercera jornada del debate de su investidura como presidente del Ejecutivo de la nueva legislatura, este martes en el Congreso.
Sánchez, investido presidente este martes en el Congreso.
EFE/Juan Carlos Hidalgo
No ha habido sorpresas. Pedro Sánchez, que se enfrentaba a la segunda votación de investidura tras fracasar la primera el pasado domingo, ha conseguido ser investido presidente por una ajustada mayoría simple de 167 votos frente a los 165 en contra. 18 diputados (los de ERC y EH Bildu) se han abstenido.

Más de 240 días después, España volverá a tener un Ejecutivo en plenas facultades. Pedro Sánchez fue investido este martes presidente del Gobierno en el Congreso con la mayoría más exigua desde la vuelta de la democracia: 167 votos a favor frente a 165 en contra. Pese a los nervios que recorrieron las bancadas de la izquierda hasta el final ante la posibilidad de un tamayazo, no hubo sorpresas y la alianza del PSOE con Unidas Podemos quedó sellada con el apoyo de otras seis formaciones y la abstención imprescindible de ERC y EH Bildu.

Como estaba previsto, y pese a que hasta el último momento formaciones como Ciudadanos han pedido que algún diputado socialista rompiera la disciplina de voto, votaron a favor los diputados del PSOE (120 escaños), Unidas Podemos (35), PNV (6), Más País (2), Compromís (1), Nueva Canarias (1), Teruel Existe (1) y BNG (1). En contra se pronunciaron el PP (88), Vox (52), Cs (10), JxCat (8), UPN (2), CUP (2), PRC (1), Foro (1) y Coalición Canaria (1). ERC (13) y EH Bildu (5) se abstuvieron.

La tercera y última jornada del debate de investidura fue algo menos bronca que las del sábado y el domingo pasados tan solo porque tanto el candidato como los portavoces de los grupos tuvieron apenas unos minutos (cinco estos últimos y diez Sánchez) para intervenir. Y aún así, desde la tribuna los partidos que votaron en contra volvieron a ser muy duros contra un Sánchez al que acusaron de dejar "el futuro de España en manos de los terroristas y los golpistas" (Pablo Casado) o de conformar un Gobierno "ilegítimo" con el "beneplácito de ETA" (Santiago Abascal).

Segunda votación de la investidura
Segunda votación de la investidura
Henar de Pedro

Fue el corolario a un debate en el que Sánchez ha sido objeto de durísimas críticas, insultos e incluso acusaciones de traición por pactar con ERC, y en el que las presiones han sido protagonistas: desde los mensajes insultantes a diputados del PSOE hasta las pintadas contra Tomás Guitarte (Teruel Existe), que le obligaron a acudir escoltado ayer al Congreso. El ya presidente, de hecho, censuró en su discurso el "clima tóxico" que, a su juicio, han traído las "formaciones conservadoras" a la Cámara Baja desde el pasado sábado, y les pidió salir del "berrinche" y "aceptar el resultado" electoral. 

Un debate muy bronco

"Todos somos hijos del mismo sol y tributarios del mismo río", recordó Sánchez, citando al presidente de la república Manuel Azaña, una mención que generó algunos murmullos. Sin embargo, por lo visto ayer, parece poco probable que PP, Vox y Cs varíen en el corto plazo su estrategia discursiva, y si hay que tomar el debate de investidura como un aperitivo de la legislatura que se inicia, el escenario político de los próximos cuatro años se perfila polarizado y fuertemente crispado.

Pero ayer, la bronca que ha dominado el hemiciclo durante todo el debate de investidura dejó paso a las muestras de alegría y emoción de la bancada de la izquierda. Sánchez y quien será su vicepresidente, Pablo Iglesias, ejercieron ya de tándem. Cuando el líder morado se encargó de defender la acción del futuro Gobierno, recibió los aplausos de todo el grupo socialista. Y, en el momento en el que se certificó la investidura, a los gritos de "presidente, presidente" que profirieron los diputados del PSOE se unieron los de "sí se puede" de los parlamentarios de Unidas Podemos, cuyo líder acabó rompiendo a llorar.

Con su elección, Sánchez consigue acceder a la Presidencia del Gobierno por primera vez tras una investidura, tras los intentos fallidos de 2016 y 2019. Y su elección supone el pistoletazo de salida al primer Gobierno de coalición en España desde la caída de la II República en 1939, tras el triunfo en la Guerra Civil del bando franquista. El Ejecutivo dejará de estar en funciones en cuanto tomen posesión los ministros, algo que se preveía para esta semana pero que finalmente se retrasará hasta la que viene. Sánchez, por el contrario, prometerá su cargo ante el rey este mismo miércoles a las 11 de la mañana en el Palacio de la Zarzuela.

Con el retraso a la hora de formar Gobierno, la celebración del primer Consejo de Ministros de la coalición este viernes –la fecha inicialmente prevista– queda asimismo pospuesta. Y se deja en el aire la aprobación de las primeras medidas sociales del nuevo Ejecutivo, entre las cuales se cuenta en las primeras semanas con la subida de las pensiones o la derogación de algún punto concreto de la reforma laboral. Lo que sí tendrá que llevarse a cabo en un plazo máximo de 15 días es la conformación de la mesa de negociación entre el Gobierno central y el catalán que comprometió el PSOE con ERC.

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