Anomalías e incertidumbres del PP en Sevilla: Casado sin honores, la ausencia de Egea y el hermetismo del nuevo jefe

La portavoz del PP en el Congreso, Cuca Gamarra, acompañada de otros miembros del PP en el Congreso, aplauden al líder del PP, Pablo Casado (d).
Pablo Casado, el pasado 23 de febrero, después de pronunciar su último discurso en el Congreso.
EP

"No os quedéis aquí a tirar palomas porque nadie sabe nada". La frase, lanzada por un diputado del PP a un grupo de periodistas apostados en la puerta del hemiciclo este martes, podría haberla pronunciado cualquier otro compañero de bancada. Porque entre los escaños populares reina la incertidumbre. Alberto Núñez Feijóo consolida una vez más su fama de búnker, de un tipo al frente de un equipo sin fisuras y siempre en formación tortuga. 

Tales son los alamares con los que se ha dotado a Feijóo en su diseño del partido que en su escalada no existe la crítica, siquiera las sugerencias. No ha habido una sola voz discordante que haya cuestionado el detalle más nimio. "Hay nerviosismo pero es lo que toca en esta nueva etapa", asume un diputado, a sabiendas de que las llamadas al límite y los muchos números aún por marcar forman parte del modus operandi del gallego. 

Así ha pasado con la secretaria general. Para muchos ha sido una sorpresa que Feijóo despejara la X antes de llegar a Sevilla. Cuca Gamarra, que sobrevive siempre en la jungla de cristal que supone un baile de líderes, será la 'número dos' del partido. La decisión, sin embargo, abre otro melón: quién sustituirá a la riojana al frente del grupo parlamentario. "Va a tener una relevancia importantísima dentro de la Cámara, mucho más que un portavoz al uso", remarcan desde el partido, ya que "el líder no va a estar en el Congreso y hay que buscar a alguien que aglutine muchos factores". 

Esteban González Pons, amigo personal del gallego y su primera opción de haber emprendido el reto hace cuatro años, era otro de los favoritos en las quinielas par la secretaría general. Aún así, al valenciano se le presupone una función importante dentro de la estructura. También sonó con fuerza Fátima Báñez, de quien siempre se apeló a las muchas cifras de su sueldo actual como impedimento. La onubense se dejó ver y ¿querer? hace un par de semanas en el desayuno de Fórum Europa que tuvo a Gamarra como protagonista. Sentado junto a ella, Alfonso Alonso, otro de los nombres de esa 'generación perdida' del marianismo más repetidos en los mentideros para una posible vuelta. El otro es Fernando Martínez Maíllo.

Fuentes del Comité Organizador del Congreso (COC) sostenían este lunes que sería una pista quien presidiera el congreso. Este miércoles supimos que sería Teófila Martínez, la ex alcaldesa de Cádiz. Andaluza, mujer, 74 años. “Una mujer con arraigo popular, gran experiencia de gestión y que representa bien”, resumió González Pons al anunciarla. Una declaración de intenciones que demuestra el peso que tendrá el sector andaluz en la nueva etapa. Carolina España y Carlos Rojas, apunta un diputado popular andaluz, serían los que tendrían más papeletas de asumir galones dentro del cupo andaluz en esta nueva etapa. Marta González y Celso Delgado, muy cercanos a Feijóo, y Jaime de Olano, menos íntimo del gallego, también podrían auparse hacia puestos de responsabilidad.

Anomalías en ausencias y presencias

Pero el de congreso extraordinario y urgente también será anómalo. El PP llega a Sevilla sin secretario general después de la dimisión de Teodoro García Egea, dibujada su silueta con tiza tras la guerra abierta entre Génova e Isabel Díaz Ayuso. El hecho que precipitó su caída junto a la de Pablo Casado, una bicefalia. Será Cuca Gamarra, que permutará su cargo de coordinadora general de transición por tal puesto, quien lea el informe del gestión del comité ejecutivo nacional saliente. "Será un informe de gestión objetivo sobre estos años", acotan desde el COC, sustentado por contenidos internos, electorales y económicos básicos.

Será un balance técnico, frío, indolente, que resumirá la etapa de Casado, cuya presencia quedará diluida el viernes por la tarde entre los discursos de José María Aznar y Mariano Rajoy y la intervención de Feijóo como candidato. El PP despedirá al que ha sido su presidente los últimos cuatro años sin fastos, sin la corona de laurel de cortesía. 

Además, pese al cambio de líder y los titubeos ideológicos frutos de la ciclotimia con Vox, el PP tampoco acometerá un rearme ideológico. No habrá ponencias porque "no da tiempo a debatirla en serio", reconocieron desde un primer momento los organizadores. Cayetana Álvarez de Toledo fue la única voz que pidió que el congreso no fuera una simple permuta de líder, aunque desde el COC aseguren que "habrá mucha política y mucho debate".

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