Fernando Simón: de portavoz y protagonista en el primer año de pandemia a 'verso libre' con perfil bajo

  • La última vez que hizo de portavoz del Ministerio fue el 12 de julio, aunque sigue participando en reuniones con Sánchez.
  • Invitado habitual de congresos y reuniones científicas, ha opinado del pasaporte Covid o la vacunación infantil, no siempre en línea con el Ministerio.
Ha vuelto a ser el foco de atención. Fernando Simón, pese a lo que le gustaría, crea expectación allí donde aparece y hoy lo ha hecho en León, en el Congreso Nacional de Epidemiología atrayendo preguntas sobre la situación de la pandemia: "Estamos en una situación favorable y es muy probable que no volvamos a tener grandes olas pandémicas", dice. Aunque matiza que aunque llegarán nuevas oleadas no se espera que sean tan graves como las sufridas hasta ahora y recuerda que la pandemia no se va a acabar hasta que no esté vacunado todo el mundo.
Fernando Simón
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El 12 de julio fue la última vez que Fernando Simón dio una rueda de prensa para hablar de la evolución de la pandemia. Desde entonces, hace casi cuatro meses y medio, el que fuera la principal cara del Gobierno y su estrategia frente a la Covid ha permanecido fuera de los focos. Sigue dirigiendo el Centro de Coordinación y Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) del Ministerio de Sanidad y también participa en reuniones con el presidente, Pedro Sánchez, y los consejeros, pero está fuera del primer plano. Solo ha salido, a título personal, en declaraciones a la prensa cuando cuando ha sido invitado a inaugurar o participar en reuniones científicas, cuando ha deslizado opiniones que no siempre están en línea con Sanidad.

La salida de Simón del foco de atención fue muy comentada e incluso deseada por él mismo. En mayo, no solo restaba importancia al hecho de salir cada vez menos, sino que no ocultaba que estaba deseando volver a ser un ser anónimo, aunque lo veía difícil. "Lo cierto es que sí tengo ganas de dejarlo. Sí tengo ganas de finalizar con esta rutina. Volver a la normalidad me costará, probablemente, más que a mucha gente", afirmó. Efectivamente, no lo ha conseguido porque la gente le sigue reconociendo, no solo por su cara, sino tal y como ha podido comprobar en alguna ocasión, también por su voz, a pesar de que ya no sale casi nunca en la televisión.

Ya el año pasado, en el Gobierno cundía la idea de que el portavoz de la pandemia, que llegó a convertirse en un icono pop y un puntal en la estrategia de comunicación de Moncloa en 2020, estaba "quemado" y, en según qué momentos, desacreditado. Sin embargo, continuó en su papel tras el relevo en Sanidad –Illa por Darias– en enero de 2021. La primera rueda de prensa que ofreció la nueva ministra, Carolina Darias, tras el primer Consejo Interterritorial de Sanidad que presidió en solitario fue precisamente junto a él.

Fue toda una señal de que no pensaba a mover a Simón de su lugar, ni de las reuniones del comité de seguimiento del coronavirus en Moncloa a las que sigue acudiendo o del Consejo Interterritorial, donde también comparece dentro del equipo del Ministerio. De hecho, su nombre suena para ser el primer director de la Agencia Estatal de Salud Pública que el Gobierno quiere que sea una realidad a mediados de 2022.

Fin de las ruedas de prensa en Sanidad

A medida que fue avanzando 2021, la vacunación fue haciendo efecto y en el mes de mayo España volvió a ver la luz después de las segunda, tercera y cuarta ola. Para entonces, ya hacía tiempo que las ruedas de prensa diarias de Simón en Moncloa habían dado paso a una de periodicidad semanal en el Ministerio de Sanidad. No siempre contaban con el director del CCAES, que paulatinamente empezó a turnarse con la secretaria de Estado de Sanidad, Silvia Calzón, con su números dos del CCAES, María José Sierra, o con el entonces secretario general de Salud Digital, Alfredo González.

Así fue como de nuevo empezaron a menguar las comparecencias públicas de Fernando Simón, que se interrumpieron definitivamente a mitad de julio, iniciada ya la quinta ola de la pandemia que protagonizó los meses del verano. El 12 de ese mes, lunes, dio la última. Después de semanas advirtiendo del aumento de contagios entre los más jóvenes y de relacionarlos con las fiestas y los viajes de fin de curso, Simón salió a la palestra junto a Calzón para pronosticar que la incidencia acumulada se situaría en los 400 en unos días para luego entrar en "una fase progresiva de estabilización".

Efectivamente, la quinta ola de la pandemia se bifurcó entre los menores de 30 años, que todavía no estaban apenas vacunados y llegaron a incidencias de 3.000 y 4.000 casos por 100.000 habitantes en algunas comunidades y la de la población más mayor, que ya se iba vacunando por edad, y que contribuyó a ir bajando la media nacional de contagios hasta que el septiembre pudo darse por pasada esta nueva oleada.

Con el nuevo curso no fue la única que se fue, también Simón salió de las pantallas. Sanidad canceló las comparecencias de los lunes del director del CCAES y otros responsables del Ministerio y redujo las comparecencias periódicas para informar sobre la pandemia a la de la ministra Darias, los miércoles tras el Consejo Interterritorial, que entonces seguía siendo semanal, aunque ahora tampoco tiene una una periodicidad fija.

De 'pasaporte Covid' a la vacunación de los niños

Desde entonces, Simón mantiene un perfil bajo como portavoz del Gobierno pero ha incrementado sus apariciones públicas fuera de él. Desde que empezó se septiembre ha participado en congresos de epidemiólogos, de médicos o de preventivistas por toda España, donde no ha dado su opinión sobre los aspectos que en este tiempo han ido jalonando la evolución de la pandemia. Si lo ha hecho tras consultar con el Ministerio es una incógnita, pero lo cierto es que no siempre sus puntos de vista se han correspondido punto por punto con lo que defiende el departamento de Darias.

Así, el 19 de noviembre asistió en Toledo a la inauguración del III Congreso de Médicos, donde fue mucho más allá de las reticencias de Sanidad a exigir el 'pasaporte Covid', como están haciendo cada vez más comunidades, al preguntarse directamente para qué va a servir. "El 90 % de nuestra población podría tener ese 'pasaporte Covid' con apretar dos botones en el teléfono. Yo personalmente creo que, como todo el mundo está prácticamente vacunado, ¿qué sentido tiene?", dijo.

Semana antes, el 3 de noviembre, se pronunció sobre otro tema candente: la necesidad de vacunar a los niños contra la Covid. En principio, los expertos del Ministerio son reticentes pero en sus declaraciones públicas la ministra afirma que está todo preparado y las vacunas compradas. Simón se alineó con los primeros al expresar sus "dudas" sobre la vacuna pediátrica. "Existen dudas", dijo, porque a los niños "les afecta muy poco la enfermedad".

A finales de octubre, tras una reunión con la consejera de Sanidad de Cantabria en Santander se pronunció sobre la variante delta, que representa el 100% de los casos que se secuencian en España. En un momento en que el Gobierno ha optado por ser más permisivo con el número de contagios, siempre que no lleguen a los hospitales, Simón pidió "tener mucho cuidado con ella".

Simón inauguró esta nueva etapa de declaraciones fuera de actos del Gobierno a principios de septiembre, cuando fue invitado a inaugurar el congreso de los epidemiólogos. Superada la quinta ola, allí dijo apuntó que a partir de ahora podría haber "olas más pequeñas" pero no de la gravedad o la magnitud de las anteriores. Todavía está por ver si estaba acertado y si el constante aumento de contagios del último me se queda a distancia de lo conocido antes. 

Por si acaso, las redes sociales no le olvidan. Twitter, donde el año pasado se le ensalzaba y se le condenada a partes iguales, volvía a convertirlo hace unos días en 'trending topic', cuando algunos tuiteros se aventuraban a hacer el peor de los pronósticos: volver a ver a Fernando Simón en televisión, cuando en los peores tiempos.

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