Protagonistas de 'M.A.S.H.'
De risas en plena guerra de Corea, siete de los protagonistas de 'M.A.S.H.'. ARCHIVO

Aún no había tiros en Irak, Afganistán o Libia, todos éramos más jóvenes y la serie era estupenda: por eso las aventuras de un campamento médico americano en Corea daban, cada semana y entre balazos y cirugías, abundantes motivos para reír. Durante once años, M.A.S.H. triunfó en la televisión americana, y el último capítulo, Adiós, que os vaya bien y amén, sigue siendo uno de los más vistos en la historia de la televisión.

¿Qué fue de ellos?

Alan Alda: a sus 75 años, Alda ha completado una deliciosa carrera y se ha paseado por buenas películas de su amigo Woody Allen, como Delitos y faltas (1989), Misterioso asesinato en Manhattan (1993) o Todos dicen I love you. No tuvo tanta suerte como director pese a la interesante Dulce libertad (1986). Lleva 55 años casado con la artista Arlene.

David Ogden Stiers: el estirado Charles Emerson Winchester III ha desfilado por series como Norte y Sur o Frasier y desempeñado pequeños roles con Woody Allen. Su voz, eso sí, es fundamental en películas animadas como La bella y la Bestia o Lilo y Stitch.

Harry Morgan: había trabajado antes de M.A.S.H. en clásicos con Tyrone Power o Gary Cooper. Pintor aficionado, dijo que habría sido el Coronel Potter "cada día" de su vida.

Jamie Farr: era Klinger, el travesti, uno de los personajes más queridos del show. Como Alda, también había participado en la guerra real de Corea. Le pudimos ver en Los fantasmas atacan al jefe.

Larry Linville: el actor que daba vida al ridículo Burns falleció en 2000 por un cáncer de pulmón. Antes se había casado cinco veces y era, según sus compañeros de reparto, la mejor persona del plató.

Loretta Swit: la explosiva Morritos calientes alternó el cine con el teatro, aunque dedica más tiempo al pacifismo, la ayuda a los animales y a diseñar ropa y joyas que a actuar.

Mike Farrell: no solo prestaba rostro (y bigote) a B. J. Hunnicutt, sino que dirigió y escribió varios episodios. Después, trabajó poco como actor y mucho como activista político, luchando contra la guerra de Irak o la pena de muerte.