1977, el último repunte comparable al actual de la inflación: así capeó aquella España el descontrol de los precios

El rey de España don Juan Carlos junto a los políticos (de izquierda a derecha) Landelino Lavilla, Santiago Carrillo, Adolfo Suárez, Felipe González, Miquel Roca, Xavier Arzallus y Manuel Fraga, en la década de los años 80.
El rey de España don Juan Carlos junto a los políticos (de izquierda a derecha) Landelino Lavilla, Santiago Carrillo, Adolfo Suárez, Felipe González, Miquel Roca, Xavier Arzallus y Manuel Fraga, en la década de los años 80.
GTRES

La invasión de Ucrania ha disparado los precios un 9,8% por encima del año pasado. Se trata del máximo desde 1985. Para encontrar un repunte tan pronunciado en el IPC habría que remontarse a agosto de 1977, cuando el índice se disparó tres puntos respecto al mes anterior.

No hacía ni dos años de la muerte del dictador y España todavía no tenía claro hacia dónde iba. A mediados de 1977, la inflación estaba disparada: un 25%, en julio y el 28% en agosto. Y todo estaba por hacer. Para que los más jóvenes se hagan una idea: en 1977 se derogó la censura de prensa, se aprobó el derecho de huelga y aún no teníamos Constitución (llegaría en 1978).

En 1977 aún existía la censura de prensa y no había derecho de huelga

En ese contexto, el 15 de junio, se celebraron las primeras elecciones libres desde los tiempos de la Segunda República. Ganó la UCD de Adolfo Suárez, que se quedó a pocos escaños de la mayoría absoluta. Sonaba en radios y televisiones el Libertad sin ira, de Jarcha (fue la música del lanzamiento de Diario 16).

Cartel de UCD para las elecciones de 1977 en el que aparece Adolfo Suárez.
Cartel de UCD para las elecciones de 1977 en el que aparece Adolfo Suárez.
20MINUTOS

El año del estreno de la primera película de Star Wars (en aquella España era La guerra de las galaxias, sin más), vivían en el país 36.255.708 personas. Sólo 161.000 eran extranjeros (2.150 marroquíes, 512 ecuatorianos y sólo 27 rumanos).

La inflación llegó al 28% en agosto de 1977

La economía era una montaña rusa para el ministro del ramo (Enrique Fuentes Quintana... al que luego sustituyó Fernando Abril Martorell) y para cualquier hogar. Un litro de leche venía a costar unas 20 pesetas, una barra de pan 9, una cerveza 10 pesetas y un periódico 8. En 1977, el salario mínimo interprofesional era de 13.200 pesetas.

España estaba en un momento crítico, intentando construir una democracia tras 40 años de guerra civil y dictadura

Las madres (todavía "abnegadas y entregadas al hogar" en aquella España) estiraban el sueldo o los sueldos (se hizo habitual el pluriempleo) como si fueran chicle. Y tenía que ser mucho porque los precios estaban vivos.

Occidente aún vivía la Crisis del petróleo que se había originado en 1973 por la negativa de los países productores a vender petróleo a los aliados de Israel (EE UU y países europeos) en la guerra del Yom Kippur. A ésta le siguió la segunda Crisis del petróleo, en 1979, esta vez por el efecto de la revolución iraní y la guerra Irán-Irak.

Don Juan Carlos, durante la jura de Adolfo Suárez como presidente del Gobierno en el Palacio de La Zarzuela, en julio de 1976. El papel de don Juan Carlos y Adolfo Suárez fue clave durante la transición democrática.
Suárez jura como presidente del Gobierno en La Zarzuela, en julio de 1976.
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En enero de 1977 la inflación española estaba en el 22,2%, pero a lo largo del año no hizo sino descontrolarse. Aunque en mayo bajó al 18,2%, en junio subió al 22,2% y en julio se disparó más de 3 décimas, hasta el 25,4%. La economía apenas había crecido un 1,5% en 1976 y más de 800.000 trabajadores se habían ido al paro.

Tras la primera Crisis del petróleo, la de 1973, llegó la segunda en 1979

El mundo vivía una grave crisis económica, pero España más; España estaba en un momento crítico, intentando construir una democracia tras 40 años de guerra civil y dictadura. En ese país se hablaba continuamente de fuga de capitales (como hemos visto en películas como Patrimonio Nacional, de Berlanga).

Pactos de la Moncloa, un pacto de rentas y mucho más

En el presente, ante las consecuencias de la guerra de Ucrania, el Gobierno ha propuesto cerrar un pacto de rentas con empresarios y sindicatos. Se trata de acordar un reparto del coste de esta crisis entre unos y otros. Eso, pero en un contexto aún más grave (en lo económico y en lo histórico) fueron los Pactos de la Moncloa.

El gobierno, los partidos políticos, los sindicatos (se desmarcaron UGT -que luego acabaría firmando- y CNT) y las asociaciones empresariales fueron capaces de unirse frente la crisis ante el riesgo de hiperinflación. Los Pactos de la Moncloa se firmaron el 25 de octubre de 1977.

En los Pactos de la Moncloa se devaluó la peseta, se controlaron los salarios y se inició la reforma de la administración tributaria para combatir el déficit público

Los agentes económicos acordaron un control de las disponibilidades líquidas, una devaluación de la peseta para contener la inflación y el control de los salarios. Se estableció el límite de incremento de salarios en el 22%, que era la inflación prevista para 1978. Además, se reconoció el despido libre para un máximo del 5% de las plantillas de las empresas y el derecho de asociación sindical.

También hizo falta reformar la administración tributaria para combatir el déficit público. Eso se tradujo en la Ley de Medidas Urgentes de Reforma Fiscal, de noviembre de 1977, que buscaba allanar el camino para la instauración de los nuevos impuestos que habrían de llegar al año siguiente. Entre otras cosas, se levantó el secreto bancario, se introdujo el delito fiscal y se estableció el impuesto sobre el patrimonio.

Este último sirvió como testigo de control para facilitar la implantación y recaudación del impuesto sobre la renta. Y es que aquella España era uno de los países occidentales con menor presión fiscal (en 1975 era sólo del 17%).

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