El frío y el hielo amenazan con prolongar el caos de Filomena: la normalidad no llegará hasta finales de semana

Un hombre camina por un vial creado en la nieve.
Un hombre camina por un vial creado en la nieve.
JORGE PARÍS

Histórico. Esa es la palabra que quienes han sufrido (o, de momento, disfrutado) las consecuencias de Filomena no dejan de pronunciar. Se esperaba nieve, mucha nieve; pero nadie se imaginaba que caería con tanta fuerza y durante tanto tiempo. Según Eltiempo.com, habría que remontarse a 1963 para ver algo igual: más de 50 centímetros de nieve acumulados en Madrid capital tras caer durante más de 30 horas seguidas. 

Y la Comunidad de Madrid no es la única afectada. Filomena dejó nieve el viernes y el sábado en varias provincias de Castilla y León, Castilla-La Mancha, Murcia y la Comunidad Valenciana, así como lo hizo ayer por el noreste peninsular: Aragón, Navarra y Cataluña. La lluvia fue la gran protagonista, sobre todo, en Andalucía, donde ocasionó graves inundaciones.

El jueves la previsión ya era mala. La Aemet activaba la alerta naranja por nieve

La "falta de previsión" es lo que muchas de las personas que se quedaron ‘tiradas’ en las carreteras, vías de servicio e incluso centros comerciales criticaban. No obstante, los meteorólogos lo venían advirtiendo. El jueves la previsión ya era mala. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) activaba la alerta naranja por nevadas, sobre todo en la zona sur de la Comunidad de Madrid y parte de Castilla-La Mancha, así como por lluvias en casi toda Andalucía.

La nieve empezó a dejar estampas muy invernales, pero también a afectar a varias carreteras secundarias. Pero, lo peor del día, llegó por el frío: se registraba la primera víctima en Calatayud (Zaragoza), donde falleció un hombre a -6,5 ºC.

Ya el viernes, la nieve empezó a caer con una intensidad que no cesó en 30 horas

Ya el viernes, el interior peninsular amaneció en "alerta roja" y la nieve empezó a caer con intensidad por la mañana. Una intensidad que no cesó hasta el día siguiente. Durante más de 30 horas seguidas, los copos caían arrastrados por el fuerte viento sobre los monumentos y edificios, dejando estampas propias de una postal navideña que los ciudadanos no podían parar de fotografiar. Pero también numerosas incidencias por la caída de árboles; coches, autobuses y camiones atrapados en las carreteras; aceras intransitables (si no tenías raquetas o esquís en casa); estaciones de tren y aeropuerto cerrado, y cortes de luz y calefacción sobre todo ayer en el noreste del país. 

Por todo ello, la cifra de fallecidos aumentó a cinco al añadir otros cuatro: dos hombres en la Comunidad de Madrid, uno sepultado por la nieve en Zarzalejo y otro que apareció ayer en plena calle; y un hombre y una mujer en Mijas (Málaga) al ser arrastrado su coche por el agua del río Fuengirola. Más podrían haber sido si las más de 1.500 que se encontraban atrapadas en sus coches desde el viernes en las carreteras de acceso a la capital madrileña no hubieran sido rescatadas el sábado por la tarde. 

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, afirmó que el domingo ya no quedaba "nadie" gracias a la ayuda de 147 militares y 66 vehículos de la UME, cuya labor se centró en la A-4, la A-5 y la M-40 con la M-607, vías de las que también tenían que desalojar los coches allí abandonados tras quedar obstaculizados por la nieve.

El asfalto de las principales calles del centro de la capital madrileña comenzó a visualizarse durante la tarde del sábado

El objetivo era que las máquinas quitanieves pudieran despejar las vías ante la previsión de temperaturas extremas de hasta -12 grados en las próximas horas, que ayudarán a la formación de placas de hielo muy peligrosas. Gracias a ellas el asfalto de las principales calles del centro de la capital madrileña (Gran Vía, Alcalá, Castellana...) comenzó a visualizarse durante la tarde del sábado, así como el de la entrada a hospitales, una de las zonas prioritarias. 

En estos centros sanitarios muchos trabajadores tuvieron que doblar turnos por la falta de personal debido a que otros no pudieron llegar. En total, unas 60 quitanieves del servicio de limpieza municipal se distribuyeron "a lo largo y ancho" de Madrid, según cifró su alcalde, José Luis Martínez- Almeida, quien además señaló que la acumulación de nieve registrada en la mayor parte de la ciudad dobló o triplicó las previsiones al alcanzar los 40-50 centímetros de media, con picos de 60 cm.

Como medida preventiva, la Comunidad de Madrid ordenó el cierre de colegios, institutos y universidades al menos durante lunes y martes, y los funcionarios seguirán teletrabajando excepto aquellos cuya presencia sea esencial. También, al no poder circular desde el viernes por la tarde los autobuses de la EMT, el Gobierno regional decidió que el Metro funcionara –excepto en algunos tramos afectados– durante 24 horas el sábado y el domingo. Porque no todo es la nieve, también los miles de árboles caídos que obstaculizan calles y habrá que retirar.

Isabel Díaz Ayuso ha pedido ayuda ciudadana para retirar nieve de las calles

La baja visibilidad y la acumulación de centímetros también ocasionaron el caos en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, que suspendió sus operaciones desde las 21.30 horas del viernes hasta la tarde del domingo, cuando se iniciaron de una manera "muy gradual", indicó el ministro de Transportes, José Luis Ábalos. También Renfe canceló sus servicios con origen y destino Madrid, una medida que afectó al servicio del AVE, trenes de larga y media distancia, así como el servicio de Cercanías de la capital.

En buena parte de España la alerta seguirá durante gran parte de la semana, ahora por frío, y es mucha aún la nieve por retirar y poco el tiempo que queda. Por ello, Díaz Ayuso pidió ayuda ciudadana: es mejor hacerlo antes de que hiele más y se conviertan las calles, entonces sí, en verdaderas pistas de patinaje. Tanto Ayuso como Martínez Almeida aseguran que la normalidad para los vehículos privados en la capital no llegaría como mínimo, "hasta finales de esta semana".

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