Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, al comienzo de su quinta reunión para pactar la investidura.
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. EFE

Competencias en "políticas activas de Empleo" a cambio de renunciar a la cartera de Trabajo. Esa es la última oferta, a la desesperada, hecha por Pablo Iglesias a Pedro Sánchez. Con la investidura fallida ya siendo un hecho, el líder morado lanzó un órdago al candidato estando ya en la tribuna del Congreso de los Diputados. Casi 6.000 millones de euros. Esa es la partida que pidió Podemos para gestionar las políticas de Empleo.

Inserción laboral, formación, deducciones y bonificaciones. Eso es lo que engloba la petición de Unidas Podemos. No supone, por tanto, un Ministerio, por lo que el poder legislativo en este sentido quedaría reducido casi al mínimo, pero el componente social sí sería importante.

En cambio, esta área queda fuera por ejemplo de los subsidios de desempleo, que está calificados como "políticas pasivas". En ese caso, el presupuesto a gestionar sería de alrededor 18.000 millones de euros.

De esta forma, aunque la mayoría de las competencias en políticas activas dependen de las comunidades autónomas, es el Estado central el que maneja la mayor parte del presupuesto.