El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha lamentado este jueves que no haya sido posible llegar a un acuerdo de coalicion con Unidas Podemos teniendo en cuenta que "entre fuerzas de izquierdas", el pacto "debería haber estado garantizado". Desde la tribuna del Congreso, ha reprochado a Pablo Iglesias que no sólo quisiera entrar en el Gobierno para "controlarlos", sino "entrar en el Gobierno para controlarlo".

En calidad de candidato a la investidura, Sánchez ha tomado la palabra al inicio de la cuarta jornada de la sesión de investidura en el Congreso, antes de la segunda y definitiva votación para la que no ha sido capaz de aglutinar una mayoría de síes frente a noes. En concreto, a Unidas Podemos, que ha anunciado que se abstendrá porque no ha habido acuerdo de coalición con el PSOE. Para que Sánchez resulte investido era necesario que los de Pablo Iglesias votaran 'sí' para que tuviera más 'síes' que 'noes'.

En este contexto, Sánchez ha tenido un tono muy duro con Iglesias, a quien en alusión a lo que ocurrión en 2016 ha preguntado: "¿Va a volver a hacerlo, señor Iglesias?", ¿Qué va hacer, señor Iglesias?", ha inquirido antes de una votación en la ha aventurado que impedirá su investidura "porque las cosas no salen como usted quería"- "¿De qué sirve una izquierda que pierden incluso cuando gana?".

Sánchez ha dado su propia versión de la oferta que el PSOE presentó a Unidas Podemos para acordar una coalición, afirmando que era buena, no había nada en ella de humillante y no ponía en manos la gestión del país en manos poco experimentadas, como pretendía Podemos con sus reclamaciones.

Unidas Podemos la rechazó recordando las palabras de Iglesias del lunes, cuando advirtió de que no iba a "dejar que nos humillen". "ES una humillación ser ministro de Igualdad?", se ha preguntado, Sáchez.

Por el contrario, ha acusado a Iglesias de, con la pretensión de controlarle a él, querer entra en el Gobierno "para controlarlo", exigiendo competencias que representan el 80% del gasto social y el 100% de los ingresos del Estado, a través de sus demandas en Hacienda. Todo esto, ha destacado. "Puede que no fuera lo que usted deseaba pero le hemos ofrecido una oferta respetuosa y sensata".

Además, Sánchez se ha detenido en lo que ha considerado falta de preparación requeridad en las filas de Unidas Podemos para gestionar todas las competencias que reclamaban, al apuntar, por ejemplo, que "no se puede poner la Hacienda Pública en manos de alguien que no ha gestionado jamás un Presupuesto".

Al inicio de su alocución, Sánchez ha advertido de que con la votación de este jueves "expirará" su encargo del rey para ser candidato a la investidura. Sin embargo, no ha cerrado la puerta a un nuevo intento, ante de que el 23 de septiembre se disuelvan automáticamente las Cámaras y se convoquen elecciones para el 10 de noviembre. "No seré presidente ahora", ha dicho, antes de retomar los reproches a Iglesias y advertirle de que "he renunciado a cosas muy valiosas para mí antes y si me obliga a a elegir entre ser presidente de un Gobierno que no puede servir a España y mis convicciones, no tengo ninguna duda de elijo mis convicciónes de proteger a España".

En este punto, ha reiterado también la abstención de PP y Ciudadanso para, como ha dicho en las últimas semanas, que el voto de los indepndentistas no "cuenten", a pesar de que ha agradecido a ERC su "disposición" a abstenerse para permitirla. Por el contrario, Sánchez no ha dedicado ninguna palabra a Bildu, que como ERC también se ha abstendio para facilitar su reelección.

Segunda vez

Cerrando el debate previo a la votación, también la portavoz del PSOE, Adriana Lastra, ha sido muy dura con Iglesias, al que ha advertido de que su partido "no acepta chantajes" y al que ha repetido varias veces que su "problema" es que "no acepta que no ha ganado las elecciones". "Esta es la segunda vez que va a impedir que haya un gobierno de izquierda", ha espetado al líder de Podemos.

"Con 42 diputados usted exigía controlar el Gobierno", le ha reprochado. "No buscaba entrar en un Gobierno socialista, quería tener un gobierno paralelo al del Gobierno socialista", ha añadido.

Lastra ha dado algunos pormenores de una negociación en la que ha acusado a Iglesias de decir una cosa en público y otra distinta en privado. Por ejemplo, cuando decía que quería una presencia proporcional a sus votos, cuando con sus exigencias trataba de controlar el 80% del gasto del Ejecutivo. También ha critcado que llamara "jarrón chino" a competencias tan importantes para la izquierda, ha dicho Lastra, como Igualdad o Sanidad.

También según la portavoz socialista, Unidas Podemos rechazó la vicepresidencia "decorativa" que el PSOE había guardado para Irene Montero, cuando fueron los socialista quienes completaron de contenido, con el puesto que la exigencia de morados no era más que fuera de "coordinación", sin áreas de gestión.