Pedro Duque (Madrid, 1963) cambió hace un año la Agencia Espacial Europea por el ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades pero continúa superando los controles semestrales de la ESA para mantener la capacidad de volar al espacio, algo que ha hecho en dos ocasiones.

En la sala contigua al que espera que siga siendo su despacho la próxima legislatura, el primer astronauta español habla con este diario del programa Apolo, el que llevó al hombre a  la Luna por primera vez el 20 de julio de 1969, y comenta algunas de las fotos de una misión sin precedentes.

"En esta simulación estaban midiendo la distancia del último escalón al suelo y dónde se tenía que agarrar. Cuando llegó a la Luna ya sabía que a tres escalones por arriba. Todo eso lo tuvieron que memorizar. Un batacazo allí habría quedado fatal", explica con una sonrisa mientras observa a Neil Armstrong ante la escalera del módulo lunar.

¿Fue una misión precipitada? ¿La llegada a la Luna tendría que haber esperado?
No se podía esperar mucho. Estábamos hablando de antes de que acabase la década. Existía la posibilidad de dejarlo para la siguiente misión. Pero se decidió que fuera la 11 porque los resultados de la 9 y la 10 fueron mejores de lo previsto.

¿No hubo improvisación?
A toro pasado podemos encontrar detalles sobre los que quizás se tuvo que tomar una decisión en el momento, pero estaba todo muy medido. Si no, no se llega a la Luna. En el último instante hubo un error en el ordenador y se pensó que quizás había que abortar. Como había ocurrido en el simulador, sabían arreglarlo y pudieron pasar esa barrera.

Cincuenta años después, ¿queda algo por saber?
Ahora se están publicando más conversaciones, las fotos en alta resolución… Las grabaciones ha costado porque al cabo de unos años alguien se las encontró y decidió reciclarlas. Se utilizaron para otras cosas y se ha perdido mucho. Alguien cometió un error gravísimo.  

Pedro Duque

¿Le ha sorprendido especialmente alguna anécdota?
He visto un precioso vídeo del Apolo 8 de cómo consiguieron hacer la foto de la Tierra saliendo por detrás de la Luna. Para los astronautas es muy interesante porque sabes que tienes tres segundos, diez, como mucho veinte, para hacer una foto con ese encuadre. Luego la nave va a rotar. A ellos se les escucha decir: "¡Pásame la cámara!" "¡No tiene carrete!" "¡Dame la que sea, pero ya!". Y el audio más típico, con el que todos nos reímos mucho, es cuando aterriza el Apolo 11 y Armstrong dice: "Tranquility base here. The eagle has landed" [Aquí la base Tranquilidad. El águila ha aterrizado]. Desde Houston le responden algo así como: "Menos mal, tenemos a un montón de gente aquí a punto de volverse azul". Porque había aterrizado en los últimos treinta segundos. Todo el mundo les estaba diciendo que abortasen.

Se arriesgaron mucho.
Se arriesgaron pero sabiendo cuántos segundos les quedaban. En esos treinta todavía se podía haber abortado.

El presidente Richard Nixon tenía una carta preparada por si ocurría una catástrofe.
Eso se hace siempre para todos.

España jugó un papel relevante.
Sí. La estación de Maspalomas [Gran Canaria] estuvo relacionada con las misiones anteriores al Apolo y después se instaló una estación con una antena muy grande en Fresnedilla de la Oliva [Madrid]. Junto a una en Estados Unidos y otra en Australia, recibió todas las señales. En vez de poner gran cantidad de estaciones decidieron colocar tres en sitios equidistantes para cubrir todo. En España hubo una generación entera de ingenieros de telecomunicaciones que pasó por allí.

Se ha dicho que Armstrong, Aldrin, Collins y el resto de compañeros que pisaron la Luna regresaron con problemas psicológicos. ¿Es cierto?
Uno de los doce tuvo una revelación cuando volvió, le dio por la religión y fue a más. No tenía la estabilidad de los otros once y eso hizo que la gente generalizara. Se decía que a todos les había pasado algo. Pero todo el mundo volvió normal.  

El Apolo 11 fue la misión más conocida, pero el hombre alunizó en otras cinco ocasiones. ¿Qué ha sido de las banderas?
Han sacado últimamente fotos con un satélite y se ha caído una. Creo que hay cinco aún de pie. Y probablemente exactamente en la misma posición. No sé si el sol habrá causado algún daño pero si no, seguramente estarán todavía así.

Pedro Duque

¿Por qué no se ha regresado?
Nixon cortó el presupuesto de la NASA a la quinta parte y ya no se ha recuperado. No había dinero para todo. Solo se hicieron misiones al Skylab, algunos cohetes se utilizaron para otros viajes alrededor de la Tierra..., pero nunca se ha podido hacer un nuevo Apolo. Además ya no existen aquellas industrias.

¿No hay otros avances con los que suplirlas?
Se hizo el transbordador espacial, que supuso una inversión enorme. Fue una máquina mucho más perfeccionada que las naves Apolo, pero se comió todo el presupuesto. De hecho se tuvo que cancelar para poder terminar la Estación Espacial.

Aquel 20 de julio tenía seis años. ¿Qué recuerda?
Recuerdo una tele en blanco y negro, cerca del techo. Estábamos de vacaciones en una pensión.

¿Qué impresión le causó?
Cientos de millones de niños estábamos viéndolo, en directo o en diferido, dependiendo de cuál fuera la hora de acostarnos. Solo había un canal y era un acontecimiento que se estaba difundiendo a nivel mundial.  

¿Influyó en su decisión de ser astronauta?
Aquel día todos los niños quisimos ser astronautas. Eso es innegable.

¿Qué le impulsó a contestar a Iker Casillas cuando dijo que no cree que el hombre pisara la Luna?
La primera idea fue quedarme callado. Pero después pensé que es un personaje con una llegada muy grande y hay cosas que no se pueden dejar pasar. No se puede dejar que las teorías de la conspiración se expandan, que se crea que toda la ciencia es un bulo, porque al final hacen daño a la gente.

Pedro Duque

¿Cuál es el papel de la mujer en la carrera espacial?
Tuvieron que pasar bastantes años antes de que la primera fuera al espacio pero nos hemos enterado hace poco de que hubo un grupo de mujeres que fueron seleccionadas. Prácticamente todos aquellos computadores con grandes capacidades intelectuales, matemáticas, ordenados, en los que se podía confiar porque habían calculado las órbitas, eran mujeres. Tuvieron una participación importante pero han tenido que pasar muchos años para que puedan llegar a los puestos de responsabilidad y de mando.

¿No hay machismo en el espacio?
Se evita lo más que se puede. Incluso se hacen trajes más pequeños para trabajar fuera. Todo eso se tiene muy en cuenta para que las oportunidades sean iguales.

La NASA suspendió en marzo un paseo espacial netamente femenino por falta de trajes para las astronautas.
No fue exactamente así. Había trajes de los tamaños  requeridos. Una de las mujeres que salió decidió que el suyo le estaba demasiado grande y que quería uno más pequeño para la próxima. Lo había pero no había habido tiempo para hacerle las preparaciones necesarias. No tuvo que ver con el sexo del astronauta sino con un cambio de trajes y no se hizo el paseo por no dilatarlo.

¿Qué es lo más molesto de estar en el espacio?
El aislamiento de las cosas normales, de tu familia, tus amigos, tu bar, tus paseos… La Tierra tiene cosas muy bonitas.

¿Es claustrofóbico?
Vivir seis meses en un sitio tan relativamente pequeño no es para todo el mundo. Pero la tecnología es más que suficiente para vivir más o menos de forma indefinida.

¿Y lo más gratificante?
La sensación de privilegio al utilizar tecnologías tan avanzadas que muy poca gente puede utilizar. Y tener un rato tranquilo para mirar por la ventana y ver la Tierra, el borde de la atmósfera, la noche, el día, las tormentas… Uno puede estar horas observándolo y sigue pareciendo precioso.

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