Íñigo Errejón paga su "precio" por unirse a Manuela Carmena. El ex número dos de Podemos ha anunciado este lunes que deja su escaño por Madrid en el Congreso de los Diputados. A un solo día de que comience una serie de votaciones decisivas que pondrán a prueba la estabilidad del Gobierno de Pedro Sánchez, Errejón abandona la bancada. Y lo hace "tranquilo", para centrarse en dos objetivos que son, en realidad, el mismo: su campaña para conquistar la Comunidad y "rebajar el nivel de drama" para que "el acuerdo" alrededor de una candidatura conjunta "sea posible". "Yo no vine a estar en política, vine a hacer política", ha proclamado.

En una rueda de prensa convocada de urgencia en la Cámara Baja, el ya exdiputado ha asumido que debía elegir "entre la comodidad y lo correcto". "Llevo días de peticiones y exigencias. Hay que dejar atrás la fase de disputas y hay que centrarse en lo importante, que es poner un gobierno en la Puerta del Sol del que nos podamos fiar y del que estemos orgullosos", ha insistido. "Estoy haciendo lo que Podemos me enseñó: en situaciones difíciles, abrir, innovar e incorporar más gente", ha remachado.

"No podría dejar Podemos ni aunque quisiera"

Su salida se ha producido solo dos horas después de que la cúpula morada, reunida por primera vez tras el estallido de la tormenta, reclamara nuevamente que entregara el acta. La portavoz de la dirección, Noelia Vera, había calificado esta mañana de "incoherente" su permanencia con la decisión de "formar otro proyecto" junto a la alcaldesa de Madrid, tal y como ambos comunicaron el jueves por sorpresa. "Nadie se ha puesto en contacto conmigo para pedírmelo explícitamente -ha replicado el ya exdiputado-; me habría gustado".

Eso sí, Errejón seguirá siendo militante de la formación, en la que, por el momento, ocupa un puesto de responsabilidad: la Secretaría de Análisis Estratégico y Cambio Político. "No podría dejar Podemos ni aunque quisiera", ha agregado tras recordar que hace justo cinco años él también fundó el partido que lleva "tatuado".

Sin hoja de ruta en Madrid

Mientras, Podemos sigue sin desvelar su siguiente paso. Ni Vera ni el secretario de Organización, Pablo Echenique, han avanzado qué piensa hacer el partido con el escenario madrileño. De momento (y a diferencia de lo que ocurrió cuando Rita Maestre y el resto de concejales se marcharon bajo el abrigo de Carmena), no hay sanción ni expediente. Pero, tampoco, puentes para la reconciliación. "Quien se va con una decisión unilateral y personalista es quien tiene poca voluntad de negociar", ha censurado la portavoz.

Por si fuera poco, el tiempo para una eventual distensión con Más Madrid y para negociar con un Errejón empoderado se encoge: a finales de marzo, deberá publicarse el decreto de convocatoria de las elecciones para el 26 de mayo y ahí empezará una breve cuenta atrás para que se registren todas las candidaturas. Hasta entonces, el poder lo tendrá Ramón Espinar, máximo responsable de la agrupación madrileña y de la absoluta confianza de Iglesias.

Se desconoce si el también senador planteará ser él el eventual candidato de esa tercera papeleta de la izquierda, qué pasaría con los errejonistas elegidos en el cuerpo de lista en las primarias de mayo o si se retomarán las conversaciones con IU, que se ha ofrecido a ser el "pegamento" de la nueva confluencia pero que da por roto el preacuerdo alcanzado hace una semana. "El plan ha cambiado por la voluntad de Errejón. Tendrá que ser la dirección de la Comunidad la que debata y decida", ha despejado Vera, que solo se ha atrevido a confirmar "rotundamente" que irán a las elecciones bajo la marca Unidos Podemos, según lo firmado con Alberto Garzón para preparar los comicios.

La paradoja: Sol Sánchez, sustituta de Errejón

La marcha de Errejón del Congreso tiene una paradójica derivada: Sol Sánchez ocupará su escaño, siguiendo la lista del 26-J en la circunscripción madrileña. Aunque unos y otros niegan que ese fuera el detonante de la ruptura, lo cierto es que el principio de pacto que ya habían alcanzado los partidos en Madrid y que 72 horas después saltaba por los aires pasaba por que ella, coportavoz de IU Madrid, fuera de número dos en las elecciones a la Comunidad.

Sánchez ya fue diputada en la anterior y efímera legislatura y deberá tomar posesión de su acta en las próximas horas para no poner en peligro la frágil mayoría de la moción de censura.