Juan Jesús Vivas
Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta. JORGE ARBONA LÓPEZ

Juan Jesús Vivas atiende a este diario mientras prepara los actos conmemorativos del 2 de septiembre, fecha en la que Ceuta celebra su día, y aprovecha la ocasión para reivindicar el carácter solidario y humanitario de una ciudad que en los últimos meses ha vivido dos saltos a la valla fronteriza "distintos", por su "organización" y por su "agresividad".

Este ceutí de 65 años, que llegó a la presidencia de su ciudad natal en febrero de 2001 y ha encadenado cuatro mayorías absolutas desde 2003, reitera en varias ocasiones la necesidad de contar con una frontera segura, valora positivamente las medidas adoptadas tras lo ocurrido el 26 de julio y el 22 de agosto y demanda al Ejecutivo de Pedro Sánchez una política migratoria "clara". 

Licenciado en Económicas y Empresariales, casado y con dos hijos, el también líder del PP local cree que esa claridad servirá para lanzar un mensaje "eficaz" a las mafias, "de cara a que no sigan comerciando de manera indecente con las necesidades humanas".

El 2 de septiembre Ceuta celebra su día. ¿Qué tienen que reivindicar en una fecha tan señalada? 
Esta es una ciudad donde la vocación de vivir por y para España está en el ambiente, es la ciudad de la convivencia, de corazones y templos abiertos, de encuentro, y cuando se la conoce, cautiva. Se trata de poner en valor todo eso y de reivindicar que aquí se dan condicionantes singulares, que solo concurren también en Melilla. En particular, las consecuencias de ser la única frontera terrestre de Europa en África. Eso requiere de un plus de solidaridad por parte del Estado para que se cumpla el derecho irrenunciable de igualdad de todos los españoles sea cual sea su lugar de residencia. En determinados ámbitos no es fácil pero la convivencia es una apuesta de la inmensa mayoría de los ceutíes y hay que cultivarla. Abaratar las comunicaciones es otro objetivo, así como generar riqueza y empleo porque en el paro tenemos quizás el principal problema.

¿Cómo describiría la situación actual de Ceuta en materia de inmigración?
La sociedad ceutí es humanitaria y vive como propio el drama de quienes huyen de la desesperación, la miseria, el hambre o la guerra. El 26 de julio y el 22 de agosto se produjo un comportamiento absolutamente distinto. Fue una cuestión organizada, premeditada, con toda una logística, lo cual indicaba claramente que las mafias estaban actuando. El otro componente diferenciador es la agresividad con la que se comportaron los asaltantes. Esto generó indignación en la ciudadanía porque el trabajo de la Guardia Civil y la Policía para custodiar la frontera y velar por la seguridad de todos es muy difícil y fueron atacados con objetos punzantes, excrementos, cal viva, ácido... A la vista de ese comportamiento somos partidarios de que se apliquen todos los mecanismos que signifiquen firmeza y contundencia a la hora de defender nuestra frontera, de protegerla y de proteger la integridad física de los agentes, a los que mando un mensaje de afecto, apoyo y reconocimiento.

¿Qué valoración hace de las medidas adoptadas en ese caso por el Gobierno?
Devolver a los inmigrantes que han utilizado la violencia y que pasen a disposición judicial los cabecillas que han agredido de manera violenta a la Guardia Civil, produciendo 22 heridos, nos parece bien. Lo que también demandamos es una política migratoria clara, porque esa claridad nos va a beneficiar a todos. Va a ser un mensaje que se lance a las mafias, un mensaje muy eficaz de cara a que no sigan comerciando de manera indecente con las necesidades humanas, y tiene que partir del objetivo de garantizar la seguridad de nuestras fronteras y que la inmigración sea legal. No estamos de acuerdo, porque es inviable, con una política de papeles para todos.

Cuando habla de la necesidad de una política migratoria clara, ¿es una crítica a la actitud del Ejecutivo?
Desde el Gobierno de la ciudad hemos tenido una política de absoluta lealtad en el ámbito de la inmigración. Es una cuestión estratégica, de Estado, que requiere de un amplio consenso, institucional y político. El Gobierno de la nación, al servicio de una política migratoria basada en la ley, en una inmigración ordenada y reglada, en la seguridad de nuestras fronteras y en atacar el problema desde la raíz, que es atacar las causas que originan esta presión migratoria, nos va a encontrar siempre. Es el mensaje que he recibido del presidente de nuestro partido, Pablo Casado.

¿Qué ha ocurrido en menos de tres meses para que se haya pasado de hablar de quitar las concertinas a aplicar el acuerdo para la devolución a Marruecos?
Cuando uno se sienta en una mesa, se enfrenta a la realidad y habla con quien tiene que hablar, me refiero a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, es cuando se da cuenta de la envergadura que tienen las cosas. No se trata de hacer de las concertinas una cuestión de debate per se. Para garantizar que existan unas fronteras que no puedan ser tomadas por asalto se requieren medidas disuasorias, preventivas y de reacción proporcional eficaces. Las concertinas no agreden a nadie, salvo que se pretenda saltar de manera irregular. En todo caso, las puso un Gobierno que no era precisamente del PP. Si se quieren quitar, que se quiten, pero que haya otra medida que, a efectos disuasorios, sea tan eficaz.

¿A qué cree que se debe la agresividad de los últimos saltos?
A las mafias. El segundo fue consecuencia del primero. Si les sale bien el primer intento, aplican el segundo. Las concertinas aquí no surtieron efecto porque se hizo un boquete en la valla, con sierras eléctricas, cizallas… Había especialistas en eso mientras otros atacaban por otra parte. Afortunadamente ha habido una reacción satisfactoria. Eso y la colaboración con Marruecos, que es vital.

Las ONG piden que no se vuelvan a aplicar las expulsiones exprés y denuncian que son devoluciones en caliente.
Aquí se trata del imperio de la ley y defender nuestra frontera no solo es una obligación sino que es un derecho. La frontera no es solo una valla, es la delimitación territorial de nuestra jurisdicción y de nuestra soberanía y como tal tiene que ser protegida y defendida.

¿Cómo están la relaciones con Marruecos?
Ese es un ámbito que corresponde al Gobierno de la nación y más concretamente al Ministerio de Exteriores, pero que haya unas buenas relaciones entre España y Marruecos es muy bueno para todos, en el ámbito de la inmigración, de la seguridad, en el económico...

El ministro Marlaska afirmó que quien quiera entrar legalmente tiene la oficina de petición de asilo, pero la del Tarajal está cerrada.
Porque nadie ha acudido. Me consta que muy pocas de las personas que están en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes piden asilo y ya están aquí. El expediente requiere una tramitación rigurosa porque hay que acreditar que efectivamente uno se encuentra en condiciones objetivas para pedir el asilo y eso no interesa.

¿Qué medidas habría que adoptar a largo plazo para hacer frente al drama de la inmigración?
Desde hace tiempo la frontera de Ceuta está necesitada de un esfuerzo en infraestructuras y medios tecnológicos, materiales y humanos. Algunos proyectos de mucha envergadura fueron aprobados e iniciados por el anterior Gobierno y pido que se agilicen y se impulsen. Conocemos de primera mano la existencia del proyecto de remodelación integral de la frontera y el de aplicación de los medios tecnológicos más modernos. Contribuirán a resolver la obsolescencia de la que se ve afectada. Por otra parte, además de la política clara que mencionaba, hay que intensificar los esfuerzos de colaboración con Marruecos y plantear en Europa, como dijo el presidente Casado, una política a largo plazo, seria, con altura de miras, que atienda la verdadera naturaleza del fenómeno, analizando las causas que lo originan y actuando en consecuencia, y no es otra que la política de ayuda al desarrollo de los países de los que procede la inmigración.

Ciudadanos y comerciantes se quejan de que el nivel de colapso de la frontera está ahogando la ciudad.
La presión ha aumentado porque el crecimiento de las poblaciones de Marruecos colindantes  ha sido espectacular. Esto exige ese esfuerzo del que hablaba en infraestructuras y medios. Esta frontera está en Ceuta pero es de España, de Europa, y tiene que estar a la vanguardia.

¿Ha hablado con Sánchez tras los últimos acontecimientos? 
Hablamos una vez y luego me llamó por un incendio de mucho calibre que tuvimos. En la primera ocasión tratamos el tema de la frontera,  la necesidad de realizar ese esfuerzo, la necesidad de mantener unas buenas relaciones con Marruecos… Me dijo que le transmitiera a la ministra de Política Territorial estos comentarios, cosa que hice, y ahora estoy emplazado a un contacto personal que me anunció que tendríamos.

¿No hay fecha?
No, no hay una fecha cerrada.

Otra de las realidades de Ceuta es la trágica situación que viven las porteadoras. ¿Qué pueden hacer desde la ciudad por estas mujeres?
Hemos hecho mucho. Hemos establecido un canal para que este porteo de mercancía a través de personas se lleve a cabo en las condiciones más dignas posibles y creo que está funcionando debidamente. No siendo una cuestión de competencia específica de la ciudad, el Tarajal II tiene como objetivo evitar situaciones de avalancha, de riesgo para las personas, limitar el tamaño del bulto... Estamos colaborando activamente con la Delegación del Gobierno, antes que era del PP y ahora que es del PSOE, en eso no ha habido cambios. 

El miércoles se celebra en Madrid una mesa de coordinación sobre los menores extranjeros no acompañados. ¿Qué planteará Ceuta?
Nuestra ratio de MENAS por cada mil habitantes multiplica por siete la de cualquier otra comunidad autónoma. La solución está en el retorno del menor a su lugar de origen. La gran mayoría de los menas de Ceuta son marroquíes por lo que le vamos a pedir al Gobierno que aplique los protocolos firmados con Marruecos para que el menor pueda ser retornado, en su propio interés. Mientras tanto, que se aplique otra vez la regla de la solidaridad. Nosotros estamos desbordados.

¿Cómo ven el foco que se pone en Cataluña? ¿Se sienten abandonados?
No pensamos que por lo que ocurre en Cataluña estemos menos atendidos. Nos ha ido muy bien juntos y no tiene sentido tratar de romperlo. Esa es la relación que tenemos respecto al asunto catalán. El patriotismo es parte del ADN de Ceuta, el rasgo más característico de nuestra personalidad.

Consulta aquí más noticias de Ceuta.