Opacidad. Caos. Inseguridad. Ruina. Esclavitud. Y sobre todo, colapso. Estas palabras resuenan en Ceuta cuando se trata de describir la situación de la frontera.

Un equipo de 20minutos ha pasado 48 horas en la ciudad autónoma y ha constatado el estado de tensión existente en una localidad de 85.000 habitantes en la que cada día entran 30.000 peatones y 12.000 coches. A ellos se suman los aproximadamente 2.000 porteadores que cruzan por el paso exclusivo para ellos y sobre cuyas espaldas recae un polémico y peligroso comercio —en un año han muerto seis mujeres— que España califica de atípico, pero que en Marruecos es contrabando. Todo ello en un contexto de continua presión migratoria.

Por sus relaciones humanas y comerciales con Marruecos, Ceuta tiene mucho que perder si la frontera no se agiliza y se dignifica, una idea en la que coinciden los diferentes actores que confluyen en ella. La masificación está provocando que el turista marroquí que invierte en la ciudad deje de visitarla, ante el inconveniente de poder quedar atascado durante horas.  

¿A qué se debe este colapso? ¿Quiénes son sus principales víctimas? ¿Cuáles son las posibles soluciones? Porteadoras, porteadores, comerciantes, cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, administraciones... cuentan a este diario sus historias y su visión sobre un polvorín a punto de estallar.