Salto a la valla de Ceuta
Unos 600 migrantes subsaharianos logran acceder a Ceuta saltando la valla. EFE

Veintidós miembros de la Guardia Civil han resultado heridos, cuatro de ellos con quemaduras importantes, tras el asalto a la valla de Ceuta de más de 800 inmigrantes que han empleado cal viva y otras sustancias contra los agentes, según fuentes del instituto armado. De ellos, diez han tenido que recibir asistencia médica en el Hospital Universitario de Ceuta "por haber sido rociados con algún tipo de ácido, cal o líquido blanco" y ya han sido dados de alta.

La Cruz Roja ha atendido a 592 personas. Un total de 132 han precisado asistencia sanitaria y once han tenido que ser hospitalizadas (siete por "cortes importantes", tres por fracturas óseas y otra por una luxación), según ha informado la institución humanitaria en una nota a los medios.

La Delegación del Gobierno ha cifrado en alrededor de 800 los inmigrantes que han logrado entrar en Ceuta, mientras la Guardia Civil han destacado la violencia empleada en este nuevo asalto en el que han usado, además de cizallas, palos, objetos cortantes y cal viva.

"Somos agredidos mientras el Gobierno mira para otro lado"

La asociación Unión de Guardias Civiles –UniónGC- han criticado la falta de personal y la falta de medios para hacer frente a las "masivas llegadas de inmigrantes a nuestras costas". "Los guardias civiles son agredidos-añaden en un comunicado- mientras el Gobierno mira para otro lado". Este colectivo añade: "Se nos ataca a las Fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado con armas rústicas pero muy lesivas. Y frente a esto faltan efectivos , medios materiales colectivos y medios materiales individuales. Condenamos el ataque con cal viva, e incluso acido a nuestros compañeros".

Un total de 22 guardias civiles han resultados heridos, 10 de los cuales han sido trasladados al Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Ceuta, donde han sido tratados "por trastorno respiratorio y afección cognitiva" o por quemaduras pero en todos los casos su pronóstico es "favorable".

En un comunicado, la Asociación Española de Guardias Civiles ha denunciado que los inmigrantes "han rociado con cal viva, excrementos y orín" a los agentes y que 22 han sido atendidos por "quemaduras químicas, ojos inflamados, contusiones y trastornos respiratorios".

Esta asociación señala que ya advirtieron de que el anuncio de la retirada de las concertinas de las fronteras de Ceuta y Melilla "iban a traer problemas de seguridad" sin que se pusieran en marcha medidas adicionales como un aumento de la plantilla y más material antidisturbios y de autoprotección.

Se pregunta la AEGC "dónde quedan los derechos y la seguridad de los guardias civiles" y critica la "improvisación" con la que se actúa en estos asuntos de seguridad.

El salto masivo de este jueves se produjo hacia las siete de la mañana y la Cruz Roja puso en marcha un dispositivo con todas sus ambulancias, dos vehículos de coordinación y dos de transporte asistido, así como 50 voluntarios, entre conductores, técnicos en emergencia, socorristas y enfermeros.

El salto se ha producido sobre las 6.35 horas en la zona fronteriza próxima a la conocida como Finca Berrocal, lugar donde los inmigrantes tienen una mayor facilidad para llegar hasta el perímetro debido a zonas ciegas donde las cámaras no pueden detectarlos. Allí se ha detectado "una acción de intrusión mediante la utilización para cortar los mallazos de protección exterior e interior de radiales eléctricas, cizallas y mazos".

Además, para evitar que los agentes de la Benemérita se acercaran a la zona, los inmigrantes "utilizaron material defensivo como escudos, protectores corporales artesanales y ofensivos, lanzando de manera virulenta a los agentes recipientes de plástico con excrementos y cal viva, esprays a modo de lanzallamas, piedras y palos". También se han recuperado "cócteles molotov y bolsas con hachís".

Hacía meses que no se producía un asalto masivo por el perímetro fronterizo y la principal vía de acceso a Ceuta desde Marruecos era la marítima. Los inmigrantes que lograron acceder a Ceuta se dispersaron a la carrera y se dirigieron al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).

Tras esta entrada, la capacidad del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) vuelve a verse desbordada con cerca de 1.200 personas, más del doble de su capacidad.

Consulta aquí más noticias de Ceuta.