El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha anunciado este jueves que hará "todo lo posible" para que las concertinas colocadas en las vallas fronterizas de Ceuta y Melilla sean retiradas.

Grande-Marlaska ha asegurado en una entrevista en Onda Cero que esa medida es una de sus "principales voluntades" y que para poderla llevar a cabo pedirá un "informe complementario".

Tras abogar por controlar los flujos migratorios ayudando en origen y colaborando con las autoridades de esos países, el titular de Interior ha manifestado que "si esas personas ya están al lado de la valla" van "a mirarlo". "Creo que es algo razonable", ha señalado.

Desde 2005

Las concertinas han dejado graves heridas en inmigrantes que han intentado saltar la valla para cruzar a alguna de las dos ciudades autónomas. Fue el caso de Daouda, a quien estas cuchillas le desgarraron el brazo.

Estos alambres cortantes se instalaron en 2005, durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Al ver las lesiones que provocaban, el mismo Ejecutivo ordenó retirarlas dos años después, pero solo de parte del vallado melillense.

En 2013, el Ejecutivo de Mariano Rajoy decidió colocar más, no sólo coronando el perímetro sino también a pie de alambrada y en el intervallado. Esto generó numerosas críticas, tanto de entidades sociales como de los grupos de la oposición. De hecho, en 2014, el ahora presidente, Pedro Sánchez, se comprometió a retirarlas en caso de que llegase a La Moncloa, medida que incluyó en su programa electoral.

"Crueldad extraordinaria"

Tras el anuncio del ministro de Interior este jueves, el Defensor del Pueblo en funciones, Francisco Fernández Marugán, ha insistido en que el uso de concertinas es "de una crueldad extraordinaria".

"Esta institución viene definiendo su posición en el tema de las cuchillas, en el tema de las concertinas, desde el año 2005. Siempre hemos estado en contra de que se instalen ese tipo de mecanismos", ha aseverado Fernández Marugán.

La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) ha celebrado la noticia y espera que Grande-Marlaska "también acabe con las devoluciones en caliente".

Una frontera "segura y respetada"

El Gobierno de Ceuta cree que el Ministerio de Interior "actuará de manera responsable" pero ha rechazado entrar en "consideraciones o debates sobre las concertinas propiamente dichas" porque "eso corresponde a los profesionales". A juicio de fuentes del Ejecutivo lo que debe haber es "elementos de protección y disuasorios, tanto personales como materiales, que garanticen que no pase quien no esté debidamente documentado y que la frontera no pueda ser tomada por asalto".

La Administración local, presidida por el popular Juan Vivas, ha defendido que las fronteras "tienen que ser seguras y respetadas", sobre todo la de la ciudad autónoma. "Si se produjera la situación de que todo inmigrante que llegara pasara a territorio ceutí, cabe pensar que alcanzaríamos una situación tal que nuestra capacidad de acogida quedaría desbordada", han manifestado.

"Si llegara a producirse la contingencia de vernos desbordados, los inmigrantes deberían tener facilidades de acceso a la Península para alcanzar el destino que desean, que no es la ciudad autónoma", han advertido.

El portavoz de Caballas en la Asamblea, Mohamed Ali, sí ha recibido con satisfacción el anuncio de Grande-Marlaska: "Su intención de quitar las concertinas es buena en sí misma porque son una violación flagrante de los Derechos Humanos que atenta contra la vida y la integridad física de las personas pero debe ir acompañada de una política migratoria y de fronteras común en toda la UE que actualmente no existe".

Ali ha reclamado "inversiones para dotar adecuadamente las plantillas de las Fuerzas de Seguridad, sobre todo de la Guardia Civil, en Ceuta y para equipar el perímetro fronterizo de recursos técnicos que permitan hacer compatible la seguridad con el respeto a los Derechos Humanos de los migrantes".

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