El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dado instrucciones para que España acoja en uno de sus puertos al Aquarius. La embarcación transporta a 629 inmigrantes, rescatados por la ONG SOS Méditerranée y a los que Italia no deja entrar en su territorio.

El Ejecutivo ha especificado en una nota de prensa que el barco se dirigirá al puerto de Valencia —aunque también Barcelona se había ofrecido a acoger el navío— y la decisión se ha tomado "previa coordinación con la Generalitat", y ha alegado "razones humanitarias". "Es nuestra obligación ayudar a evitar una catástrofe humanitaria y ofrecer un puerto seguro a estas personas, cumpliendo de esta manera con las obligaciones del Derecho Internacional", agrega el comunicado.

El Gobierno responde así a la solicitud realizada por la Red Española de Inmigración y Ayuda al Refugiado, que instó al Ministerio del Interior a que España designase "de forma urgente" un puerto para el Aquarius y demostrase que "no todos los países del Mediterráneo abandonan los Derechos Humanos".

Según la distancia a la que se encuentra actualmente el barco, en aguas del Mediterráneo entre Italia y Malta, las estimaciones indican que tardará cuatro días en llegar al puerto valenciano, según fuentes que coordinan el dispositivo, que afirman que su llegada se prevé para finales de esta semana.

"Abandonado" en el Mediterráneo

La noticia ha sido avanzada por el presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, quien antes de participar en un almuerzo del Club Siglo XXI informaba de que había dado su autorización a la vicepresidenta, Carmen Calvo, para que el barco atracase en el puerto de Valencia. Puig ha coincidido en que se trata de razones humanitarias y ha lamentado que esté "abandonado" en el Mediterráneo de forma "profundamente injusta".

Antes de que se hiciera pública la noticia, la vicepresidenta valenciana, Mónica Oltra, aseguraba que la comunidad tenín el dispositivo de acogida preparado "desde hace mucho tiempo". Las autoridades valencianas ya han hablado con la Autoridad Portuaria, "que se ha implicado", y con las entidades de solidaridad y personas migrantes que colaborarán en dicho dispositivo.

Precisamente el Gobierno valenciano ha convocado para este martes a las 16.30 horas la comisión mixta coordinada por la Generalitat para la atención y acogida de personas refugiadas y desplazadas forzosamente, con el fin de coordinar la llegada del Aquarius. Está compuesta por las diferentes Consellerias implicadas (Sanidad, Educación e Igualdad y Políticas Inclusivas), la Federación Valenciana de Municipios y Provincias, las Diputaciones, la Universidad de Valencia, representantes del Ayuntamiento de la ciudad y las entidades Accem, Cepaim, Cear, Cáritas, Acnur y Cruz Roja.

Sin comida suficiente

Entre los 629 inmigrantes que viajan en la embarcación, que ha pasado la noche con los motores parados a 35 millas de Italia y 27 de Malta, hay 123 menores no acompañados, 11 de ellos niños pequeños y siete mujeres embarazadas.

De algunos de ellos hemos podido ver una fotografía y algunos vídeos gracias a la retransmisión de lo que está sucediendo en Aquarius de la Periodista en el Área de Internacional de RNE Sara Alonso, que se encuentra dentro de la embarcación. Alonso ha adjuntado una foto a través de su cuenta oficial de Twitter en la que se ve uno de los 11 bebés que van a bordo.

El barco sigue parado a 700 millas náuticas de Valencia, pese a que el ministro del Interior de Italia y líder de la ultraderechista Liga, Matteo Salvini, cantó "victoria" y afirmó que el barco ya ha puesto ya rumbo a España. "Victoria. 629 inmigrantes a bordo del barco Aquarius en dirección a España. Primer objetivo logrado", escribió el ministro populista en sus redes sociales.

Noticia que niegan quienes se encuentran en su interior: "No es cierto, seguimos parados en el mismo punto sin notificación alguna de las autoridades italianas", tuiteó Alonso. Por su parte, desde Médicos Sin Fronteras (MSF) también informan de que "hasta el momento" no han recibido "intrucciones por parte del Centro de Rescates Marítimo de Roma sobre el puerto al que dirigirse".

MSF también afirman que todas las personas que se encuentran en el interior del Aquarius están "estables", pero el riesgo de que su estado de salud empeore es "cada vez mayor", sobre todo de aquellos que "necesitan atención médica". Hay, además de las siete mujeres embarazadas, "15 personas con quemaduras químicas serias en el cuerpo debido a la mezcla entre el agua del mar y el gasóleo durante la travesía".

Por su parte David Beversluis, uno de los doctores de la organización humanitaria que está en el barco avisó de que desde este martes no tendrían "suficiente comida" para todos. Por ello, un buque procedente de Malta ha llegado al Aquarius con comida: 950 botellas de agua, 800 paquetes de pasta y bocadillos.

Alternativa: el puerto de Palma

La ONG cosidera un riesgo viajar hasta Valencia, ya que el viaje se debería de producir durante cuatro días y esto es un "riesgo" alto por los migrantes. Por ello, según informa Europa Press, el Gobierno habría ofrecido Palma de Mallorca como alternativa a Valencia.

Reacciones

Los primeros ministros de Italia, Giuseppe Conte, y de Malta, Joseph Muscat, agradecieron su colaboración a España. "Habíamos perdido un gesto de solidaridad por parte de la Unión Europea (UE) sobre esta emergencia. Debo agradecer a las autoridades españolas por haber acogido nuestra petición", dijo Conte a los medios en su visita a la ciudad italiana de Accumoli (centro).

Por su parte, Muscat afirmó que España acoja el barco después de que "Italia rompiera las reglas internacionales" y añadió que "Malta enviará suministros al barco" y que tendrán que "discutir cómo evitar que esto vuelva a pasar".

Por su parte, el comisionario europeo para la Migración, Asuntos de Interior y Ciudadanía, el griego Dimitris Avramopoulos, agradeció la decisión del Gobierno de Sánchez para dejar que el Aquarius desembarque en Valencia. "Es una verdadera muestra de solidaridad puesta en práctica, tanto para esas personas desesperadas y vulnerables como para los demás Estados de la Unión Europea", tuiteó.

También el presidente del grupo socialdemócrata (S&D) en el Parlamento Europeo (PE), Udo Bullmann, felicitó al Gobierno español por haber llevado a cabo "un acto de gran humanidad y solidaridad" y aseguró sentirse "orgulloso" de sus "camaradas". "Así es como tendría que ser Europa", señaló Bullmann a través de su cuenta de Twitter. Además, tras sus declaraciones se dio a conocer que la Eurocámara debatirá este miércoles la gestión de las emergencias humanitarias en el Mediterráneo a petición del líder de Los Verdes, Philippe Lamberts, apoyado por los socialistas.

El secretario general de la ONU, António Guterres, pidió a los Gobiernos europeos respeto a la ley internacional y protección para refugiados y migrantes, tras la decisión de Italia y Malta de no permitir desembarcar al barco "Aquarius". Los países "tienen derecho a gestionar sus fronteras" y a "definir sus propias políticas de migración", pero les llamó a hacerlo "de manera sensible a la protección" y en "pleno respeto de la legislación internacional sobre refugiados".