Un hombre estresado en su puesto de trabajo.
  • Esta depresión es habitual en países con largos periodos vacacionales, como España, donde el grueso del descanso se concentra en el verano.
  • Los síntomas son apatía, cansancio, falta de energía y de concentración.
  • Los más susceptibles de caer en este síndrome son aquellas con menor tolerancia a la frustración y las menos resilientes.
Una madre con sus hijos, a la vuelta del cole.
  • Al menos para lo niños sí existe el "síndrome postvacacional".
  • Pueden presentar cansancio, apatía, ansiedad, irritabilidad y falta de atención.
  • Es importante anticiparnos una semana o diez días antes del comienzo de las clases adaptando los ritmos al nuevo horario.
Una mujer visiblemente triste.
  • Cada vez afecta a más personas: en 2008 era solo el 35%.
  • Se caracteriza por debilidad generalizada y astenia, insomnio y somnolencia.
  • Con la crisis cada vez más personas tienen una vacaciones cortas, lo que aumenta la posibilidad de sufrir síndrome postvacacional.
Trabajadores en la oficina de un organismo público.
  • Entre los síntomas emocionales destaca la ansiedad, la antipatía, la desgana y la tristeza, todo acompañado de cansancio y malestar general.
  • El síndrome existe pero no está reconocido como enfermedad ni por la Sociedad Española de Psiquiatría ni por la Organización Mundial de la Salud.
  • Los psicólogos recomiendan no "psicopatologizar" a quien lo padece.