Síndrome posvacacional
La dura vuelta al trabajo. GTRES

¿Existe o no el síndrome postvacacional? La medicina dice que sí. Es más, según un estudio de Sanitas, el 65% de los españoles sufren depresión postvacacional a la vuelta del verano, con un rechazo al trabajo en forma de tristeza, agitación, ansiedad, agobio, nerviosismo e irritabilidad.

Puede revelar la satisfacción general de cada individuoEste estado emocional, que puede provocar incluso pérdida de apetito y dolores musculares, es más habitual entre los menores de 45 años y entre aquellos que se incorporan a la rutina sin una breve transición, tal y como apunta un informe del Hospital Quirón.

El estudio revela que alrededor de un 20% de los afectados por el síndrome se recupera en uno o dos días mientras que un 35% tarda hasta dos semanas en estabilizarse y volver a la normalidad.

Marina Sangonzalo, de la Unidad de Psicología Clínica de Hospital Quirón Valencia, advierte de que el regreso postvacacional puede provocar alteraciones  como la falta de apetito, dolores musculares o irritabilidad, una situación que suele afectar más a menores de 45 años y a aquellos que se incorporan a la rutina "sin una breve transición".

Más allá del abatimiento hay algo que no va bien en la vida del individuoSe trata de "un estado de malestar general, que aparece acompañado de síntomas que dificultan el retorno a la actividad diaria". De este modo, recomienda la experta que si esa desazón no desaparece en unos diez o quince días, "es necesario consultar con el médico", ya que se puede estar ante "un proceso distinto que requerirá de atención especializada".

A estos síntomas, el vicepresidente de la Asociación Española de Psiquiatría Privada (ASEPP), José Antonio López, añade irritabilidad, dificultad a la hora de concebir el sueño, cansancio o una sensación de profunda apatía y tristeza; suelen durar entre siete y diez días. No obstante, este experto cree que la intensidad y durabilidad de estos síntomas revela que, más allá del abatimiento que puede suponer el final de las vacaciones, hay "algo que no va bien en la vida del individuo".

Cada año se produce un aumento de casos de síndrome postvacacional y su intensidad es un medidor que puede revelar y poner a prueba la satisfacción individual de cada individuo. López cree que cada vez son más los españoles que "pagan a la vuelta de las vacaciones el precio de la cada vez más agresiva civilización que estamos construyendo".

Alteraciones tras la vuelta de vacaciones

Físicas

  • Fatiga
  • Falta de apetito
  • Somnolencia
  • Dolores musculares
  • Cansancio

Psíquicas

  • Apatía
  • Irritabilidad
  • Nerviosismo
  • Inquietud
  • Desesperanza
  • Tristeza.

Según la ASEPP, los adultos no son los únicos que se deprimen al concluir sus vacaciones. De hecho, los niños también pueden llegar a sufrir este síndrome en los primeros días de colegio al estar intranquilos mientras duermen o perder el apetito por la ansiedad.

Para combatirlo, desde el IFM Business School recomiendan tareas como programar el regreso a casa de manera anticipada y relajada, abordar las tareas menos tediosas, mantener una actitud proactiva y positiva en el trabajo, practicar ejercicio físico moderado y no llevarse trabajo a casa.