Entrevista

La soprano Lisette Oropesa: "El público del Teatro Real está contigo desde que sales al escenario. ¡Es mi teatro!"

  • La soprano estadounidense de origen cubano Lisette Oropesa encabeza el reparto de la ópera 'Il turco in Italia' de Gioachino Rossini en el Teatro Real
  • Oropesa interpreta el papel de Fiorilla en una nueva producción con dirección escénica de Laurent Pelly
  • Se ofrecerán diez funciones entre el 31 de mayo y el 12 de junio, dirigidas desde el podio por Giacomo Sagripanti
Lisette Oropesa (c) Jason Homa
Retrato de la cantante estadounidense Lisette Oropesa
Jason Homa
Lisette Oropesa (c) Jason Homa

La soprano Lisette Oropesa llega a Madrid para interpretar el papel principal de Il turco in Italia, de Gioachino Rossini, una ópera no tan conocida como El Barbero de Sevilla, o La italiana en Argel, también de su autoría, pero que algunos especialistas consideran como una obra muy relevante y llena de originalidad. Regresa al Teatro Real con su prodigiosa voz, donde consiguió lo que ninguna cantante femenina había logrado hasta ese momento: ofrecer un bis en solitario ante la insistencia de los aficionados que no dejaban de aclamarla. Fue en julio de 2020, en la conmovedora aria Addio del passato, de La Traviata de Giuseppe Verdi.

"No sé si por ser Madrid, por ser España, o por algo que está en el aire, pero a los espectadores aquí le gusta mucho gritar y expresar su entusiasmo. Me alegra que haya un público como el del Teatro Real, que ha escuchado a los grandes cantantes españoles y está contigo desde que sales al escenario. Algo así no se encuentra en todo el mundo", afirma convencida.

Sus últimas actuaciones han tenido lugar en 'la meca' de la ópera, el Teatro Alla Scala de Milán, donde ha interpretado con gran éxito Lucia di Lammermoor junto a Juan Diego Flórez, con dirección del maestro Riccardo Chailly. Un papel que también bordó en Madrid en 2018. "¡Allí también están muy locos! Después de cada función teníamos una cola de gente que quería hacerse fotos, ofrecernos un regalo o pedirnos una firma".

Lisette Oropesa interpretando 'Lucia di Lammermoor' en el Teatro Real
Lisette Oropesa interpretando 'Lucia di Lammermoor' en el Teatro Real
(c) Javier del Real

Ahora afronta el personaje de Fiorilla en la producción del Teatro Real, "un papel difícil en el que hay que andar con la voz arriba y abajo, y hay que ponerle corazón aunque no sea dramático. Es una ópera bufa, pero al final da un paso hacia el drama y tengo el aria Squallida veste e bruna que no se sabe de dónde sale, pero parece de Donna Anna -personaje dramático de la ópera Don Giovanni-. Fiorilla es un papel bastante largo y para llegar bien al final tengo que reservarme", reconoce la soprano. 

El libreto contiene un original juego entre la ficción y la realidad, donde un poeta se ve forzado a componer una historia sobre la marcha, que vemos representada ante nuestros ojos. Una situación que casi anticipa a Luigi Pirandello, con sus famosos Seis personajes en busca de autor. También veíamos este juego hace poco en el último montaje teatral de Alfredo Sanzol para el Centro Dramático Nacional, Fundamentalmente fantasías para la resistencia. Un divertimento sugerente lleno de paradojas.

Lisette Oropesa en el Royal Opera House, interpretando 'La Traviata'
Lisette Oropesa en el Royal Opera House, interpretando 'La Traviata'
Tristram Kenton (c) ROH

Laurent Pelly es el director escénico y ha trasladado la historia al mundo de las fotonovelas italianas de los años cincuenta, algo que recuerda al primer largometraje de Federico Fellini, El jeque blanco (1952), donde la protagonista encuentra fascinada a su personaje favorito de las revistas, huyendo de una realidad que le oprime. "Pelly es un genio y tiene ideas que ayudan al público a seguir a cada personaje. En este montaje veremos todo desde el punto de vista de Fiorilla, como una fantasía en la que ella quiere conocer gente, tener amigos, amantes y no estar aburrida en casa". Aquí Oropesa nos confiesa que, para aproximarse al espíritu fantasioso de su personaje, imaginaba que una super star aparecía de repente en su casa, y hasta ahora el elegido era Johnny Depp. "Creo que voy a cambiar ¡y ahora imaginaré a Antonio Banderas!" (ríe). Gana con el cambio, francamente.

Lisette Oropesa nació en Louisiana, de padres cubanos exiliados por causa de la revolución. Desde niña habló español en casa y pronto aprendió también francés, de ahí su afición por las páginas de ópera en ese idioma, al que ha dedicado su último y magnífico disco titulado French Bel Canto Arias. Su voz brilla en joyas como esta bella pieza de la ópera Guillermo Tell:

Sus primeros pasos musicales no se dedicaron al canto sino a la flauta, a pesar de que su abuelo y su madre eran cantantes, y ella además tocaba el piano. Recuerda con lástima haber abandonado ese instrumento, pero seremos unos cuantos quienes agradezcamos la decisión adoptada. "Yo nunca estudié canto hasta que llegué a la universidad, pero escuchando a mi madre y a mi abuelo, y con el millón de discos que había en casa, ya tenía mucho avanzado".

Debutó en el Metropolitan Opera House de Nueva York con tan sólo 22 años, tras formar parte de un programa de jóvenes artistas. "Yo era 'cover' en el papel de Susanna, en Las bodas de Fígaro, de Mozart. La cantante principal estaba embarazada y finalmente decidió no salir a escena porque es un papel muy largo. Yo no podía decir que no, por contrato, así que no tuve tiempo ni para ponerme nerviosa. Cuando estaba sonando la obertura todavía me estaban recordando la puerta por donde tenía que salir (ríe). Tenía el apoyo del público y me sentía lista para afrontar un papel que me encantaba y ya tenía en el corazón".

En cuanto a las diferencias con América en relación a la ópera, comenta que "en Europa ir a la ópera es fácil. Hay un millón de teatros para escoger y no hay que pagar demasiado. El Met de Nueva York está lleno de turistas y  uno no puede venir desde el otro lado del país sin gastarse mucho dinero. En España puedes tomar un tren, venir al Real y al día siguiente estás en tu casa. Además aquí hay más educación para el público. En los programas de mano te hablan del compositor, de la ópera, las fechas del estreno...  ¡Allí es todo más 'entertainment'! El público es entusiasta, pero quizás no conoce tanto el contexto".

La soprano estadounidense Lisette Oropesa en La Scala de Milán
La soprano estadounidense Lisette Oropesa en La Scala de Milán
Stefano Guindani

Oropesa se reconoce muy exigente para ofrecer siempre su mejor versión "Cantamos a un nivel en que debemos estar perfectos desde el principio. No puedes entrar a escena para calentar hasta que llega tu aria, porque la gente paga demasiado por escucharte y se nota cuando no estás al cien por cien. El público no se merece eso". 

Ella cuida su estado físico saliendo a correr junto a su marido todos los días. "¡En Madrid hay parques estupendos!". Además se reconoce vegana, algo que, todo sea dicho, le impide disfrutar de la estupenda repostería de la Pastelería Santa Eulalia, donde nos hemos citado para la entrevista. Al menos prueba el café con leche de avena, aunque es algo que debe evitar. "Estoy tomando mucho café y eso reseca la garganta. Si tuviera hoy función no lo tomaría".

Retrato de Lisette Oropesa
Retrato de Lisette Oropesa
(c) Crystal Green

"Cuando tenía veinte años, me levantaba a las diez de la mañana, podía empezar a cantar a esa hora y tenía la voz perfecta hasta las diez de la noche- reconoce la soprano-. Ahora tengo que pensar que hasta las cuatro no puedo empezar a cantar y debo dormir lo más posible”. A propósito de las horas de sueño, se pregunta extrañada sobre los hábitos de los madrileños: “¿Pero la gente aquí no duerme? ¡Se acuestan todos los días a las tres de la mañana! (ríe)”.

"Los ensayos son lo más duro, porque pueden abarcar seis u ocho horas diarias. Al acabar trato de buscar doce horas de silencio. Es decir, vuelvo a la casa y no hablo. ¡El problema es que si pongo música me pongo a cantar!". Aparte de la música clásica, ¿qué música le gusta escuchar a Lisette Oropesa? "Prefiero la música zen, de meditación, pero también de fondo la música de baile, aunque mi artista preferida es Tori Amos".

España corre por sus venas ya que sus abuelos procedían de Castilla y Cataluña, aunque se afincaron en Cuba. Quizás de ese origen provenga el interés de Lisette Oropesa por nuestro genero musical por excelencia, la zarzuela, que tendrá oportunidad de transitar el año próximo, en un recital que ya se ha anunciado en el Teatro de la Zarzuela. "Estoy buscando tiempo para estudiar este repertorio, que me encanta. En La Habana había un teatro de zarzuela donde mis abuelos iban frecuentemente, porque eran muy aficionados”.  

Con tristeza reconoce que jamás ha pisado Cuba. "Es difícil para los americanos hijos de los que huyeron de la revolución. Te consideran un traidor a la patria. Tengo mucha familia: abuelos, primos, tíos, que no pueden salir de allá. Las relaciones entre los dos países están muertas".

Lisette Oropesa tras la entrevista para 20minutos
Lisette Oropesa tras la entrevista concedida a 20minutos
Steven Harris

Finalizamos la conversación hablando del futuro, el suyo y el de los jóvenes cantantes a los que forma en cursos y masterclass. "Es importante darles apoyo, esperanza y ánimo. Los cantantes jóvenes, y a mí me pasó, siempre reciben lo peor de los directores, porque es más fácil regañar al que está empezando con un papel pequeño. Aunque algo salga mal, siempre hay que buscar juntos un punto en que se sientan cómodos. Trato de corregir pero siempre de una manera positiva". 

Afortunadamente, seguiremos disfrutando de la excelsa voz de Lisette Oropesa en España, más si cabe por su deseo de que Madrid adquiera mayor protagonismo en su vida y en su carrera. "Aquí voy a debutar muchos papeles ¡Es mi teatro!", nos anticipa ilusionada cruzando los dedos. El público del Teatro Real acogerá con calidez y expectación sus próximas apariciones en escena. Ojalá también pueda apreciar su extraordinaria simpatía a través de estas palabras que nos ha dedicado amablemente.

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