Socialistas históricos, oposición y víctimas censuran el pacto de la Ley de Memoria del Gobierno con Bildu

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la portavoz parlamentaria de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, durante un Pleno del Congreso de los Diputados
Pedro Sánchez junta a la portavoz parlamentaria de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, en el Congreso.
Europa Press

El PSOE tendrá que encajar un diluvio de críticas tras pactar la Ley de Memoria Democrática con EH Bildu. Tanto de históricos del socialismo como de la oposición en tromba en el Congreso de los Diputados. Una polémica que nació la semana pasada, tras el anuncio del acuerdo con el Gobierno por parte de la portavoz abertzale, Mertxe Aizpurua, e intensificada en los últimos días por los prolegómenos del 25 aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco, concejal popular en Ermua (Vizcaya), a manos de la banda terrorista ETA. La principal novedad de norma es la creación de una "comisión técnica" que estudiará las vulneraciones de derechos humanos a aquellos que lucharon "por la consolidación de la democracia" hasta el 31 de diciembre de 1983. 

"Vamos a poner en jaque el relato de una Transición ejemplar", se congratuló esta semana Aizpurua. "¿Cabe un escarnio mayor?", se preguntó a través de un tuit Elena Valenciano, ex vicesecretaria general de los socialistas bajo el mandato de Alfredo Pérez Rubalcaba, por las "lecciones de ejemplaridad democrática" de la portavoz de EH Bildu. "Intentaron reventar la democracia en su momento, esa es la única verdad", añadió.

La salida tomada por Pedro Sánchez para convalidar el texto también ha levantado ampollas en diferentes asociaciones de víctimas de ETA, como la mayoritaria Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Dignidad y Justicia o la fundación creada en memoria del edil asesinado. "La antítesis del Espíritu de Ermua. 25 años para esto", calificaba en un tuit el pacto este martes la Fundación Miguel Ángel Blanco. El Rey Felipe VI presidirá este domingo el homenaje en la localidad vizcaína, un acto en que también participarán el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el lehendakari Iñigo Urkullu.

Felipe González, cuyo primer año y medio de mandato será escudriñado a partir de ahora por ahora por la ley, un recodo cuyo fin es examinar la actividad de los GAL, deslizó este martes desde Santander un elocuente "no me suena bien". El ex vicepresidente socialista Alfonso Guerra se preguntó, a tenor de las fechas que abarcará ahora la norma, que "¿dónde acaba el Franquismo?". "Hay quien piensa que acabó en 1983, y es uno de los que jaleaba a los asesinos en el País Vasco, es muy difícil de entender", denostó el acuerdo. 

A todos ellos instó este miércoles Héctor Gómez, portavoz socialista en el Congreso, a que se leyeran el texto antes de valorarlo y así dar un "mensaje claro". Gómez, además, censuró lo que considera el uso por parte del PP del terrorismo como "arma arrojadiza". El PSOE aguantará el chaparrón y no entrará en "las disputas o las discusiones de la realidad de la memoria democrática". Consideran los socialistas, además, que el nuevo texto "cumple todas las exigencias previas", como la "reparación" a las víctimas.

El alcalde de Ermua, obligado a rectificar

También ha ahondado en la herida que Juan Carlos Abascal, alcalde de Ermua, omitiera en principio representación alguna de la familia de la víctima en el organigrama de intervenciones del acto. En concreto, la participación de Marimar Blanco, hermana de Miguel Ángel, diputada del PP en la Asamblea de Madrid y diputada en el Congreso entre 2016 y 2019. Blanco plasmó negro sobre blanco su indignación este martes remitiendo una carta tanto a Sánchez como a Urkullu. "Me resulta imposible explicar por qué no voy a poder pronunciar un breve discurso el día que se cumplen 25 años de la muerte de mi hermano", se lamentó en una misiva que obligó a rectificar al Ayuntamiento de Ermua, que ya busca encaje a su discurso.

El hecho también ha sido criticado con vehemencia por Cuca Gamarra este miércoles. "Parece ser que al PSOE no sólo le molesta el PP, sino que también le molestan las víctimas del terrorismo, y en este caso lo que pueda decir o manifestar la hermana de Miguel Ángel Blanco", atacó la portavoz y secretaria general del PP. "Ningún demócrata puede admitir que Bildu sea protagonista de reescribir la historia de nuestro país", censuró el pacto.

Gamarra también aludió al pasado personal de Aizpurua, "condenada por apología del terrorismo". Alguien que, a su juicio, "no pasa la prueba del algodón de lo que es la memoria democrática". Muchas voces en el PP recordaban esta semana la implicación de la portavoz de EH Bildu en un titular. El "Ortega vuelve a la cárcel" con el que rotuló el Egin, diario de ámbito vasco del que Aizpurua fue editora, el día de la liberación del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, cuyo 25 aniversario también se conmemoró la semana pasada.

Bildu vota en contra de condena

Carlos Iturgaiz, líder del PP vasco, ha sido otro de los dirigentes más enérgicos en censurar la vía de entendimiento abierta por el Ejecutivo. "¿Cómo vas a ir a hablar de Miguel Ángel Blanco cuando estás pactando con los que justifican su asesinato? Es una afrenta", se ha posicionado en una entrevista a RNE. Para Iturgaiz, Sánchez "tiene una oportunidad de oro, delante del Rey y de toda España, de romper con Bildu y dejar de ser el socio con ese partido político dirigido por los jefes de ETA".

El líder del PP vasco ha recordado en la misma entrevista la negativa de la formación abertzale de apoyar una declaración de condena del asesinato en el Ayuntamiento de Pamplona. EH Bildu propuso un texto alternativo que incluyera también "la solidaridad con las víctimas de ETA y reclamar para ellas memoria, justicia y reparación” e instaba a todos los grupos a “evitar cualquier instrumentalización y uso partidista de las víctimas”. Ante la negativa del resto de partidos de incluir la enmienda, se abstuvo. 

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