El exvicepresidente del Gobierno Alfredo Pérez Rubalcaba ha muerto este viernes a los 67 años en el hospital madrileño Puerta de Hierro tras haber sufrido un ictus el miércoles en su casa de Majadahonda.

La capilla ardiente del político socialista se instala desde este viernes por la tarde a las 20:30 horas en el Congreso de los Diputados. El Gobierno ha decretado luto oficial hasta la medianoche del sábado al domingo.

El que fuera número dos del Ejecutivo durante la presidencia de José Luis Rodríguez Zapatero ingresó a las 19.15 horas del miércoles en el centro hospitalario con "síntomas compatibles con un infarto cerebral" y se le aplicó "el protocolo diagnóstico y terapéutico habitual para ictus". Sin embargo, no ha podido superar el ictus y ha fallecido finalmente este viernes.

Doctorado en Química Orgánica, Rubalcaba impartía en la actualidad clases en la facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Complutense desde que renunciase a su escaño y se apartase de la vida política el 2 de septiembre de 2014.

Rubalcaba llegó a la Cámara Baja en 1993 y desde entonces formó parte de todas las legislaturas. Además, fue ministro de Educación y Ciencia (entre 1992 y 1993), ministro de la Presidencia(de 1993 a 1996), portavoz del Grupo Parlamentario Socialista (de marzo de 2004 a abril de 2006), vicepresidente primero del Gobierno y portavoz (en 2011) y ministro del Interior (entre 2006 y 2011).

Fue en su etapa al frente de Interior cuando se fraguó el fin de la banda terrorista ETA. Una etapa en la que la banda ya daba sus últimos estertores, con desarticulaciones continuas de sus cúpulas en golpes policiales que no dejaban a la dirección de la organización tiempo para recuperarse.

La labor del Ministerio que encabezó Rubalcaba se apuntó varios tantos y, así, se encadenaron las detenciones de los jefes militares de la banda: Mikel Garikoitz Aspiazu 'Txeroki' (2008), Aitzol Iriondo (2008), Jurdan Martitegi (2009), Ibon Gogeascoetxea (2010) y Mikel Carrera (2010).
ETA agonizaba y en otoño de 2011 declaró un alto el fuego. Rubalcaba pudo vivirlo. Puso más que un grano de arena para ese final.

Estuvo al frente de la Secretaría General del PSOE desde febrero de 2012, cuando se impuso a la exministra Carme Chacón en el congreso de Sevilla. El 26 de mayo de 2014 anunció su dimisión, asumiendo la responsabilidad por la derrota electoral y convocando un cónclave extraordinario para elegir al próximo líder de los socialistas.

Fueron las primarias que ganó por primera vez Pedro Sánchez y marcaron el inicio de la retirada política de Rubalcaba.