Rubalcaba abraza a Sánchez tras ganar las primarias del PSOE mientras Madina aplaude.
Rubalcaba abraza a Sánchez tras ganar las primarias del PSOE mientras Madina aplaude. EFE

Fue cinco veces ministro, portavoz de Moncloa y en el Congreso, diputado durante 23 años, candidato a la presidencia en 2011 y secretario general del PSOE. Pero Alfredo Pérez Rubalcaba no será alcalde de la capital. Al menos, de momento. El químico cántabro que llegó a hacer girar a su alrededor el partido en activo con más años de España ha rechazado la invitación de Pedro Sánchez para competir dentro de cinco meses en las elecciones municipales por el Ayuntamiento de Madrid.

Durante un encuentro que ha trascendido ahora, Rubalcaba, apartado de los focos tras el fracaso en las generales de hace siete años, argumentó razones personales y no políticas, pese a que el exministro fuera uno de los valedores de Eduardo Madina en las primeras primarias que encumbraron a Sánchez. Su descarte es uno más de un reguero de nombres de posibles, autoimpulsados y autoexcluidos que evidencia una realidad: las dos principales formaciones que se han repartido el poder en la región en las últimas décadas aún no tienen ticket electoral.

Pugna en el PSOE: Llop, Maroto, Corredor...

Porque no ocurre con Ciudadanos, donde a falta de primarias se da por confirmada la reelección de Ignacio Aguado y Begoña Villacís para la Comunidad y el Ayuntamiento, respectivamente. Tampoco en el flanco izquierdo. Pese a las tiranteces, Podemos, IU, Equo y la mayoría de las confluencias apuran el paso para tejer una lista con Íñigo Errejón y Manuela Carmena como opciones para conquistar Sol y retener Cibeles.

En el extinto campo del bipartidismo gobiernan las dudas. Eso sí, pese al rechazo de Rubalcaba, los socialistas parten con algo de ventaja. En mayo, Ángel Gabilondo fue refrendado sin oposición como aspirante a presidir la autonomía. Sus antiguas compañeras de filas Pilar Llop y Reyes Maroto aparecen de tanto en tanto en las quinielas para la capital, donde la continuidad de la actual portavoz, Purificación Causapié, ni se plantea. Pese a ocupar la máxima responsabilidad en violencia de género (la primera) y un ministerio (la segunda), les persigue la falta de popularidad. Lo mismo ocurre con el actual delegado el Gobierno, José Manuel Rodríguez Uribes, o, incluso, la antigua responsable de vivienda, Beatriz Corredor.

Los socialistas madrileños manejan algún nombre más, pero Ferraz tiene la última palabra. Entretanto, han perdido enteros las apuestas por, sucesivamente, la presidenta del partido, Cristina Narbona, las actuales ministras Margarita Robles o Dolores Delgado y, más recientemente, por el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Continuidad o fichajes internos en el PP

Competir contra una Manuela Carmena a la que sus contrincantes ven poco desgastada desincentiva a las posibles opciones que han ido surgiendo. Y es que el PP se encuentra en la misma disyuntiva, con la diferencia de que necesita dos nombres y no solo uno, como en el caso de los socialistas. Desde Génova han salido perfiles como los de Javier Maroto, Isabel García Tejerina o incluso María Dolores de Cospedal, aunque ella misma se descartó antes de tener que dimitir de sus cargos por la polémica con los audios del comisario Villarejo.

La última opción que ha salido para los populares es Adolfo Suárez Illana. El actual presidente de la fundación Concordia y Libertad es un hombre cercano a Pablo Casado y mantiene un buen cartel entre la dirección. Por el momento, no se ha posicionado. Con menos posibilidades están otros miembros como el exministro de Educación Íñigo Méndez de Vigo o la vicesecretaria de Comunicación, Andrea Levy. Y han sonado cargos del actual Gobierno de la Comunidad, como la consejera de Economía, Engracia Hidalgo.

Ante las dificultades para encontrar el perfil idóneo, el PP podría optar por la continuidad, tanto a nivel regional como a nivel municipal. El portavoz en el Ayuntamiento, José Luis Martínez-Almeida ya ha comentado que está dispuesto a ser candidato, lo mismo que el actual presidente de la Comunidad. Ángel Garrido sustituyó a Cristina Cifuentes y tiene como principal aval la experiencia al frente del Ejecutivo durante estos meses. Sea como sea, la terna de Casado sigue abierta y su idea es confirmar a los elegidos o elegidas antes de la Convención Nacional prevista para enero.