Isco Alarcón maneja el balón
El centrocampista español, Isco Alarcón, controla el balón ante el portugués Bernardo Silva. EFE

España jugó un muy buen partido en su debut mundialista ante Portugal, con el mejor Diego Costa y la mejor versión de Isco. Sin embargo, enfrente se encontró con el majestuoso Cristiano Ronaldo, que no perdona los errores. Los tres de España, grosero el de David de Gea, le costaron al equipo de Fernando Hierro, en su debut, el empate. A pesar de la crueldad del resultado, el partido de España dejó  indicios de que se puede soñar, porque la Selección tiene personalidad y un talento descomunal.

De Gea: Su error contra Suiza en el amistoso de Villarreal contra Suiza pareció un accidente, pero su garrafal cantada en el 2-1 de Cristiano pudo pasar a la historia negra de España en los Mundiales, recordando a la Zubizarreta contra  Nigeria en Francia 98. Dejó una imagen preocupante.

Nacho: Empezó el Mundial cometiendo un penalti más que dudoso sobre Cristiano Ronaldo. Luego volvió a ser el defensa aplicado y convincente que acostumbra, rindiendo bien en la que no es su posición natural. Marcó un golazo impresionante, con una volea de arriba abajo. Puede ser uno de los goles del Mundial.

Piqué: Le costó un poco el repliegue ante la velocidad de Cristiano y Guedes en la primera parte. Impecable en el juego aéreo durante todo el partido. Cometió un inocente error haciendo una falta al borde del área, a falta de tres minutos, que costó el empate..

Sergio Ramos: Expeditivo y resolutivo como siempre. Supo contagiar tranquilidad en los momentos difíciles y estuvo muy atento para evitar las sorpresas en las contras portuguesas. Su seguridad no fue suficiente.

Jordi Alba: Es uno de los recursos más válidos del equipo a nivel ofensivo. Mezcla bien con Iniesta, por supuesto, pero también con Isco, con Costa. Su contribución es indispensable y siempre es una vía de peligro para el equipo español.

Busquets: Da la sensación de que tiene demasiado agua por achicar en cada partido, pero tácticamente es impresionante. Siempre pendiente de las ayudas en defensa y en ataque. Fue la extensión de Fernando Hierro sobre el terreno de juego.

Koke: Tardó el coger el hilo del partido, pero cuando se puso a tono estuvo participativo y dinamizó el juego del equipo español. Mostró un nivel altísimo y fue un gran escudero para Busquets. Su corte a Quaresma al final fue providencial.

Iniesta: Con cuentagotas, pero dejó magia. Entendió lo que necesitaba el equipo en momentos determinandos y dejó alguna triangulación marca de la casa.

Silva: Le faltó fortuna de cara al gol. Vital para el juego entre líneas del equipo español. A la hora de tocar es único y cuajó un buen partido.

Isco: Como siempre, fue el jugador diferente y desequilibrante. Lanzó una volea al larguero impresionante. No se escondió nunca, especialmente en los momentos más difíciles, y demostró que quiere ser uno de los grandes protagonistas en este Mundial.

Diego Costa: Su mejor partido desde que es delantero de la Selección. Monumental partido. . Mezcló también muy bien y entendió la importancia de venir a recibir. Se sacó un gol de la manga, el primero de España en el Mundial, y estuvo en la boca del gol cuando debía. Se cargó en 76 minutos el debate del '9'.

Thiago Alcántara: Entró en lugar de Iniesta  con 20 minutos por delante. Enchufado y dejando destellos de su indiscutible calidad. Algunas buenas decisiones en poco tiempo.

Iago Aspas: Costa había dejado el listón demasiado alto. Hizo un buen movimiento en la frontal, pero el tiro le salió demasiado manso.

Lucas Vázquez: Entró por Silva a falta de cinco minutos. No le dio tiempo a hacer demasiado.