David Silva, en un partido con la selección española.
David Silva, en un partido con la selección española. EFE

La tercera Premier League ganada por David Silva ha tenido un sabor distinto para él. Ha sido su temporada más difícil en lo personal, a causa del nacimiento de su hijo, Mateo, que le ha obligado a viajar constantemente entre Manchester y Valencia para estar junto al pequeño y a su mujer. Mateo nacía de forma prematura extrema y gracias a los servicios médicos el niño ya está fuera de peligro.

Fueron meses complicados, aunque él ha respondido y ha estado de nuevo entre los mejores del City y de la Premier League. Este año particularmente difícil le ha ayudado "a ver la vida de otra manera y dar prioridad a otras cosas".

Se crió en casa de sus abuelos paternos, a los que guarda mucho cariño. Su pasión por el fútbol le viene desde bien pequeño, sobre todo a partir de tener su primera pelota, un regalo de sus padres por su tercer cumpleaños. Cuando no había balón, jugaba con su primo con naranjas y patatas, y era igual de bueno.

En aquella época era recogepelotas del Deportivo Arguineguín y ni siquiera una fractura en el brazo, fruto de un pelotazo, le alejó del campo. Él siguió a lo suyo, recogiendo los balones con un solo brazo.

A sus 32 años, tiene una carrera lo bastante larga como para haber acumulado varios apodos. Al 'Mago de Arguineguín', la localidad canaria que vio nacer a él y a otro internacional de talento, Juan Carlos Valerón. Se le conoce también como 'El Chino', por sus rasgos físicos. Su madre, Eva Silva, es de ascendencia japonesa. Él, sin embargo, prefiere que le llamen David, o Jiménez, su primer apellido.

Ágil también con la mente

Silva también es hábil con las manos. Y con la mente, claro, aunque eso ya se aprecia en el campo por su gran visión de juego. Hace cuatro años, su club, el Manchester City lanzó un reto a varios de sus jugadores a través de las redes sociales: ¿quién sería capaz de completar antes el cubo de Rubik? Zabaleta y Mangala sudaron tinta, pero Silva resolvió el acertijo en tan solo 16 segundos. El récord guinness está en poco más de 4 segundos.

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