Koke
Koke. Luis Grañena

Dos días antes de concentrarse con la Selección para este Mundial de Rusia 2018, Koke Resurrección contrajo matrimonio con Beatriz Espejel, su novia de siempre. No faltó el recuerdo imborrable de la despedida de soltero, en la que el jugador del Atlético de Madrid decidió disfrazarse e inmortalizarse junto a sus amigos como uno de los personajes de ‘Peaky Blinders’, una serie británica ambientada en el Birmingham del final de la Primera Guerra Mundial, protagonizada por una banda de gángsters. Las corbatas, los pañuelos y los sombreros propios de la época dejaron una imagen curiosa, que el jugador decidió compartir en sus redes sociales.

Todo lo que sea ficción le gusta a Koke, que aún no se ha recuperado del susto que le supuso el atraco en un parking de Madrid, a punta de pistola, donde tuvo que entregar un reloj valorado en 70.000 euros.

La realidad de Jorge Resurrección tiene que ver con representar la nueva bandera del Atlético, tras la despedida de Fernando Torres. Es muy recordada la foto en la que aparecen ambos, cuando Koke aún era muy niño, posando con su ídolo de aquella época. Pocos dudan que el vallecano pueda ser un ‘one club man’ (nombre con el que se conoce a los jugadores que visten la camiseta de un solo equipo durante toda su carrera). Nada fácil para un jugador al que se le puso el listón muy alto desde muy joven. Es muy recordado el anuncio de la temporada para Canal+ en el que Simeone enfatizaba: “Sé Messi, sé Ronaldo, sé Koke”, sentando al centrocampista en la msima mesa que los grandes iconos del fútbol mundial.

A Julen Lopetegui siempre le sedujo ese talento, mezclado con importantes dosis de sacrificio, para considerar a Koke un futbolista tan útil como diferente. No le va a resultar fácil encontrar un lugar en el once tipo, porque Thiago Alcántara parece estar por delante. El atlético tiene claro su rol, que no es otro que aportar desde el lugar que le corresponda. Si ha tenido que renunciar a su luna de miel para estar en Rusia, que haya valido la pena.

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