Sergio Ramos
Sergio Ramos Luis Grañena

"Nadie sabe lo que llevo pasado en la vida, y quién va a creer si esto es verdad o es mentira, con lo joven que era, y de la forma que vivía la vida". Estos son los primeros versos de 'A quién le voy a contar las penas', de Canelita, cantante flamenco y amigo personal de Sergio Ramos, en cuyo videoclip interviene el capitán de la Selección española.

Allí donde hay una guitarra o un cajón, se lanza el futbolista de Camas porque la música, el 'flamenquito', tan de su tierra, es su otra gran pasión. De hecho, este año se ha liado la manta a la cabeza y ha compuesto, y cantado, junto a Demarco Flamenco, una canción de ánimo a la Selección para el Mundial de Rusia: "Otra estrella en el corazón".

"No entiendo lo que hago sin música y todo lo asocio a una canción", escribe a modo de declaración de intenciones en su propia página web. De Calle 13 a Falete, de Juan Luis Guerra a El Barrio, convergen en su lista oficial de Spotify diferentes estilos y canciones que acompañan al central en todo momento. "La música, siempre mi compañera", señala.

Seis cuerdas tiene la guitarra y seis años tenía Ramos cuando jugó por primera vez al fútbol, con la ficha de otro niño porque él era demasiado pequeño. Desde entonces, el fútbol y la música han sido, como un binomio inseparable, las dos pasiones de su vida.

De carácter fuerte y temperamento, ha sabido reponerse a los momentos más bajos de su carrera con la cabeza alta, pese a ser objeto de bromas y mofas continuas en las redes sociales. De su penalti a las nubes ante el Bayern ya no queda rastro y, pese a que hace falta poco para convertirle en el centro de atención, él se sigue atreviendo con todo. Como cuando sorprendió a su mujer, Pilar Rubio, en 'El Hormiguero', guitarra en mano.

Así es el 'Churu', apodo que le puso Saviola y que ya quedó para siempre. Un hombre feliz que destruye los malos pensamientos a golpe de canciones, y entona mejor que nadie las órdenes sobre el campo.

El perfil menos conocido de los españoles