La guerra de cifras demográficas se cuela en la precampaña municipal de Sevilla

Gente caminando por Sevilla.
Gente caminando por Sevilla.
EP
Gente caminando por Sevilla.

A tan solo veinte días de que se abran las urnas y con todos los partidos ya desde hace semanas en plena vorágine electoral, una nueva polémica se ha colado en el debate municipal a cuenta de la pérdida de población de Sevilla. Un problema que viene gestándose desde hace tiempo y que ahora ha cobrado especial relevancia ante la posibilidad de que la ciudad pierda la cuarta posición nacional y se vea superada por Zaragoza, tal y como alertó este medio a principios de año.

Ambos consistorios han remitido al Instituto Nacional de Estadística (INE) los datos actualizados de sus respectivos padrones a 1 de enero de 2023. Estos revelan que Zaragoza cuenta con 694.109 habitantes, casi 9.500 más que hace un año; mientras que el de Sevilla ha trasladado la cifra de 693.229, que suponen unos 2.000 más que los que contabilizó el año anterior. De confirmarse estos datos, la capital hispalense pasaría a convertirse en la quinta ciudad española.

La clave, precisamente, se encuentra en esa confirmación, toda vez que el INE no revisará hasta finales de año los datos facilitados por los ayuntamientos, información que casi siempre modifica a la baja. De hecho, los datos oficiales de la entidad estatal, que son los que determinan la posición de cada ciudad, establecen para Sevilla, a fecha 1 de enero de 2022, un total de 681.998 habitantes, frente a los 673.010 de Zaragoza.

Hasta que llegue la confirmación definitiva del INE, el Ayuntamiento de Sevilla apunta a un interés electoralista por parte del PP en esta polémica y defiende que la ciudad "sigue siendo la cuarta población de España". La información que se ha dado a conocer, abunda el Consistorio hispalense, es "simple y llanamente, datos del Ayuntamiento de Zaragoza, gobernado por el PP, que se enmarcan en la campaña electoral y que no están comprobados por el INE". Y reitera que "una vez más, el PP se sube a cualquier barco por tal de hacer campaña contra el gobierno de la ciudad, aunque ello pueda suponer un perjuicio para Sevilla".

El Ayuntamiento liderado por el socialista Antonio Muñoz ha subrayado también la "rigurosidad técnica" del Servicio de Estadística municipal y el uso de una metodología "aproximada" a la del INE, "frente a otras ciudades que suministran cifras con una diferencia de hasta 20.000 habitantes". Por último, el Consistorio hispalense recuerda las medidas que está ejecutando para ganar población, como proyectos que suman más de 20.000 viviendas, la reactivación de la VPO y la generación de empleo.

Zaragoza niega "interés político"

Por su parte, el Ayuntamiento de Zaragoza explica a 20minutos que en los años 2021 y 2022 el área de Presidencia, Hacienda e Interior, a través de la Oficina de Organización y Servicios Generales, llevó a cabo un plan de actualización del padrón para ajustar las cifras a la "realidad de la ciudad", siguiendo la Ley Reguladora de bases del Régimen Local, que dice que los ayuntamientos deben realizar las actuaciones y operaciones necesarias para mantener actualizados sus padrones de modo que los contenidos sean objetivos. Esta actualización, continúan, se reflejó en las cifras del padrón a 1 de enero de 2022, con una pérdida de población del 4,1%.

"Las cifras obtenidas este año, a fecha 1 de enero de 2023, reflejan cifras reales, ajustadas a los datos registrados en el Ayuntamiento, que en ningún caso están marcados por intereses políticos", manifiesta el Consistorio zaragozano, que insiste en que "los datos de aumento de población son objetivos según las cifras del padrón municipal". El Gobierno local, añaden, es "consciente" de que es el INE quien ajustará las cifras definitivas, pero insisten en que ellos se han limitado a "trasmitir las cifras de población de la ciudad", sin "analizar en ningún caso" la posición que ocupaba Zaragoza respecto a otras ciudades.

Reacciones de la oposición

También el resto de formaciones han incorporado a su discurso de precampaña la posible pérdida de la cuarta posición, un asunto que lleva tiempo en el debate político de la ciudad. Así, el candidato del PP a la Alcaldía, José Luis Sanz, ha culpado directamente al alcalde de esta circunstancia por la "parálisis urbanística, el empeoramiento de la calidad de vida en los barrios y la no construcción de VPO en los últimos ocho años", periodo en el que, afirma, otras ciudades, como Zaragoza, "sí han hecho sus deberes".

Para Cs, pasar a ser la quinta ciudad del país, en caso de que el INE lo confirmara finalmente, es algo que "se veía venir desde hace tiempo y que ninguno de los últimos gobiernos de la ciudad ha sido capaz de evitar". En este sentido, el portavoz y alcaldable de la formación, Miguel Ángel Aumesquet, ha considerado que esta situación es consecuencia del "fracaso absoluto de las políticas del bipartidismo en Sevilla".

Mientras, en Podemos-IU apuntan a un "modelo de ciudad centrado en el turismo que expulsa a los sevillanos", en palabras de su candidata, Susana Hornillo.

Un problema de años

Más allá de las cifras que definitivamente refleje el INE para este año, la capital hispalense lleva tiempo alejándose de la barrera psicológica de los 700.000 habitantes, que tiene además repercusiones fiscales y económicas, por los ingresos a través de los impuestos y las aportaciones recibidas del Gobierno central.

Los niveles actuales de población son similares a los de los años previos a la Expo de 1992. A partir de ese año fue cuando la ciudad vivió un despegue demográfico, que alcanzó los 719.500 empadronados en 1995.

A partir de 2014 comenzó el declive que, en suma, ha supuesto la pérdida de más de 20.000 habitantes en las últimas dos décadas, al tiempo que el área metropolitana ha ido ganando vecinos. De hecho, la provincia de Sevilla, excluyendo la capital, ganó según el último padrón definitivo 2.777 habitantes, con crecimientos destacados en Dos Hermanas y Alcalá de Guadaíra.

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