La intención del PSOE de firmar un "pacto de país" con el PP hace temer a Unidas Podemos un giro a la derecha de Moncloa

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz.
EFE

La elección de los socios para sacar adelante medidas de emergencia con las que hacer frente a la crisis que provocará la guerra amenaza con generar un nuevo choque en el seno del Gobierno. La parte socialista del Ejecutivo ha planteado a las claras su intención de buscar un "pacto de país" que aglutine a la mayor parte de formaciones políticas posibles, lo que implica, fundamentalmente, que el PSOE buscaría el respaldo del PP a un paquete de medidas aún incierto. Pero el ala de Unidas Podemos se resiste a un acuerdo con los populares que, entiende, exigiría un giro a la derecha del Gobierno. Su apuesta son medidas que puedan salir adelante con el apoyo de los aliados habituales del Ejecutivo, las formaciones nacionalistas, independentistas y progresistas.

Este miércoles, el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, confirmó que el decreto a través del que el Gobierno quiere bajar los precios del gas, la luz y la gasolina se aprobará el próximo día 29. Bolaños, a diferencia de lo que ha planteado en los últimos días el PSOE, no habló expresamente de rebajas de impuestos, pero tampoco concretó cuáles serán las medidas a través de las cuáles se intentará conseguir esa reducción de los precios. Y esa será la discusión fundamental dentro del Gobierno durante las próximas dos semanas, porque las medidas que finalmente se aprueben, además, determinarán con qué aliados pueden salir adelante.

Hasta el momento, la parte socialista se ha limitado a plantear bajadas de algunos gravámenes, aunque tampoco ha ofrecido detalles sobre cuáles, cuánto y con qué plazos. Unidas Podemos no se opone a poner en marcha estas reducciones impositivas para bajar el precio de productos esenciales, pero insiste en complementarlas con subidas tributarias a las rentas altas y las grandes empresas, además de topes de precios o cheques para financiar la energía y medidas sociales, como la congelación de los precios de los alquileres mediante la prohibición de que suban anualmente con el IPC. 

En los últimos días, de hecho, los morados han sido muy activos a la hora de presentar sus propuestas, y fuentes de la formación admiten que esa profusión tiene mucho que ver con que una parte de la dirección de Unidas Podemos piensa que la amenaza de que el PSOE termine pactando con el PP es muy real. Otros dirigentes, no obstante, consideran que en los movimientos de los socialistas tienen también mucho de táctico y que el PSOE, más que alcanzar verdaderamente un pacto con el PP, pretende aparecer como un partido de Estado que busca pactos con la oposición, lleguen o no a buen puerto.

Belarra pide respetar la mayoría de la investidura

La Vicepresidencia Segunda del Gobierno que lidera Yolanda Díaz -que está coordinando las negociaciones con el PSOE por la parte de Unidas Podemos- declina ofrecer detalles sobre el punto en el que se encuentran ahora mismo las conversaciones, y tampoco se pronuncia sobre con qué partidos deben salir adelante las medidas que adopte el Ejecutivo. Pero fuentes próximas a Díaz sí plantean la necesidad de que las decisiones se tomen lo más rápidamente posible, habida cuenta de que lo vertiginosa que está siendo escalada de los precios de productos como la luz, el gas o los combustibles, vitales tanto para los pequeños usuarios como para la industria o el transporte de bienes.

Por el contrario, la ministra de Derechos Sociales y líder de Podemos, Ione Belarra, sí fue clara este miércoles a la hora de asegurar que el Gobierno no debe buscar pactos con el PP, sino con sus aliados habituales, como ERC, PNV, EH Bildu, Más País o Compromís. "Las políticas valientes se consiguen con esa mayoría plurinacional y progresista, y esa tiene que ser la prioridad", argumentó la ministra, que afirmó que "no podemos volver a decirle a la gente que sus problemas tienen que esperar". 

Podemos considera que un acuerdo con el PP para poner en marcha medidas de emergencia únicamente sería posible si dichas medidas consistieran en rebajas de impuestos y recorte del gasto público, algo que los morados rechazan porque supondría descapitalizar al Estado en un momento en el que, a su juicio, serán necesarias inversiones públicas para sostener la economía. De hecho, Podemos ha planteado compensar los ingresos que se pierdan por la bajada de gravámenes a la gasolina, la luz o el gas con medidas como impuestos a las eléctricas y un recorte de sus beneficios caídos del cielo, los que obtienen por vender toda la electricidad al precio de la más cara de producir.

Este miércoles, por su parte, el presidente Pedro Sánchez defendió que ya se han tomado medidas en el ámbito de rebajas impositivas para abaratar el precio de la luz. Fue el pasado otoño cuando el Ejecutivo aprobó la rebaja del IVA al 10% hasta el 30 de abril (antes era del 21%), que el impuesto de la electricidad se situase en el 0,5% (inicialmente era del 5,1%) hasta esa misma fecha y que el impuesto a la producción eléctrica, que era del 7%, se suspendiera hasta el 31 de marzo. "Estamos ya tomando medidas", defendió Sánchez, que declaró que, en caso de que éstas se amplíen hasta final de año, la pérdida de ingresos para las arcas públicas será de entre 10.000 y 12.000 millones de euros.

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