¿Restricciones covid 'in extremis' antes de Navidad? Los expertos las defienden porque "volvemos a la casilla de salida"

Ilustración de Henar de Pedro sobre la evolución de las variantes.
Ilustración de Henar de Pedro sobre la evolución de las variantes.
HENAR DE PEDRO
Los expertos advierten del peligro de no imponer restricciones de cara a las Navidades.
Atlas/HENAR DE PEDRO

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha convocado este miércoles por la tarde la Conferencia de Presidentes para "evaluar nuevas medidas que podamos poner en marcha en las próximas semanas" con el objetivo de frenar la rápida expansión de los contagios provocada por la variante ómicron del coronavirus. La cita tendrá lugar apenas 48 horas antes de Nochebuena. "Llegamos tarde. No hay plazo administrativo para aplicar restricciones. Sería muy impopular y ningún político va a ser capaz de adoptarlas. Pero deberían, porque restricciones hacen falta".

Quien habla es Jesús Molina, secretario de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (Sempsph). En su opinión, la variante ómicron nos ha devuelto "a la casilla de salida", por su alta transmisión y porque la protección de las vacunas decae con el tiempo. Por ello, incide en que hay que reforzar la administración de la tercera dosis al personal esencial que recibió AstraZeneca en la pasada primavera -medida que este lunes ha comenzado Cataluña- y considera que el pinchazo de recuerdo debería ampliarse a toda la población adulta.

"Ahora mismo lo único de que tenemos que concienciarnos es que todavía estamos en prácticamente la misma situación que el año pasado, es decir, la variante ómicron nos ha devuelto a la casilla de salida. Cierto es que la vacuna está haciendo más leve la infección, pero aun así [el incremento de la transmisión] se traduce en un aumento de la presión hospitalaria y de la mortalidad, como ya hemos visto en la quinta ola", expone Molina.

¿Debería el Gobierno aplicar restricciones contra la covid-19 estas Navidades?

Este preventivista canario cree que sería necesario aplicar toques de queda nocturnos y restricciones a la movilidad entre Comunidades estas Navidades porque "vienen tres semanas de muchísima interacción social" y las vacunas ahora administradas, tanto a los menores de 12 años como las terceras dosis en los más mayores de 40 años y trabajadores esenciales- "toman su tiempo en ofrecer la protección completa". 

Los más pequeños, a quienes se ha espaciado la segunda dosis ocho semanas por efectividad y seguridad, "no recibirán la pauta completa hasta febrero". En este sentido, Molina señala que lo que más le preocupa de cara a estas fiestas son los encuentros "intergeneracionales" entre nietos y abuelos

Asimismo, manifiesta que una sola medida por sí sola no es suficiente. Además de los límites horarios y a la movilidad, sugiere mejorar la accesibilidad a los test de antígenos -"que sean más baratos, como en Portugal, que cuesten un euro, y que se vendan en más sitios que las farmacias"- y cree que, "si no se aplican medidas efectivas" antes de las fiestas, después de Navidad "no habrá más remedio" que aplicar "algún tipo de confinamiento", aunque dependerá del comportamiento que vaya conociéndose de la nueva variante.

"Ahora mismo me da la impresión de que el Gobierno está haciendo postureo y que el miércoles los presidentes autonómicos no se van a poner de acuerdo, y es entendible a 22 de diciembre. Cuando aparece una nueva variante hay que aplicar nuevas restricciones. Estas tendrían que haber llegado en noviembre. Ahora ya vamos tarde. El problema con las variantes es que cuando las detectamos ya hay transmisión comunitaria. Creo que se van a tomar medidas tibias para dar la impresión de que se está haciendo algo, pero lo que haría falta son medidas como restricciones horarias y a la movilidad", concluye Molina, que este año va a pasar las Navidades "igual que el pasado: solo con su núcleo de convivencia habitual".

"Dos actitudes" en Europa

Por su parte, la inmunóloga del CSIC Matilde Cañelles subraya medidas "que reduzcan el número de personas en interiores sin mascarilla". Cuenta la científica que ahora mismo, cuando el pico de ómicron ya ha pasado en Sudáfrica -donde es verano y la población es más joven- causando "relativamente pocas hospitalizaciones comparado con delta", los investigadores están con el ojo puesto en Reino Unido, donde también hace frío, la edad media de la población es mayor, y donde los contagios están "desbocados"

Según las cifras oficiales relativas a este sábado, Reino Unido registró 90.418 nuevos casos, casi el doble que hacía una semana. Este domingo se notificaron más de 82.000. Este lunes, el ministro de Exteriores, Dominic Raab, ha dicho que 12 personas han muerto con ómicron y que 104 personas están actualmente hospitalizadas con esta variante.

Cañelles apunta que "todavía es pronto" para saber hasta qué punto ómicron aumentará las hospitalizaciones y si estas serán de larga o corta duración. Mientras el paso de los días dilucida el impacto real de ómicron en la evolución epidemiológica, la inmunóloga anota que en Europa se están observando "dos tipos de actitudes: la de no hacer nada y esperar a ver qué pasa, en Reino Unido y en España, y la de tomar medidas por si acaso, como en Países Bajos [que ha decretado confinamiento estricto] y Alemania". 

En su opinión, augura que en España el descontrol de la transmisión "podría ser menos grave" que en Reino Unido porque allí se ha apostado por AstraZeneca, que según datos preliminares sería menos eficaz contra la infección por ómicron que Pfizer, vacuna ampliamente empleada en España. No obstante, subraya, "ahora mismo, por dónde está la curva en estos momentos, no podemos deducir cómo va a evolucionar ni en Reino Unido ni en España. Dependerá de la actitud de los gobernantes. Desde luego de los científicos no depende".

Autogestión online de test y bajas

"El incremento tan rápido de casos hace pensar que las medidas que se intenten implementar de ahora en adelante deberían minimizar el impacto en las zonas de mayor riesgo como las residencias para evitar los brotes entre las personas vulnerables", agrega el epidemiólogo Mario Fontán, miembro de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE).

Por otro lado, "mientras las cifras de hospitalizaciones e ingresos en UCI se mantengan en niveles más o menos aceptables -esto depende un poco del territorio y quizá algunas provincias necesiten medidas complementarias para controlar los contactos sociales-, es momento de aplicar medidas de menor impacto público como el teletrabajo".

Fontán añade también que en un contexto "en el que estamos viendo sobre todo casos leves, hay que agilizar la gestión de estos casos. No puede ser que Atención Primaria y Urgencias se colapsen simplemente porque la gente necesite hacerse un test o gestionar una baja laboral". El epidemiólogo propone la creación de la web en la que la población se autogestione la realización del test, comunicación del resultado y tramitación de la baja laboral por el tiempo que dure el aislamiento. Y pone de ejemplo a Reino Unido, que ha habilitado un portal online para gestionar bajas de hasta 28 días sin necesidad de pasar por el sistema ordinario. "No puede ser que el sistema se colapse por test y bajas y se dejen desatendidas otras patologías", zanja.

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