El Gobierno supera el intento de PP, Vox y Cs de derribar los Presupuestos y logra un primer apoyo de ERC, PNV y EH Bildu

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
EFE
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
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Los Presupuestos Generales del Estado continuarán su tramitación parlamentaria en el Congreso y están un paso más cerca de ser aprobados definitivamente. Este jueves, la Cámara Baja rechazó las enmiendas a la totalidad presentadas por PP, Vox, Cs y otras cuatro formaciones minoritarias para tratar de tumbar las cuentas del Gobierno para 2022. Y lo hizo con los votos de ERC, PNV y EH Bildu, que siguen negociando con el Ejecutivo para apoyar la aprobación definitiva de las cuentas, que se votará dentro de tres semanas.

Fueron 188 los diputados que votaron en contra de los vetos presentados por la oposición: los de PSOE, Unidas Podemos, ERC, PNV, EH Bildu, Más País, Compromís, Nueva Canarias, Teruel Existe y PRC. Las enmiendas a la totalidad solo consiguieron 156 apoyos: los de PP, Vox, Cs, JxCat, la CUP, Foro y UPN, cuyas enmiendas se votaron conjuntamente pese a que conservadores y nacionalistas catalanes las presentaron por razones diferentes. Un diputado se abstuvo: Néstor Rego, del BNG.

Una vez terminado el debate, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, fue efusivamente felicitada por los grupos de PSOE y Unidas Podemos entre aplausos. Pero el Gobierno aún tiene trabajo por delante para ganarse el apoyo de sus socios independentistas, nacionalistas y progresistas para que las cuentas sean aprobadas de manera definitiva dentro de unas semanas. De hecho, ERC, PNV y EH Bildu, cada una en un registro diferente, lanzaron un mismo mensaje: el Ejecutivo haría mal en confiarse y, además, tiene que cuidar a sus aliados más de lo que lo hace.

El más directo y también el más duro fue el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, que acusó al Gobierno de "soberbia". Es una crítica recurrente de los republicanos, que desde que comenzó la legislatura se quejan frecuentemente de que el Ejecutivo actúa en ocasiones como si tuviera mayoría absoluta. Rufián advirtió al Gobierno de que "comienza a tener a mucha gente demasiado cabreada", y señaló que, pese a que el PSOE pueda estar viviendo un "momento alfa" tras su último congreso, a nivel parlamentario aún "depende de los mismos para las mismas cosas".

El portavoz republicano dedicó buena parte de su intervención a reivindicar el papel negociador de ERC y a hacer hincapié en que el Gobierno depende de sus apoyos, un discurso que, en buena parte, se explica por las duras críticas que recibió este miércoles por parte de JxCat y la CUP, que sí intentaron derribar los Presupuestos presentando enmiendas a la totalidad. Rufián presumió de la "fuerza negociadora y parlamentaria" de ERC "para no desaprovechar ni una sola oportunidad para mejorar la vida de la gente". Y avisó al Ejecutivo de que depende de ella para seguir gobernando en los dos años que quedan de legislatura.

"No sé si les queda más gasolina en los motores para tanto viaje", planteó Rufián, que advirtió al Gobierno de que "calcule bien sus fuerzas" porque, de otro modo, podría no terminar la legislatura. Rufián, en este sentido, repitió otra de las críticas clásicas de ERC al Ejecutivo desde hace dos años: que se aprovecha del "miedo" que generan PP y Vox para gobernar sin contar con sus socios. "Ese temor no es lo que nos debería hacer a nosotros aceptar todo lo que nos plantean, ese temor debería ser lo que les hiciera a ustedes pactarlo todo con nosotros", denunció.

PNV y EH Bildu

En la misma línea, aunque con un tono más contenido, la diputada del PNV Idoia Sagastizabal avisó al Gobierno de que no debe asumir que tiene asegurados los apoyos de su partido para sacar adelante los Presupuestos. "Falta un buen trecho para acordar" las cuentas, aseguró Sagastizabal, que mostró la "plena disposición" del PNV a negociar pero que también insistió en que "los Presupuestos tienen margen de mejora". Hace unos días, el portavoz de la formación en el Congreso, Aitor Esteban, detalló las reclamaciones del PNV: acelerar las inversiones para llevar la alta velocidad a las capitales vascas y que se "corrija" el descenso en las inversiones en el País Vasco y Navarra.

Por su parte, el portavoz adjunto de EH Bildu en el Congreso, Oskar Matute, insistió en que el apoyo ofrecido este jueves por los abertzale al Ejecutivo para que sigan tramitándose los Presupuestos "no es un cheque en blanco". "El Gobierno deberá ganarse nuestros votos" con un buen acuerdo en materias económicas y sociales "que mejore la vida de los vascos", planteó Matute, que afirmó, sin embargo, que EH Bildu afrontará la negociación "más con sentido de clase que con sentido de Estado, del que carecemos". Para los independentistas es capital que el Gobierno derogue la reforma laboral, y Matute avisó de que descafeinar la nueva normativa podría provocar que el Ejecutivo perdiera "el apoyo de los grupos de izquierda".

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