Sánchez defiende los indultos a los líderes del procés "para dejar atrás el desgarro de 2017 y vivir en paz"

Pedro Sánchez y el primer ministro de Polonia, Mateus Morawiecki, en la cumbre hispano-polaca.
Pedro Sánchez y el primer ministro de Polonia, Mateus Morawiecki, en la cumbre hispano-polaca.
Fernando Villar / EFE
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presidido esta mañana la XIII Cumbre Hispano-Polaca, junto al primer ministro de la República de Polonia, Mateusz Morawiecki, que se celebra en Alcalá de Henares. El líder polaco ha sido recibido por el propio Sánchez en la plaza de Cervantes de Alcalá de Henares. A las 11h45 ha firmado, junto a Morawiecki, en el libro de honor del Ayuntamiento de la histórica ciudad madrileña. A continuación, han mantenido un encuentro bilateral y paralelamente se han celebrado encuentros bilaterales de los ministros participantes en el Parador de Alcalá de Henares.
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El presidente Sánchez aseguró este lunes que decidirá acerca de los indultos a los condenados por el procés pensando en los "millones de ciudadanos que quieren vivir en paz". Con ese argumento, el líder del Ejecutivo ahondó en la línea en la que el Gobierno viene trabajando en los últimos diez días, cuando ha abierto la puerta con claridad a otorgar la medida de gracia a los líderes independentistas sobre quienes pesan penas de hasta 13 años de cárcel.

En una comparecencia ante los medios en el marco de la XIII cumbre hispano-polaca, celebrada este lunes en Alcalá de Henares (Madrid), Sánchez insistió en que su hoja de ruta consiste en "retomar la vía política" después de "años de judicialización", por lo que es necesario actuar con "paciencia, empatía, generosidad y capacidad de negociación". Por ello, insistió, se decidirá sobre el indulto para "transitar de un mal pasado hacia un futuro mejor" y "pensando no tanto en los afectados, sino en los millones de catalanes y en el conjunto del país, que queremos vivir en convivencia y concordia". 

En ese sentido, y preguntado por el posible coste político de esta decisión, Sánchez replicó que "ayudar a resolver problemas no representa un coste", y que "el coste para el país será dejar las cosas como están, enquistadas". Según los sondeos –por ejemplo, el elaborado por DYM para 20minutos–, dos tercios de los españoles rechazan indultar a los penados por el procés, y la mayoría de votantes socialistas también están en contra. En Cataluña, en cambio, las tornas se invierten y hay dos tercios de la población a favor de ese posible perdón.

La semana pasada, el Supremo se unió a la Fiscalía y expresó su rechazo a conceder la medida de gracia, pero eso no ha frenado al Gobierno: además de Sánchez, la vicepresidenta Calviño dijo este lunes que el Ejecutivo hará "lo mejor para la sociedad española" con el fin de "bajar el tono y recuperar la concordia". Esa determinación en favor del indulto ha sido aplaudida por su socio de Gobierno, UP –"seguimos pensando lo mismo, es la posición de mi grupo, pero no siempre ha sido la del Gobierno", apuntó este lunes el portavoz morado en el Congreso, Pablo Echenique–, pero le ha valido duras críticas de la oposición.

El líder del PP, Pablo Casado, por ejemplo, se sumará a la manifestación contra los indultos del próximo 13 de junio, y su número dos, Teodoro García Egea, vaticinó este lunes que los indultos pueden acabar "llevándose por delante" al PSOE. Inés Arrimadas (Ciudadanos), por su parte, acusó al presidente de "legitimar al separatismo para mantenerse en el poder". "Es intolerable", añadió.

Indultos, bilateral y mesa de negociación: los tiempos, en el aire

A preguntas de los periodistas, Sánchez evitó pronunciarse sobre la fecha en la que podría acordarse el indulto en el Consejo de Ministros. Una vez tiene en su mano todos los informes preceptivos, el próximo paso es el que Ministerio de Justicia complete el expediente de cada uno de los condenados y que eleve una propuesta al consejo de Ministros. "Lo importante ahora es dejar trabajar a los técnicos del Ministerio de Justicia, no puedo dar ninguna fecha", comentó Sánchez, quien también recalcó que se trata de "once expedientes" diferentes, lo que abre la puerta a que no todos sean resueltos de la misma forma.

"No es un expediente, son once y tienen que armarse bien", insistió el presidente, quien llamó a "superar el desgarro que supuso 2017", cuando se produjo la votación ilegal del 1 de octubre y la declaración unilateral de independencia, para "abrir un futuro de convivencia". Sánchez, además, tiene previsto recibir al recién investido president, Pere Aragonés, en la Moncloa, como sucede siempre que un nuevo mandatario se pone al frente de un Gobierno autonómico, de modo que Sánchez también recibirá en fechas próximas a la madrileña Isabel Díaz Ayuso. 

Posteriormente, aunque en una fecha por concretar, Moncloa prevé la reanudación de las citas de la mesa de negociación bilateral entre Estado y Generalitat, que se pactó en el acuerdo de investidura con ERC y sólo se reunió una vez, en febrero de 2020. "El Gobierno siempre ha estado abierto a reunirse con el Govern", comentó Sánchez, quien recordó que la pandemia y la inestabilidad política en Cataluña fueron retrasando esas citas. "Habrá tiempo para retomar ese diálogo, pero vamos a ir paso a paso", incidió.

Sobre esta mesa, la portavoz de ERC, Marta Villalta, pidió este lunes que se retome "lo más pronto posible" y recalcó que le "gustaría muchísimo" que "pudiese estar Oriol Junqueras", actualmente en prisión y que es uno de los  posibles beneficiados por los indultos.

La reforma del delito de sedición sigue adelante

Finalmente, Sánchez se pronunció sobre la futura reforma del delito de sedición para asegurar que en 2017 se comprobó "cuan desacoplado estaba nuestro Código Penal en relación a esos delitos", por lo que el Gobierno lo reformará para "homologarlos a países más avanzados". "Me han escuchado hablar de esta cuestión bastantes veces", comentó el presidente. Una reforma de este tipo, que sirvió como base para la condena a los líderes del procés, también podría traducirse en la excarcelación de los condenados, ya que se les aplicaría la forma retroactiva la rebaja de penas.

Horas antes, el portavoz de Catalunya en Comú, Joan Mena, había asegurado que era reforma "avanza positivamente" y que espera que "pronto" haya noticias al respecto. El PP, en cambio, afirmó que esa reforma sería un "traje a medida" tanto para los condenados como para los "huídos", en referencia a Carles Puigdemont, según expresó la portavoz parlamentario popular, Cuca Gamarra, en una entrevista en Antena 3.

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