Sánchez culpa al PP y a ERC de haber tenido que cerrar con Bildu su polémico pacto sobre la reforma laboral

El presidente del Gobierno ha llegado al Congreso con un acuerdo con Ciudadanos bajo el brazo para aprobar otra prórroga del estado de alarma. Ha salido de él con una nueva extensión hasta el 7 de junio con 177 votos a favor, 11 abstenciones y 162 votos en contra.
El presidente del Gobierno ha llegado al Congreso con un acuerdo con Ciudadanos bajo el brazo para aprobar otra prórroga del estado de alarma. Ha salido de él con una nueva extensión hasta el 7 de junio con 177 votos a favor, 11 abstenciones y 162 votos en contra.

Dos días después del pacto con Bildu que ha provocado una formidable tempestad política, el Gobierno ha dado este jueves la primera explicación oficial de lo que ocurrió desde que el miércoles pasado el PSOE firmó en en el Congreso un acuerdo con los abertzales para derogar "de manera íntegra" de la reforma laboral. La portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, ha trasladado la responsabilidad del pacto entre el PSOE y Bildu al PP y a ERC, partidos que por distintos motivos rechazaron apoyar la quinta prórroga del estado de alarma, poniendo en peligro que la votación saliera adelante y empujando a los socialistas a buscar un acuerdo con la formación abertzale.

"Lo lógico, lo deseable, es que el principal partido de la oposición no hubiera dimitido de sus responsabilidades, que la dirección nacional del PP fuera suficientemente sensata para escuchar lo que le dice sus presidentes en los territorios donde gobierna", ha dicho Montero en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros extraordinario que este viernes ha concluido el proceso para poner en marcha la quinta prórroga del estado de alarma, hasta las 00 horas del 7 de junio.

"El PP está en la estrategia del no y en este momento solo le interesa hacer ruido. El PP está aprovechando esta pandemia con su calculadora de votos para tumbar al Gobierno", ha dicho su portavoz, que ha relacionado directamente a este partido con la manifestaciones de los últimos días en contra del Gobierno. "No hay libertad para contagiar a nuestros compatriotas, por eso no se sostiene la postura del PP", ha advertido.

Montero no ha nombrado a ERC, pero es evidente que sus siguientes palabras iban dirigidas a la formación independentista, que el miércoles votó 'no' a la prórroga por segunda vez.

"Lo lógico habría sido que fuerzas progresistas no hubieran entrado en una dinámica de negación con la confianza de que representantes de otros partidos salvarían la prórroga del estado de alarma", ha dicho la portavoz. Montero se ha mostrado "convencida" de que "algunos votan en contra para que salga adelante" con el voto de otros partidos.

El martes pasado, la secretaria general de ERC, Marta Vilalta, afirmó en una rueda de prensa que su partido consideraba que todavía era necesario mantener el estado de alarma, pero no el actual, sino "otro estado de alarma". Tal y como ya había advertido, ERC terminó votando 'no' al no ver escuchada su exigencia para que el Govern se hiciera con el control total del proceso de desescalada en Cataluña, teniendo la última palabra en la decisión sobre el paso de fases.

Sin nombrar a ERC, Montero ha señalado este viernes que "algunos han votado que no porque sabían que iba a salir que sí".

Garantías a la CEOE

Con este reparto de culpas a derecha e izquierda, el Gobierno ha intentado este viernes superar la polémica por su pacto con Bildu, que ha provocado diferencias de los ministros con el presidente y ha puesto en peligro el diálogo social, después de que la CEOE se levantara este jueves de la mesa de diálogo social por lo que consideró la intención del Gobierno de derogar la reforma laboral en el Congreso, sin pasar por patronal y sindicatos.

Dos días después de que el miércoles empezara el embrollo, Montero ha continuado la senda que este jueves trazó la vicepresidenta tercera, Nadia Calviño, para asegurar a la CEOE y a los sindicatos que cualquier reforma se hará como preveía el Gobierno, con consenso.

Montero ha tenido guiños con los sindicatos, al apostar por una reforma laboral "para el siglo XXI" en lugar de regresar a lo que había antes de 2012, pero sobre todo no ha escatimado elogios para Antonio Garamendi, el presidente de la CEOE, con la que el Gobierno ha tenido contactos "de manera insistente" en los últimos días. A pesar de ello, Montero no ha aclarado este viernes si las aguas ha vuelto a su cauce con la patronal.

"Conozco el sentido de estado del señor Garamendi, que no es un patriota de boquilla, que antepone siempre los intereses de España", ha dicho la también ministra de Hacienda.  Montero ha insistido en que "para este Gobierno es impresdindible el diálogo social, cuyos frutos son evidentes en la subida del salario mínimo, en el acuerdo de los ERTE [por el Covid-19] y en su prórroga".

Gobierno unido, "le pese a quien le pese"

Más allá de culpar a las fuerzas parlamentarias que votaron 'no' a la prórroga, a Montero se le ha pedido autocrítica del Gobierno por lo sucedido.  A lo más que ha llegado ha sido a apuntar que "siempre podemos hacer las cosas mejor", aunque ha continuación se ha referido al "ruido interesado" y a un "PP más pendiente de lo que hace la ultraderecha" como motivos de que "a veces no tenemos capacidad suficiente de plantear por qué hacemos las cosas de una manera u otra". 

Ha sido más potente el mensaje de que el Gobierno está "unido y cohesionado", a pesar de las últimas desvenencias y de las corrientes de opinión que piden elecciones o la salida de Podemos. 

"El Gobierno está fuerte, cohesionado y unido, le pese a quien le pese", ha afirmado Montero, que ha cargado contra quienes "intentan desgastar la situación del Gobierno y reflejar una situación que no se corresponde con la realidad".

Además, la portavoz ha dicho en público un mensaje omnipresente dentro del Gobierno desde hace semanas. "Los partidos del Gobierno nos hemos sentido solos", ha dicho y ha resaltado que "la responsabilidad de parar la pandemia" no es solo del Ejecutivo.

Siguiente prórroga

Sánchez sigue esperando contar con el resto de formaciones políticas, no solo para intentar llegar a un acuerdo en la comisión de reconstrucción del Congreso, algo sobre lo que Montero ha dicho este viernes que tienen puestas unas "expectavas" que también le gustaría que se extendieran a los Presupuestos.

Al Gobierno cada vez le resulta más complicado sacar adelante las prórrogas del estado de alarma en el Congreso y, de hecho, por eso lleva dos días justificado su pacto con Bildu. Sin embargo, Montero no ha confirmado pero tampoco ha negado este viernes a que Sánchez vaya a pedir una sexta prórroga. 

"El Gobierno no va a renunciar a preservar la salud de los ciudadanos, si considera que es el instrumento que necesita para que todos seamos capaces de contribuir a la salud y reducir la movilidad y el único instrumento que lo hace posible es el decreto [de estado de alarma], a partir de ese momento se verá".

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