Diez multimillonarios que se declararon en bancarrota o quebraron ¿Qué les pasó?

El presidente de EE UU, Donald Trump.
El presidente de EE UU, Donald Trump.
Stefani Reynolds / EFE

Aunque en la actualidad sean o hayan sido multimillonarios, estas diez personalidades se han declarado en bancarrota o han quebrado en algún momento de su vida, y los motivos que les llevaron a ellos son muy variados.

El primero, el más conocido de todos, es Donald Trump, actual presidente de Estados Unidos, que declaró la bancarrota de varias de sus empresas, como el casino Taj Mahal de Atlantic City en 1991, otros dos casinos más y el Plaza Hotel de Nueva York.

Según la página PolitiFact, hay otras dos quiebras anteriores: la empresa Trump Hotels & Casino Resort en 2004, que dejó a deber 1,8 mil millones de dólares, y Trump Entertainment Resorts en 2009.

La modelo Patricia Kluge fue otra de las personalidades que perdió todo durante la crisis de 2008. Tras separarse de John W. Kluge en 1990, comenzó a recibir un millón de dólares al año por el divorcio, además de la gran mansión de la pareja en Virginia, Estados Unidos.

Kluge abrió Kluge Estate Winery, un viñedo y una bodega que cosechó un gran éxito momentáneo. Sin embargo, tras unas malas inversiones y dedicar parte de su dinero en su patrimonio poco antes de que se desplomara el mercado inmobiliario, perdió todo y tuvo que subastar sus pertenencias y declararse en bancarrota.

Elizabeth Holmes.
Elizabeth Holmes.

Elizabeth Holmes fue aclamada como una estrella emergente en Silicon Valley, pues su empresa Theranos de análisis de sangre prometía revolucionar los tratamientos a enfermos. Bussiness Insider contó que en 2004 la compañía había recaudado unos 6 millones de dólares de inversores privados. Sin embargo, la popularidad de la empresa no fue lo único que creció, también lo hicieron los rumores de las prácticas poco seguras que realizaban.

En 2016, se concluyó que las pruebas de Theranos podían suponer un riesgo para la salud de los pacientes y Holmes tuvo que terminar cerrando la empresa en 2018 tras varias demandas y una acusación federal de "fraude masivo".

Vijay Mallya era un magnate del licor y propietario de la ahora extinta compañía de vuelo Kingfisher Airlines. Pero, desde 2012, los infructuosos intentos de mantener su aerolínea a flote hicieron que acumulara numerosas deudas.

Los bancos indios a los que pidió grandes préstamos continúan buscándolo, pero huyó a Reino Unido. Según Business Standard, el empresario está acusado de "fraude bancario y cargos de lavado de dinero que ascienden a unos 90 mil millones de rupias" (más de mil millones de euros).

Sean Quinn consiguió su riqueza gracias a múltiples inversiones en compañías de plástico, cristal y en hoteles. Fue considerado como el hombre más rico de Irlanda, con una fortuna de más de 2,5 mil millones de euros. También tuvo un 25% del Angli Irish Bank, que tuvo que ser rescatado en 2008 por los contribuyentes, lo cual desembocó en su bancarrota.

Según BBC News, el Irish Bank Resolution Corp., que se hizo cargo de su banco, aseguró que Quinn les debía más de 2 mil millones de euros. Poco después, incluso fue acusado de desacato al tribunal por tratar de ocultar sus propiedades al banco para evitar pagar sus deudas. Financial Times informó en 2011 de que sus bienes ascendían a unos 55.000 euros y se declaró en bancarrota.

Jocelyn Wildenstein.
Jocelyn Wildenstein.

Jocelyn Wildenstein, exesposa del difunto comerciante de arte Alec N. Wildenstein, llegó a ser multimillonaria, pero en 2018 se declaró en bancarrota. Según The New York Post, la celebrity aseguró entonces que no tenía ni un dólar en la cuenta bancaria y sobrevivía con los 900 dólares que le daba el seguro y con la ayuda de amigos y familiares.

Al parecer, sus problemas económicos derivan del acuerdo de divorcio, pues le prometieron mucho más de lo que le dieron. Recibió dos obras de arte que pretendía vender: una de Velázquez que resultó ser falsa y otra de Paul Cézanne por la que le pagaron mucho menos de lo que esperaba. En la actualidad se encuentra hablando con abogados para poder conseguir lo que considera que le corresponde.

Bjorgolfur Gudmundsson era un magnate de la cerveza que también fue propietario del equipo de fútbol británico West Ham. Sin embargo, el que fue el segundo hombre más rico de Islandia se declaró en bancarrota por una deuda de 759 millones.

La recesión económica le afectó porque tanto él como su hijo Björgólfur Gudmundsson eran accionistas principales del banco islandés Landsbanki, que se hundió en 2008. Pero, según Forbes, desde entonces ha recuperado parte de su riqueza y protagonizado una sorprendente remontada económica.

Eike Batista fue el propietario de OGX, una empresa petrolera brasileña que terminó quebrando en 2013. Un año antes, la fortuna del multimillonario ascendía a unos 30 mil millones de dólares, convirtiéndose en el séptimo hombre más rico del mundo. Sin embargo, Batista terminó siendo condenado por lavado de dinero y corrupción y en 2018 fue condenado a 30 años de prisión por sobornar al ex gobernador de Río de Janeiro, Sergio Caral.

Bernard Madoff era un veterano de la industria financiera ampliamente conocido por las estafas que cometió hasta su desaparición en 2008. Según Reuters, él y su esposa llegaron a tener una fortuna de más de 800 millones de dólares antes de declararse en bancarrota y cumplir sentencia por sus delitos

Del mismo modo que Bernard Madoff, Allen Stanford fue otro multimillonario que consiguió parte de su riqueza mediante estafas financieras y negocios turbios. Según la CNBC, muchos de los clientes estafadoseran jubilados a los que se les prometieron "inversiones seguras".

Las pérdidas totales de los inversores ascendió a 7 mil millones de dólares con los que Stanford se costeó su lujosa vida. En la actualidad se encuentra cumpliendo la condena de 110 años en una prisión de alta seguridad de Florida.

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