Tras la breve ronda de contactos que Pedro Sánchez celebró este lunes y martes con Pablo Casado, Albert Rivera y Pablo Iglesias, las negociaciones para formar Gobierno se centran en la constitución que tendrá la Mesa del Congreso. El PSOE quiere una mesa "progresista" mientras que Podemos preferiría excluir de ella a Vox.

Y es que el partido de Iglesias se perfila como el principal aliado en estas negociaciones, después de que Ciudadanos descartara apoyar a Sánchez y el PP confirmara su oposición, aunque se mostró dispuesto a no oponerse a un gobierno que excluya a los independentistas. 

El PSOE  se inclina por una Mesa "progresista" en la que estén representados el PP y Cs, además de los socialistas y Unidas Podemos -que sumarán mayoría-, pero no el PNV ni ERC.

Según han apuntado fuentes socialistas a la agencia EFE, el PSOE cuenta con tener tres de los nueve representantes en la Mesa, entre ellos el que ocupará la Presidencia, mientras que Unidas Podemos, Partido Popular y Ciudadanos tendrían dos miembros cada uno.

Los contactos con otros grupos los inició este martes la número dos del PSOE y portavoz parlamentaria la pasada legislatura, Adriana Lastra.

Lastra, que ha acudido al Congreso a presentar sus credenciales, ha señalado a los periodistas que las "conversaciones tienen que ser discretas" y que conllevan "mucha negociación, entendimiento y diálogo".

Según ha explicado, los socialistas quieren que el órgano de gobierno de la cámara "sea representativo del Congreso que salió de las elecciones del 28 de abril, en las que el PSOE ha sido el partido que ha tenido más escaños doblando al siguiente partido".

Ha subrayado también que su "esperanza es tener una mesa que al fin responda al sentir mayoritario del hemiciclo, que ha estado tres años bloqueado por una mesa que se ha comportado más como 'hooligan' del PP que como órgano de gobierno" del parlamento.

Podemos y el rescate bancario

La número dos de Unidas Podemos, Irene Montero, ha destacado por su parte la exigencia de que los bancos devuelvan al Estado los 60.000 millones de euros de rescate como un puntal en la negociación con el PSOE. La formación morada apuesta por excluir de ella a Vox, aunque es consciente de que no depende solo de ellos.

En una entrevista en la Cadena Ser, Irene Montero ha dicho que, si de ella dependiese, la formación de Santiago Abascal no debería estar en la Mesa del Congreso, pero ha recordado que su formación no puede impedir que partidos como Cs o PP pacten con Vox.

"No depende de mi, son diputados electos que, si consiguen un acuerdo con otras formaciones políticas, a lo mejor terminan estando", ha explicado Irene Montero.

También ha deseado la número dos de Podemos que la Mesa del Congreso facilite los debates y que en la próxima legislatura no pase como sucedió en la anterior, cuando el PP y Cs usaron -ha acusado- su mayoría para "intentar cercenar debates".

"La Mesa debe estar para facilitar los debates aunque a ti no te guste", ha dicho Montero.

"Paciencia" en la negociación

También ha pedido "calma y paciencia" cuando le han preguntado si en la negociación con el PSOE está sobre la mesa que la Presidencia de ese organismo recaiga en Unidas Podemos.

"Hablamos de todas las posiciones, incluida la Presidencia", ha subrayado Irene Montero, para señalar acto seguido que "alguien va a tener que ocupar" ese puesto. Las declaraciones se han producido antes de las de Lastra en el hemiciclo.

Sí ha dejado claro que, aunque Unidas Podemos va a la negociación con el PSOE sin líneas rojas, un asunto "muy importante" es que los bancos devuelvan el dinero con el que fueron rescatados "en el momento más difícil para el sistema financiero pero también para las familias".