El cadáver de Laura Luelmo fue localizado el mediodía de este lunes en una zona del entorno de la localidad de El Campillo (Huelva), donde se estaba buscando a la joven Laura Luelmo, desaparecida hace cinco días. La Guardia Civil confirmó por la tarde que se trata de la joven profesora de 26 años.

La autopsia del cuerpo se realizará este martes y se conocerán más detalles de la muerte. Mientras tanto, la Guardia Civil investiga lo sucedido.

Los hechos conocidos

  • El momento de su desaparición. Laura Luelmo fue vista por última vez en la tarde del pasado miércoles cuando salía de su vivienda en la localidad onubense de El Campillo para correr por los alrededores.La joven portaba ropa deportiva y tan solo llevó consigo su móvil, las llaves de casa y un monedero. Son datos que la policía conoció tras el registro realizado en la casa en la que residía.
  • Era nueva en el pueblo. Laura se encontraba de alquiler en esa casa de la calle Córdoba (ahora precintada con cordón policial), a la que acababa de llegar una semana atrás y donde aún se estaba asentando. La joven, de 26 años, era natural de Villabuena del Puente (Zamora). Desde allí se había trasladado a la provincia de Huelva para cubrir una baja como interina en el departamento de plástica del IES Vázquez de la Serna en Nerva. Laura era profesora y solo ocho días antes de su desaparición había comenzado en el centro, a unos once kilómetros en coche de la casa que había alquilado.

  • No era una zona para hacer running. La zona en la que se pierde la pista a su teléfono móvil (sobre las ocho de la tarde del miércoles) se encuentra a 9 kilómetros de El Campillo. Según ha señalado la alcaldesa de dicha localidad en una rueda de prensa, se trata de una zona "no adecuada para hacer running" porque "hay mucho matorral denso" al tiempo que recalca que en el pueblo existen otros "caminos para hacer senderismo y por los que los vecinos salen a andar".
  • La última llamada era a su novio. La chica había hablado con su novio a las cuatro de la tarde, horas antes de perderse su señal. Horas después, ya en la mañana del jueves, la familia denunció su desaparición tras ser avisada de que Luelmo no había asistido esa mañana a su puesto de trabajo y nadie de su entorno conseguía contactar con ella. El dispositivo de búsqueda no tardó en activarse. A las doce del mediodía del viernes, los vecinos se unieron a los agentes y comenzaron a rastrear las zonas próximas: un terreno de baja montaña donde hay varios pantanos y pozos mineros.
  • Semioculto entre jaras. El cuerpo de la joven ha sido hallado semioculto boca abajo en una zona de jaras altas cerca de El Campillo. La zona está acordonada y la Delegación del Gobierno ha pedido que no se difunda el lugar exacto para no entorpecer la investigación abierta. De momento no existe ningún interrogatorio en marcha en dependencias policiales de sospechosos relacionados con este suceso. Fuentes de la investigación han indicado que el cuerpo tiene un golpe en la cabeza y cortes en el cuello.
  • Se busca el teléfono móvil, que aún no ha aparecido después de que se le perdiera la pista a nueve kilómetros del pueblo.

Las incógnitas

  • El motivo de la desaparición. Los agentes habían descartado la posibilidad de una fuga voluntaria. El cuerpo de búsqueda de la Unidad Central Operativa (UCO) mantenía dos hipótesis: que la joven pudo haber sufrido un accidente mientras realizaba ejercicio o la implicación de otra persona. El cadáver ha sido hallado este lunes por un vecino de la localidad a unos cuatro kilómetros del núcleo poblacional, entre unos matorrales.