Metroscopia
Metroscopia octubre 2018. CARLOS GÁMEZ

El efecto del cambio de Gobierno y de la llegada de Pedro Sánchez a Moncloa ha frenado en seco. El Ejecutivo se ha visto salpicado en las últimas semanas por escándalos como las escuchas de Villarejo o la polémica de Josep Borrell, además de unas negociaciones complejas de los Presupuestos, y eso ha tenido efectos negativos. A pesar de que el PSOE se mantiene como la fuerza política preferida de los españoles, la tendencia negativa empieza a confirmarse.

Los socialistas obtendrían un 25,2% de los votos, pero el golpe es duro: pierden 2,5 puntos con respecto a septiembre. Es más, según la encuesta de octubre de Metroscopia para Henneo (realizada entre el 16 y el 18 de octubre) es el partido que más pierde respecto al mes anterior. A pesar de esto, eso sí, son los que mantienen un mayor índice de fidelidad dentro de sus votantes. Un 62% que votó a Sánchez hace dos años volvería a hacerlo ahora.

El panorama tampoco es mucho mejor para un PP que también va a menos, aunque de manera más tímida. La formación liderada por Pablo Casado se mantiene como segunda fuerza con un 22,6% de los votos, es decir, dos décimas menos que el mes pasado (22,8%).

Los votantes de Ciudadanos, hacia Vox

A pesar de esto, los populares son los que peor índice de fidelidad marcan: solo un 46% de los que les votaron en 2016 volverían a hacerlo. Además, no consigue frenar la salida de votos hacia Ciudadanos, dado que un 17% de los electores populares de 2016 optarían ahora por votar al partido de Albert Rivera en el caso de que se celebraran elecciones.

Pero la formación naranja no está para celebrar por dos motivos. El primero, sigue como el tercer partido más respaldado por los españoles pero pierde 1,6 puntos respecto a septiembre hasta situarse en un 19,2%. Pero por otro lado, se ha convertido en el principal caladero de votos de Vox. Y es que un 8% de los votantes de Ciudadanos hace dos años, pasarían ahora a respaldar a Santiago Abascal, cuyo partido irrumpe con un 5,1% de los votos como quinta fuerza política en el panorama nacional.

Importante repunte de Unidos Podemos

Como cuarto partido sigue estando Unidos Podemos, pero esta vez la tendencia es positiva para los de Pablo Iglesias. No solo son la única formación que mejora, sino que además lo hace de forma imponente: obtendría un 17,7% de los votos, 2,6 puntos más que el dato del mes de septiembre (15,1%). Podemos, además, sigue estando respaldado por el 62% de los votantes que les eligieron en los comicios de hace dos años, siendo el partido, junto al PSOE, con mayor nivel de fidelidad entre sus electores.

De esta tendencia se puede concluir que la negociación de los Presupuestos Generales del Estado ha supuesto un espaldarazo para la formación morada. En este sentido, Unidos Podemos consigue recuperar a los votantes que en anteriores estudios habían migrado hacia el PSOE de Sánchez, sobre todo desde su ascenso al poder, aunque todavía un 12% (600.000 votos) de quienes votaron a Iglesias en los últimos comicios generales apostaría ahora por el Partido Socialista.

Más allá de los porcentajes, cabe destacar que los votos que PP y Ciudadanos obtendrían ahora no varía significativamente en comparación con el que cabía suponerles hace un mes: ambas formaciones se encontrarían en una suerte de compás de espera que, el período electoral que ahora se inicia en Andalucía, quizá podría alterar. En todo caso, la irrupción todavía minoritaria de Vox en el tablero electoral podría contribuir a una mayor fragmentación del ámbito del centro derecha.

Tendencia hacia el centro derecha

Con los datos de este sondeo, el espacio ideológico de izquierda y centro izquierda (PSOE y Unidos Podemos) agruparía al 42.9% de los votos (en septiembre pasado, al 42.8%), mientras que el de centro y centro derecha (Vox, PP y Ciudadanos) al 46.9%. Es decir, el práctico empate en cuanto a fuerza electoral teórica de ambos espacios ideológicos que se registraba en septiembre se desnivelaría ahora. En ese contexto, el centro derecha mantiene un peso electoral prácticamente idéntico al que logró cuando concurrió unido a las elecciones de 2000, bajo el liderazgo de José María Aznar (44.5%).

Por último, la suma del voto estimado para las dos formaciones calificadas como nuevas del actual cuatripartidismo (Ciudadanos y Unidos Podemos; y sin contabilizar por ahora a Vox) sigue acortando distancias con la suma de votos que en este momento obtendrían, en conjunto, los dos partidos tradicionales (PSOE y PP): 36.9% frente a 47.8%. El mes pasado estas cifras eran, respectivamente, 35.9% frente a 50.5%, y en las elecciones de 2016 fueron 34.1% frente a 55.7%. La distancia entre ambos bloques, que era de 21.6 puntos hace dos años, queda ahora en casi la mitad (10.9 puntos).