Reportaje |

Trabajar de noche, dormir de día: "Estoy más irritable, todo lo veo negativo y socializo menos"

fotografo: Sergio García Carrasco [[[PREVISIONES 20M]]] tema: Testimonio trabajos en turno de noche. Álvaro
Álvaro Martín ha empezado a hacer ciclos más cortos de turnos, lo que ha mejorado su situación como controlador de trenes de Adif.
Sergio García
fotografo: Sergio García Carrasco [[[PREVISIONES 20M]]] tema: Testimonio trabajos en turno de noche. Álvaro

Es su día libre y suena el teléfono. Unos amigos le proponen un plan, tomar algo, dar una vuelta, salir a cenar. Antes la respuesta era casi siempre sí, pero ahora, simplemente, no le apetece: "Quiero quedarme tirada en el sofá y, si voy, es por pura necesidad, porque necesito a toda costa socializar, pero no porque sea algo que me apetezca hacer. Simplemente necesito hablar con alguien después de tantos días viviendo de noche".

Ella es Alba Díaz, una veterinaria clínica de 28 años que lleva un año trabajando siempre en el turno de noche en el hospital veterinario de Cáceres. Cinco noches consecutivas entre perros y gatos y con un solo compañero seguidas de días de sueño interrumpido y poco reparador durante el día hacen que las jornadas libres consistan en poco más que recuperarse para estar preparada para el nuevo ciclo.

"Los días que libro, a lo mejor hasta las tres de la mañana soy incapaz de conciliar el sueño. La sensación de sueño, de querer dormir, la pierdes", se lamenta la joven extremeña, que también asegura verse afectada en el aspecto anímico. "Estoy más irritable, todo lo veo mucho más negativo, se me hace un mundo y socializo menos. El trabajo me gusta porque la parte clínica solo la puedo hacer aquí, pero a largo plazo es complicado de mantener para mí y para la gente que me rodea".

Alba Díaz lleva un año trabajando como veterinaria clínica en turno de noche y asegura que le está afectando a su estado anímico.
Alba Díaz lleva un año trabajando como veterinaria clínica en turno de noche y asegura que le está afectando a su estado anímico.
CEDIDA

2,3 millones de personas trabajan en turnos de noche en España -más de un 10% de la población activa-, un millón de los cuales lo hace en más de la mitad de los días que trabajan en su jornada, según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del INE. El Estatuto de los Trabajadores -que establece las condiciones mínimas que puede tener un asalariado- obliga a que, cuando se trabaja en horario nocturno, la empresa pague un plus de nocturnidad al trabajador, salvo que "el trabajo sea nocturno por su propia naturaleza o se haya acordado la compensación de este trabajo por descansos".

Esta compensación, sin embargo, no siempre es suficiente teniendo en cuenta las consecuencias físicas y psicológicas de trabajar mientras todo el mundo duerme y dormir mientras todo el mundo vive.

"La ventaja que tiene es que te pagan un plus de penosidad y hay compañeros que quieren siempre trabajar de noche por eso, pero lo más habitual es querer quitarte las noches", declara Miguel Latorre, un técnico electromecánico en una fábrica de Valencia. "El día tiene 24 horas: ocho horas para descansar, ocho horas para trabajar y ocho horas de ocio. Pero es que esas ocho horas de ocio hay veces que dices: '¡Buah! Voy a intentar descansar'".

En el caso de este valenciano de 25 años, el turno de noche ocupa un tercio de su jornada, que se divide en ciclos de seis días de trabajo seguidos en el mismo turno -mañana, tarde o noche- y tres días de descanso. Lo que más le pesa es la dificultad para dormir bien en la semana que hace noches, especialmente al comenzar la semana, cuando apenas puede permanecer cuatro horas por las mañanas.

Miguel Latorre lleva cuatro haciendo turnos de noche en una fábrica.
Miguel Latorre lleva cuatro haciendo turnos de noche en una fábrica.
CEDIDA

"Cuando sales del turno de noche, duermes, pero no duermes igual, porque tu cuerpo no está acostumbrado. Entonces, físicamente no estás bien. Yo soy una persona que me gusta el gimnasio y me cuesta bastante, tienes que sacar bastante voluntad para levantarte e ir porque literalmente no tienes ganas de nada", explica Latorre, que lleva cuatro años haciendo turnos de noche.

La alteración de su ritmo de vida también afecta a las comidas. En sus palabras, el turno de noche le "desordena la dieta", haciendo que se salte comidas y se meta atracones para saciar el hambre que se le genera posteriormente.

- ¿Te ves haciendo este tipo de turnos durante toda tu vida?

- "Jamás, jamás. En cuanto pueda evitarlo, me gustaría cambiar a otro horario. Me da igual si es de mañana o de tarde, pero no quiero hacer más noches porque, a la larga, no es bueno para la salud".

Insomnio, deterioro cognitivo y hasta cáncer

En los últimos años, se han publicado numerosos estudios científicos que evalúan las consecuencias del trabajo por turnos para la salud, definiendo incluso una afección específica: el trastorno del sueño por trabajo por turnos, que se traduce en una sensación de somnolencia cuando hay que estar despierto e insomnio a la hora de dormir.

"Tú quieres dormir cuando tu organismo te pide estar en alerta", resume la doctora Carmen Mancheño, secretaría Salud Laboral y Sostenibilidad Medio Ambiental del sindicato Comisiones Obreras (CCOO). "Este tipo de turnos lo que hacen es invertir el ciclo normal del descanso humano, o sea, durante la noche, que es cuando nuestro cuerpo segrega la melatonina, la hormona que promueve el sueño. Así que el sueño no va a ser igual de reparador, es fragmentado también por diversas razones como el ruido, la luz… No podemos engañar al cuerpo".

"Este tipo de turnos lo que hacen es invertir el ciclo normal del descanso humano, o sea, durante la noche, que es cuando nuestro cuerpo segrega la melatonina, la hormona que promueve el sueño"

Además de la alteración del sueño, la exposición al trabajo en turnos nocturnos y rotatorios se asocia también con un mayor riesgo de deterioro cognitivo entre los adultos de mediana edad y mayores, según un reciente estudio, e incluso se ha relacionado con una mayor probabilidad para desarrollar cáncer, aún no completamente demostrada.

"Se van a modificar tus hábitos alimentarios, llego a casa por la mañana y me voy a ir a la cama porque no puedo con mi alma, me salto hasta el desayuno, además, durante el turno de noche, ¿Dónde comes? ¿Comes justo antes de irte? Y durante la noche vamos a aumentar, y eso lo sabemos todos, el consumo de café, de tabaco, de bebidas excitantes, de alimentos más procesados, en resumen, una dieta poco equilibrada durante mucho tiempo", explica Mancheño. "Todo eso hace que haya alteraciones digestivas también, que pueden provocar un aumento del colesterol, un aumento de las enfermedades cardiovasculares, un aumento de patologías crónicas…".

"A los ritmos biológicos van unidos los ritmos sociales. Por eso es un riesgo psicosocial clásico y por eso se pueden producir alteraciones en la salud mental y en la salud social de la gente"

Las secuelas del trabajo nocturno no se limitan a lo físico y los trabajadores a turnos también reportan cambios en su estado de ánimo que con el tiempo pueden acabar afectando seriamente a su salud mental.

"Trabajar a turnos es una de las cosas que tiene más riesgos psicosociales. La posibilidad de desarrollar trastornos es mayor, fundamentalmente porque lo que se hace es alterar los ritmos circadianos", declara Guillermo Fouce, doctor en Psicología, profesor en la Universidad Complutense y presidente de la Fundación Psicología Sin Fronteras. "Y a los ritmos biológicos van unidos los ritmos sociales. ¿Qué solemos hacer a según qué horas? ¿Quién suele hacerlo más? ¿Con quién nos relacionamos? Por eso es un riesgo psicosocial clásico y por eso se pueden producir alteraciones en la salud mental y en la salud social de la gente".

La difícil conciliación familiar

Salir del hospital, coger el coche y volar a casa, donde su suegro está cuidando de sus hijos desde las ocho, cuando su mujer se ha tenido que ir a trabajar. Recoger a los niños y enfilar al colegio y la guardería. Volver a casa, dormir. Algún día tres, horas, los menos, cuatro. A la una, arriba para ir a recogerles y de vuelta a casa a preparar la comida. La tarde pasa rápido con labores del hogar, acostar a los niños y de vuelta al hospital.

"Las noches no me las puedo quitar porque van con mi puesto, así que te toca lidiar con ello en tu vida personal", declara Alberto Pérex, un enfermero de 41 años de Madrid. "Arrastras el cansancio, la fatiga, estrés del cambio de turnicidad hasta que te recuperas a los tres o cuatro días y casi que te vuelve a tocar empezar con las siguientes noches".

fotografo: Jorge Paris Hernandez [[[PREVISIONES 20M]]] tema: Enfermero Alberto. Reportaje turnos de trabajo. Turno de noche
Alberto Pérex tiene que conciliar el cuidado de sus dos hijas con su trabajo de enfermero, que incluye turnos de noche. 
Jorge París

Si el trabajo a turnos tiene una dura carga física y psicológica para cualquier persona, los efectos se multiplican cuando tienes que conciliar la vida laboral con la paternidad. Esa carga extra de estrés y cansancio no hace sino aumentar los riesgos para la salud que conlleva trabajar de noche.

"El estrés agudo al que estamos sometidos, la presión asistencial, la carga que tenemos de los enfermos a nuestro cargo, todo eso hace mella y yo acuso problemas de salud también", declara Pérex, que asegura haber desarrollado una fibromialgia -una condición crónica que causa dolores generalizados y un agotamiento profundo- a causa de su trabajo a turnos.

No todos los trabajadores del turno de noche están a disgusto. Incluso aunque tengan que compaginarlo con una exigente vida familiar. Juan Durán, un guardia de seguridad de 46 años, atiende al teléfono precisamente mientras cuida de su hija en el parque. Lleva 23 años trabajando siempre de noche, su turno predilecto y el que siempre pide cuando empieza un nuevo servicio.

"Mi primer trabajo de noche fue en Dublín, de recepcionista de hotel con 22 años y, desde entonces, siempre he procurado trabajar en turno de noche", explica Durán. "El principal motivo es por la tranquilidad que tiene la noche, porque de día pues es todo un trajín siempre con gente, con jefes... Yo por la noche siempre estoy más tranquilo, entonces me quito el estrés. Y luego, obviamente, te pagan más, y eso también cuenta mucho".

En su larga carrera como vigilante ha estado en todo tipo de escenarios nocturnos, algunos más complicados, como el metro, otros más tranquilos, como oficinas, donde ha podido incluso aprovechar para estudiar y sacarse todos los títulos del sector de la seguridad, desde detective privado hasta director de seguridad. Los largos turnos de 12 horas le permiten librar suficientes días para poder conciliar su trabajo con los cuidados de su hija.

- ¿Te ves trabajando siempre de noche?

- "Sí, por supuesto, a la edad que tengo, es que ya he adaptado mi vida a trabajar de esta forma. Tienes los horarios, tienes los horarios de la niña, tienes los horarios de tu mujer, compatibilizas, ¿entiendes? Entonces, bueno, te acostumbras a compatibilizar".

Ciclos cortos o ciclos largos

Asumidos los problemas generados por el trabajo nocturno, la cuestión para sindicatos y expertos en salud laboral es cómo subsanarlos haciendo que los trabajadores que hagan estos turnos sufran las mínimas consecuencias negativas posibles.

En una guía de buenas prácticas publicada por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo a finales de los 90 ya se recomendaba realizar ciclos cortos, cambiar de turno cada dos o tres días, para que los ciclos circadianos no sufran apenas alteración. Sin embargo, indica el propio informe, “la vida de relación se hace más difícil con un ritmo de rotación tan cambiante, por lo que puede existir una contradicción entre el punto de vista fisiológico y las necesidades psicosociales de los individuos”.

Los ciclos cortos son lo habitual en sanidad, pero no son tan habituales en otros sectores con habituales jornadas nocturnas como el transporte o la industria donde abundan los ciclos largos, de seis días por la mañana, seis por la tarde y seis por la noche. La fábrica de Michelín de Valladolid fue, en 2008, una de las primeras en implantar, por petición de los sindicatos, lo que se llamó "microturnos antiestrés", un modelo de ciclos cortos de dos días por cada tipo de turno y tres o cuatro días de descanso después.

Álvaro Martín, de 30 años, trabaja como responsable de circulación en Adif, en sus palabras, "como controlador aéreo, pero de trenes". Desde que empezó en este puesto, hace tres años y medio, hace turnos rotativos que incluyen noches, pero, recientemente, la empresa pública ha empezado a aplicar ciclos cortos en lugar de los largos, de cinco días seguidos en el mismo turno.

fotografo: Sergio García Carrasco [[[PREVISIONES 20M]]] tema: Testimonio trabajos en turno de noche. Álvaro
Álvaro Martín ha empezado a hacer ciclos más cortos de turnos, lo que ha mejorado su situación como controlador de trenes de Adif.
Sergio García

"Los ciclos largos es que te destrozaban y, ahora, como haces solo dos noches seguidas, es como si salieses dos días seguidos de fiesta, te recuperas un poco mejor y, sobre todo, no se te cambia el horario del sueño", explica Martín. "Cuando trabajaba cinco noches seguidas, hacia el final de la semana ya te habías acostumbrado al horario para dormir y ya te llegaba el descanso, que era un día que no te valía para nada porque dormía hasta las 3 y no podía hacer planes con los amigos y demás, era muchísimo más molesto".

Bajo la luz tenue de una farola, Martín se despide y se dispone a comenzar su jornada. Los trenes seguirán pasando toda la noche, los hospitales seguirán funcionando, las fábricas produciendo y los animales continuarán llegando a las clínicas veterinarias. Los trabajadores del turno de noche seguirán echando ojeras y luchando contra la somnolencia mientras el resto cerramos los ojos y descansamos plácidamente con nuestro organismo segregando melatonina. 

REPORTAJES QUE TE PUEDEN INTERESAR:

Si quieres contactar con 20minutos o realizar alguna denuncia o alguna corrección sobre algún tema, puedes enviarnos un mail a zona20@20minutos.es. También puedes suscribirte a las newsletters de 20minutos para recibir cada día las noticias más destacadas o la edición impresa.

Pablo Rodero
Redactor 20minutos

Escribo reportajes sobre cuestiones sociales desde conflictividad laboral y desigualdad económica hasta tendencias y consumo, con el denominador común de ser historias contadas a través de vivencias personales de sus protagonistas. Anteriormente, he cubierto información local y economía en 20 Minutos y fui corresponsal freelance en Colombia y Reino Unido.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento