Mike Morabito: "La moda de los terriers de tipo bull ha hecho un daño incalculable"

  • Mike es educador y juez canino de conformación o belleza, además de experto en molosos y terriers de tipo bull.
  • "La demanda masiva ha llevado a una caída en picado en la calidad y a la cría descontrolada e ilegal".
Mike Morabito junto a un Perro Lobo Checoslovaco o PLC.
Mike Morabito junto a un Perro Lobo Checoslovaco o PLC.
CEDIDA

Hace 34 años, Mike Morabito, tras toda una vida de lo que él llama “una pasión febril” por querer saber todo lo posible de perros, y especialmente de algunas razas debido a que se crio en Potenza, ciudad de la región italiana de Lucania, con presencia de mastines napolitanos y otras razas de perros de presa, inició su formación profesional en lo que era y es su vocación. 

Su aprendizaje, inicialmente como autodidacta, fue tan concienzudo y entusiasta, que sus conocimientos no tardaron en destacar y empezó a dar charlas y seminarios sobre las razas molosas y terriers de tipo bull. Mike es educador canino, historiador y escritor, autor del libro Of pit bulldogs and other legends, de publicación solo en inglés, y colaborador en revistas especializadas. Además, es juez canino de conformación, o apariencia, de toda Europa, para el american pit bull terrier.

Mike Morabito con un perro lobo checoslovaco.

Mike Morabito

  • Educador canino, juez de conformación, escritor
Mike Morabito es profesional de la educación canina en positivo, juez de conformación o belleza del american pit bull terrier para toda Europa y experto en molosos de arena y de terriers del tipo bull. Colabora con diversas revistas nacionales e internacionales, imparte charlas y seminarios y ha publicado un libro. Y entre libros sobre perros, archivos antiguos, fotografías (cerca de 50.000) y figuras de colección de perros, confiesa que casi posee un minimuseo en su casa. 

¿Cómo son los perros de presa?La historia de los perros de presa es muy extensa, pero a grandes rasgos podríamos decir que todo empezó con los legendarios alaunt, en particular el alaunt de Boucherie, un perro de tipo mastín ya extinto que fue el ancestro de alanos y otros molosoides. Aparte de la mordida y su capacidad de agarre, los perros de presa tienen pelo corto, cuerpo bien musculado y son razas muy ágiles. Hay muchas mentiras sobre ellos, sobre todo las que se usan para vender perros a toda costa (como lo de decir que el american pit bull terrier fue un perro niñera), y los que los utilizan como complemento para reforzar su ego. Un perro de presa, o agarre, en cuanto a temperamento, es un perro doméstico sano, con un carácter equilibrado, nunca miedoso ni tímido, seguros de sí mismos, muy amigables con el ser humano y fieles y devotos a su familia y guía. Algunas razas dentro del grupo pueden ser más protectoras o desconfiadas con los extraños debido a la cría selectiva orientada a ese fin, como el cane corso o el presa canario, pero siempre han sido razas muy polivalentes y se han usado para la caza mayor, para proteger fronteras, para operaciones militares en las guerras...

¿Qué entendemos por perros de presa, qué significa?Buena pregunta. Es un término que a veces causa desacuerdo porque es usado a la ligera y ampliamente. Me refiero a que por perro de presa nos referimos, por norma, a un perro de agarre, con la capacidad de morder, agarrar y no soltar, hasta que el guía humano le ordena o manda que lo haga, pero también usamos perro de presa para perro de caza como retrievers y cobradores, que cogen la pieza, es decir, la ‘cobran’, después de que el cazador la haya matado.

¿Cuántas razas hay en el grupo de terriers tipo bull?La Federación Cinológica Internacional (F.C.I) reconoce como terriers de tipo bull solo al american staffordshire terrier, al bull terrier y al staffordshire bull terrier. El american pit bull terrier no está reconocido porque FCI solo reconoce razas de línea de belleza, y con el APBT los clubs encargados de preservar la raza organizan eventos de conformación, que serían equivalentes a los de belleza, pero también deportivos, porque en estas razas, las líneas solo de belleza son insuficientes y lo ideal es valorar no solo el aspecto sino también sus aptitudes, que están estrechamente ligadas a la naturaleza de estas razas caninas.

Mike Morabito durante una de sus formaciones.
Mike Morabito durante una de sus formaciones.
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¿Qué diferencia hay entre las razas que componen este grupo?Básicamente, hay diferencias morfo-temperamentales, como por ejemplo el peso, el tamaño y la estructura anatómica. El ejemplo más obvio es el del bull terrier, que ha sufrido una involución tremenda. Hasta hace unos 70 años era un perro más esbelto, atlético, ligero, y hoy es casi irreconocible, con sus cabezas completamente ovaladas llevadas al extremo. Las líneas de trabajo del bull terrier y del staffordshire bull terrier casi se han perdido, al haber seleccionado nuevas líneas orientadas solo en el aspecto mucho más pesadas. Con el american pit bull terrier, y gracias a estos clubs independientes creados exclusivamente para conservar la raza, se han cuidado más ambas líneas y se sigue buscando un perro versátil, un decatleta con mentalidad de espartano, por así decir.

¿Qué actividades o deportes caninos pueden hacer?Dependiendo de la raza y dentro de esta, la aptitud del ejemplar en particular, pueden hacer cualquier actividad deportiva canina: canicross, agility, mondioring, entre otras. Pero hay que ser realistas y conscientes de que algunos perros son deportistas de élite y otros lo harán a su ritmo y disfrutando del buen rato que comparten con su guía. Cualquier deporte o actividad canina es una excelente estimulación mental, que es tanto o más importante que la física, para mantenerlos sanos y equilibrados.

¿Sirven para trabajo?¡Por supuesto! Al principio de su historia, todas las razas fueron seleccionadas para el trabajo y la división de los perros se clasificaba por su función más que por razas puras como tal, hasta que en el siglo XIX empezaron las exposiciones caninas de belleza.

¿Cómo les ha afectado ponerse de moda?La moda de los terriers de tipo bull ha hecho un daño de dimensiones incalculables. La demanda masiva ha conllevado una caída en picado en la calidad de los reproductores y a la cría descontrolada e ilegal. No ha habido ningún tipo de selección en el carácter o interés en la conservación de las razas, solo fines de lucro sin ningún criterio ético.

¿Cualquiera puede adoptar a un perro de tipo bull que proviene de una protectora?Sí y no, todo depende del posible adoptante y del perro en cuestión. La mayoría de los perros que están en adopción, desgraciadamente, desarrollan o arrastran problemas de conducta, algunos no especialmente complicados, pero otros son problemas muy graves. Yo suelo decir que hay un perro para cada persona, pero no todas las personas son aptas para cualquier perro.

¿Cómo es la manera más ética y correcta de adquirir un perro de estas características?De estas características o de cualquier perro, lo principal es ser conscientes de qué queremos y qué estamos buscando. ¿Tenemos tiempo para dedicarle? ¿Dinero para imprevistos? No me refiero solo a comida y veterinario, sino a poder hacer frente que puede que necesitemos un educador canino, o un etólogo, o un nutricionista. ¿Podemos afrontar los gastos para asegurarle su bienestar? En el caso de comprar un perro de una raza específica, debemos buscar un criador responsable, exigir las pruebas de salud de los padres y abuelos por escrito, a fin de evitar encontrarnos con sorpresas desagradables con el tiempo.

¿Un perro adulto de una protectora necesita un perfil especial de adoptante?Otra buena pregunta. Un perro adulto tiene su pasado y su aprendizaje. No debemos ir y escoger el que más nos guste porque nos ha entrado por los ojos sino el que más se ajuste a nuestro estilo de vida. Si soy, por ejemplo, una persona que practica deporte con frecuencia, o hago senderismo y excursiones largas por la montaña y quiero compartirlo con mi perro, desde luego no escogeré un bulldog, un carlino o un american bully. En este caso, miraré un perro tipo american pit bull terrier, un american staffordshire terrier, un staffordshire bull terrier o cualquier mestizo de ellas.

¿Qué pueden hacer albergues y protectoras por estas razas?Ya hacen muchísimo por estas razas tan maltratadas, y lo digo con conocimiento de causa porque visito y ayudo en la medida que puedo a varias. Pero digamos que una de las cosas más importantes es que los trabajadores estén formados en lo básico sobre lenguaje canino.

¿Qué condiciones debe tener un buen criador?Para empezar, las instalaciones deben ser adecuadas: limpias, seguras, y tener a los perros en condiciones impecables. Debe tener conocimiento de genética canina, para no practicar cruces endogámicos estrechos, cumplir con los requisitos de las pruebas de salud de sus reproductores, y tener pasión por lo que hace y mucho amor hacia la raza que cría. El dinero no debería estar entre las prioridades.

¿Qué ventajas supone adquirir uno a través de criadores?Adquieres un perro sano, sin problemas de enfermedades hereditarias, con un coeficiente de consanguinidad muy bajo y bien sociabilizado en su etapa más crítica. También se tiene la garantía de un contrato que deja todo bien redactado y que, en el caso de que surjan problemas en la convivencia con el perro o haya evidencias de maltrato, el perro puede ser retirado, legalmente, de inmediato.

¿Qué hay que valorar para elegir uno?Yo valoro siempre a los padres y a sus abuelos, que tengan realizadas las pruebas de salud pertinentes, y el tipo de entorno donde viven y han sido criados. También debemos ser conscientes de que si queremos un cachorro, nos aseguraremos de que ha tenido un destete y una impronta materna correcta hasta los dos meses como mínimo, junto a una buena sociabilización con las personas y el entorno urbano. Pero sobre todo, antes de adquirir, hay que conocer muy bien la raza que nos gusta, y ser realistas de si encaja o no con lo que necesitamos y si podemos darle lo que necesita.

¿Cuál es tu relación con este grupo de perros?Es pasión, devoción, admiración... Me dedico a los perros desde hace 34 años, aprendiendo, conviviendo, educando, prácticamente dedico mi vida a los molosos de arena y a los terriers de tipo bull.

¿Qué implica ser juez canino?Empecé a juzgar eventos de conformación en el 2014. La información y el conocimiento sobre la raza es vital. A la hora de juzgar APBT tengo en cuenta que la morfología y el temperamento sean correctos y entren en los parámetros del estándar, no es solo que estéticamente sea adecuado, también deben mostrar fortaleza física y mental en las pruebas deportivas tipo arrastre, en escalada vertical o el tira y afloja. Pueden ser estéticamente magníficos pero deben mostrar determinación, tenacidad y predisposición en las pruebas de trabajo y deportivas para recibir una buena valoración. No me cansaré de defender que el APBT es una raza inusualmente polivalente, tanto en actividades deportivas como en usos para terapias, detección de sustancias, rescate... Me encantaría que las personas, en general, antes de seguir demonizando y discriminando esta raza, y todas las del tipo bull, las conozcan más y se den cuenta de que están juzgando y criminalizando a quien está en el lado equivocado de la correa.

¿Qué perros te han marcado en tu trayectoria trabajando con ellos?Hay historias a lo largo de mi trayectoria que me han marcado mucho. Como Tyson, un american pit bull terrier que se rescató en condiciones lamentables y me llegó con un nivel de estrés terrible y con alergia alimentaria. Ty, como le llamaba yo, era un grandullón supercariñoso con las personas. Tras tenerle una semana en cuarentena, porque era imposible juntarle con otros animales debido a sus problemas de conducta, empecé a pasearle junto a otros perros y acompañados de Nihil, mi staffordshire bull terrier que tiene ya casi 14 años. No te imaginas la alegría cuando le vi jugar por primera vez con otros perros. Tras la reconducción de su conducta, Ty fue adoptado por unos amigos y ha vivido con ellos sin ningún problema. Por desgracia, ha muerto hace poco a causa de una enfermedad terminal. Otro perro que no podré olvidar nunca fue un cruce de amstaff que se llamaba Roberto Carlos. Venía de malos tratos y abusos, sus propietarias estaban desesperadas. No me costó mucho que confiara en mí y dejara de verme como una amenaza. Al principio, ni siquiera podía entrar en su casa, mostrabas graves problemas de agresividad, pero las propietarias siguieron mis pautas y cumplieron con su parte a rajatabla y Roberto Carlos cambió radicalmente. De querer comerme, ahora se emociona cuando nos vemos, y nos queremos con locura. Podría contar docenas de casos; perros para los cuales he sido la última esperanza porque ante los problemas que mostraban y el estigma de su raza, no es infrecuente que se les recomiende a los propietarios que los sacrifiquen y se ahorren disgustos. Pero no se dieron por vencidos, me contactaron y pudimos revertir la situación, que siempre tiene arreglo. Estas son las satisfacciones más grandes que me llevo, poder ayudar a un perro a superar sus miedos, sus fobias, sus conductas agresivas. Con cada uno de ellos, he aprendido a conocerlos mejor, los comprendo más, y poder ayudar a que sean felices es una sensación que no se puede pagar ni con todo el dinero del mundo. Por esto sigo formándome, por esto adoro mi trabajo: quiero seguir ayudando a muchos más.

Mike Morabito con un cachorro.
Mike Morabito con un cachorro.
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