La hostelería vuelve a contratar arrastrando sus viejos problemas: "Espero que este sea mi último verano"

  • El fin de las restricciones de movilidad y la vacunación han devuelto la actividad al sector.
  • El 90% de los nuevos contratos son temporales y los sindicatos denuncian una mayor carga de trabajo.
Un camarero en un restaurante de Sitges.
Un camarero en un restaurante de Sitges.
ACN

Como cada vez que ha buscado trabajo desde que entró en el mercado laboral con 17 años, Iuliana Apostu, que ahora tiene 26, ha acudido a la hostelería. "Al final buscas ahi porque es lo mas facil, es donde tengo experiencia y en Valencia en verano están contratando a un montón de personal", explica Apostu, que empezó a trabajar hace dos semanas en un restaurante de la capital del Turia como camarera.

Siempre ha compatibilizado sus estudios con trabajos en hostelería. Algunos durante más tiempo, la mayoría con contratos breves y con condiciones precarias. "He estado en restaurantes en los que no se cumplía el horario, tenía un contrato que no me correspondía con lo que hacía, preguntaba cuándo firmaba el contrato y no me lo traían y a la hora de cobrar el sueldo me pagaban de menos…".

Finalmente, este año, ha aprobado el máster del profesorado y confía en poder encontrar por fin un trabajo fuera de este sector: "Espero que este sea mi último verano en hostelería".

La pandemia va remitiendo poco a poco y la economía española va reflotando con la hostelería y el turismo como sus grandes pilares, exactamente igual que antes de la llegada del coronavirus. La contratación en el sector ha crecido un 65% desde el fin del estado de alarma, con un total de 235.106 acuerdos laborales desde entonces, según datos del Servicio Público de Empleo (SEPE). El 90%, fueron temporales.

Iuliana Apostu ha empezado a trabajar en un bar de Valencia, pero espera que sea su último verano en la hostelería.
Iuliana Apostu ha empezado a trabajar en un bar de Valencia, pero espera que sea su último verano en la hostelería.
Cedida
"He estado en restaurantes en los que no se cumplía el horario, tenía un contrato que no me correspondía, preguntaba cuándo firmaba el contrato y no me lo traían y, al cobrar el sueldo, me pagaban de menos"

"Llueve sobre mojado, ya antes de la pandemia había una situación complicada de temporalidad, precariedad de empleo, contratos parciales… el sector tiene todo lo malo del mercado laboral de España y la pandemia solo ha empeorado la situación", declara Gonzalo Fuentes, responsable de hostelería del sindicato CCOO.

"La precariedad y la temporalidad son dos cuestiones distintas", apunta Emilio Delgado, secretario general de la patronal Hostelería de España. "La temporalidad le pasa a muchos otros sectores, a los chiringuitos de la costa les encantaría que todo el año fuera agosto, pero llega enero y hay que cerrar. Precario es un contrato inseguro o de economía sumergida y, en ese sentido, se ha mejorado mucho en los últimos años y se va adaptando a las condiciones del mercado".

Mayor carga de trabajo

A las ya tradicionales condiciones laborales del sector, ahora hay que sumar la mayor carga de trabajo que suponen los protocolos de seguridad frente a la Covid-19, un aspecto que padecen especialmente las trabajadoras de los servicios de limpieza.

"Con la mascarilla vamos jadeando", asegura Francisca Chumilla que, a sus 56 años, lleva 35 trabajando como camarera de piso en distintos hoteles de Málaga. Las ya de por sí agotadoras jornadas de estas trabajadoras, que tienen que preparar 16 habitaciones al día, se han visto endurecidas aún más a su regreso del ERTE este mismo mes.

"Ahora las empresas con la cosa de que tienen mucha carencia y necesidad han puesto a trabajar a mucho menos personal con más carga de trabajo", declara Chumilla. "No solo han desafectado a menos gente de los ERTE de la que necesitamos, sino que incluso lo han hecho con menos jornada, con compañeras trabajando un 80%".

Una salida alternativa

La espectacular recuperación de la hostelería también ha traído, lógicamente, buenas noticias. Para bien o para mal, es uno de los sectores más dinámicos en España, especialmente en esta época del año, lo que ha permitido a muchos trabajadores cualificados encontrar una salida que no les ha dado su propio sector.

Luis Guerrero es un epidemiólogo que, tras no encontrar trabajo en su sector, ha visto la hostelería como una salida alternativa.
Luis Guerrero es un epidemiólogo que, tras no encontrar trabajo en su sector, ha visto la hostelería como una salida alternativa.
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"En hostelería había trabajado muy esporádicamente, pero ahora me ofrecen una posición más sólida que incluso en trabajos que exigen más formación, aunque hay peor percepción del cliente hacia ti"

Luis Guerrero, de 32 años, llegó de México hace seis. Vivió en Barcelona donde trabajó como investigador gracias a su formación como epidemiólogo. Sin embargo, tras tener que volver a su país temporalmente por un problema familiar, ya no logró volver a encontrar salida en su ámbito y optó por la hostelería como solución: "Hacía falta el dinero y un amigo me dijo que conocía a alguien que podía necesitar personal". Hace dos semanas, empezó a trabajar en un restaurante en Madrid.

"En hostelería había trabajado muy esporádicamente porque era un recurso muy de emergencia, más que nada como trabajo de verano", explica Guerrero, que asegura estar "muy bien" en su nuevo trabajo, aunque se lo plantee solo como una situación temporal. "Te ofrecen una posición más sólida que incluso en trabajos que exigen más formación, pero tienes peor percepción del cliente hacia ti por ser un trabajo manual, es algo palpable", declara Guerrero.

Pérdida de esperanza

Manuel Gómez no es un recién llegado al mundo de la hostelería. Tiene 52 años y ha trabajado 23 años en el sector. "He tenido todo tipo de contratos: fijo, eventual, de principio, a través de ETT y ahora soy fijo discontinuo desde 2011", declara Gómez, que actualmente trabaja como camarero en un hotel de Mijas, Málaga.

Los fijos discontinuos son un tipo de contratos muy habituales en un sector tan sujeto a las temporadas como la hostelería. El problema es que su regreso al trabajo depende de las necesidades productivas de la empresa, por lo que, con los hoteles aún funcionando a medio gas, Gómez no ha sabido hasta esta semana si se reincorporaba.

"Me han llamado para decirme que me reincorpore solo el fin de semana porque la ocupación es muy baja ahora mismo y con las cepas nuevas está todo un poco turbio", declara Gómez. "Estoy contento, un poco nervioso incluso, pero ya estoy vacunado que eso era lo más importante para mí".

- ¿Esperas que esta situación laboral tan inestable cambie en el futuro?

- La verdad es que no me veo con un contrato fijo. Después de tanto tiempo, he perdido la esperanza.

Manuel Gomez lleva trabajando 23 años como camarero y ahora regresa de un ERTE tras año y medio de inactividad.
Manuel Gomez lleva trabajando 23 años como camarero y ahora regresa de un ERTE tras año y medio de inactividad.
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"He tenido todo tipo de contratos: fijo, eventual, de principio, a través de ETT y ahora soy fijo discontinuo desde 2011. Ya no me veo con un contrato fijo. Después de tanto tiempo, he perdido la esperanza".
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