'Txeroki', Aitzol Iriondo y 'Thierry'
'Txeroki', Aitzol Iriondo y 'Thierry', tres 'números uno' detenidos en 2008. (ARCHIVO). ARCHIVO

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se felicitaba hace unas semanas de que "cada dos días desde 2006 se ha detenido a un miembro de ETA". Y es que 2008 ha sido un año aciago para la banda terrorista, que ha visto caer a cuatro de sus hombres más importantes: en mayo cayó "Thierry", en julio Akaitz Goikoetxea, en noviembre  "Txeroki", y 21 días después su sucesor, Aitzol Iriondo.

La entrada en prisión decretada el pasado 12 de diciembre para Aitzol Iriondo, presunto líder de ETA,  tan sólo unas semanas después de la captura de su predecesor, "Txeroki", marcó un nuevo paso adelante en un año de grandes avances policiales en la lucha antiterrorista.

Mas de 80 detenciones

El año 2008 comenzó su andadura con una ETA envalentonada después de asesinar en diciembre a dos guardias civiles en suelo francés, pero va a acabar con una banda descabezada por tercera vez en menos de seis meses

El atentado de Capbreton, cometido en Francia a sangre fría, supuso un salto cualitativo en la espiral terrorista, una efímera "victoria militar" que, a la larga, se ha convertido también en un "acicate" para el trabajo de las fuerzas de seguridad a uno y otro lado de la frontera que han golpeado una y otra vez el entramado etarra.

Buena prueba son los más de ochenta presuntos terroristas detenidos desde enero, cuarenta y ocho en España y otros treinta y tres en Francia, eso sin contar los casi cien arrestados por delitos de violencia callejera y colaboración con el entorno etarra.

El 'comando Nafarroa' estaba listo para atentar cuando fue desarticulado

Además de la detención de la cúpula política y militar de la banda con Francisco Javier López Peña "Thierry", Mikel Garikoitz Azpiazu "Txeroki" y Aitzol Iriondo a la cabeza, en julio era desmantelado el 'comando Vizcaya', el más activo y peligroso de ETA desde la ruptura de la tregua.

Con la caída del núcleo central del 'comando Vizcaya' en una operación de la Guardia Civil, se daba carpetazo a un grupo que durante casi un año de actividad había sembrado de coches-bomba el País Vasco y la vecina comunidad de La Rioja.

También el pasado mes de octubre la Policía Nacional desarticulaba el recién creado 'comando Nafarroa', que ya estaba preparado para atentar, pero al que no le había dado tiempo a iniciar sus despiadados planes.

Un suma y sigue que ha dejado muy esquilmada a la banda, que ha visto impotente cómo los carteles de los terroristas más buscados caducan en apenas unos meses y los posters colocados en los edificios públicos se van llenando de etarras encarcelados con rejas improvisadas a rotulador.

Cuatro asesinados

Pese a los sucesivos golpes recibidos en España y Francia, ETA se ha llevado por delante la vida de cuatro personas a lo largo de 2008  y ha cumplido su repetida amenaza de atentar contra el Tren de Alta Velocidad que unirá las tres capitales vascas.

La primera víctima mortal del año fue el ex concejal socialista de Arrasate-Mondragón (Guipúzcoa) Isaías Carrasco, asesinado de varios disparos en la puerta de su casa el 7 de marzo, dos días antes de las elecciones generales.

ETA ha segado las vidas de Isaías Carrasco, Juan Manuel Piñuel, Luis Conde de la Cruz e Ignacio Uría

Dos meses después, el 'comando Vizcaya' colocaba una potente bomba frente a la casa cuartel de Legutiano (Álava), con la que asesinó al guardia civil Juan Manuel Piñuel y dejó el cuartel prácticamente derruido.

También la explosión de un coche-bomba mató al brigada del ejército Luis Conde de la Cruz en la localidad cántabra de Santoña, el pasado 22 de septiembre.

Por último, y tras múltiples sabotajes y bombas de escasa potencia contra constructoras de la "Y" vasca, el pasado 3 de diciembre dos pistoleros de ETA acababan en la localidad guipuzcoana de Azpeitia con la vida de Ignacio Uría, socio de una de las empresas adjudicatarias de ese proyecto ferroviario.

Entre medias, una docena de atentados con bomba han sembrado la destrucción en comisarias de la Ertzaintza, casas del Pueblo, sedes de entidades bancarias, juzgados, repetidores de televisión, rotativas de diarios o centros docentes como el de la Universidad de Navarra.

El último de los atentados del año ha tenido lugar esta mañana, con la colocación de una bomba en la sede de la radiotelevisión pública vasca, EITB, en Bilbao.

La política penitenciaria,  instrumento clave

En el frente penitenciario, se ha acercado a cárceles próximas al País Vasco a un grupo de etarras críticos con la continuidad de la lucha armada.

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, confirmó el acercamiento y reiteró que la política penitenciaria es un instrumento más en la lucha contra el terrorismo y una política de Estado de la que los grupos políticos están permanentemente informados.

Otro de los "clásicos" de ETA, José Ignacio de Juana Chaos, ha seguido teniendo este año su parcela de protagonismo y, tras ser excarcelado en agosto e instalarse en Irlanda, está pendiente de que un juez de Belfast decida si debe ser extraditado a España acusado de un delito de enaltecimiento del terrorismo relacionado con el comunicado que se leyó en su nombre en un acto en San Sebastián.

En resumen, 2008 termina con datos esperanzadores sobre la debilidad de la banda terrorista, pero con la prudencia del mil veces empleado símil de que las bestias son más peligrosas cuando están heridas.