Pedro Sánchez no será presidente del Gobierno...de momento. El candidato socialista ha perdido este jueves la segunda votación para su investidura, después de que fracasara su negociación con Unidas Podemos, apurada eso sí hasta el último momento.

La votación, en la que necesitaba mayoría simple para salir líder del Ejecutivo, acabó con 155 noes, 124 síes y 67 abstenciones. Unidas Podemos e IU votaron finalmente 'abstención', igual que ERC, Bildu, Compromís y PNV. Por su parte, PP, Ciudadanos, Vox, JxCat, Coalición Canaria y Navarra Suma, como se sabía, votaron en contra.

Precisamente Esquerra Republicana fue el único partido que modificó el sentido de su voto con respecto a la primera votación. El martes votaron en contra de Sánchez y este jueves apostaron por abstenerse.

El fracaso de las negociaciones se fraguó tras un intercambio de ofertas que no agradó a ninguna de las partes. En su último ofrecimiento, el PSOE lanzó tres carteras para Podemos (Vivienda, Igualdad y Sanidad) además de una vicepresidencia social para Irene Montero. Pero los morados insistieron en ocupar Trabajo, algo por lo que no pasó Ferraz. Ese fue el principal escollo.

La jornada ha sido frenética. Si el miércoles por la noche las conversaciones se dieron por rotas sin acuerdo, los intentos del jueves antes de la votación se quedaron en amago. Carmen Calvo y Pablo Echenique, negociadores principales, intercambiaron reproches acerca de las ofertas trasladadas por cada lado. Desde Podemos, acusaron al PSOE de "filtrar" los ofrecimientos mientras que la vicepresidencia en funciones afeó a su interlocutor querer "el Gobierno al completo". Unidas Podemos pasó de ser "socio preferente" para los socialistas a un freno de cara a la investidura.

Fue ERC quien pidió "responsabilidad" a ambas partes y Rufián dejó claro que tanto Sánchez como Iglesias se pueden "arrepentir" de la oportunidad perdida. Esa incapacidad se convirtió en reproche compartido también por parte del PNV, Bildu y Compromís, las otras formaciones que no bloquearon la investidura.

Casado y Rivera hablan de "bochorno"

En cambio, Pedro Sánchez sí se encontró con un verdadero muro en los noes. Casado y Rivera acusaron al candidato de dar "espectáculo", en el sentido negativo, "para nada", mientras que Abascal centró sus feroces críticas en los potenciales socios del líder socialista, a quien  calificó de "marioneta" de "chavistas, terroristas e independentistas", en referencia a Podemos, Bildu y Esquerra.

La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, debe comunicar la investidura fallida de Pedro Sánchez al rey, quien ha de decidir si abre en breve una nueva ronda de consultas con los representantes de los partidos o, como es más probable, da un tiempo para constatar si es posible un acuerdo. Septiembre puede albergar la segunda oportunidad. Y última. Sánchez solo guarda un as bajo la manga: o logra ser presidente antes del 23 de septiembre o los españoles tendrán que volver a las urnas.