Linces ibéricos
Linces ibéricos Archivo/GC

Un total de 29 linces murieron el año pasado al ser atropellados en carreteras de España, lo que supone la segunda cifra más alta de la historia y sólo por debajo de los 31 ejemplares que perdieron la vida en esas circunstancias en 2017, según datos de WWF.

Fuentes de esta organización ambiental precisaron a Servimedia que los datos de 2018 son provisionales, pero, aun así, se trata "del segundo peor año de la historia", con "una cifra casi igual de dramática que la de 2017, que fue de 31".

WWF tiene contabilizados los linces atropellados en todas las carreteras desde 2004. La serie estadística indica que la cantidad de felinos arrollados variaba entre cero (2007), dos (2004), cuatro (2006, 2009, 2010 y 2011) y cinco (2005), hasta que estos casos comenzaron a repuntar en 2012. Ese año hubo siete linces muertos por atropello, cifra que se elevó en 2013 (14), 2014 (21), 2015 (15), 2016 (15), 2017 (31) y 2018 (29).

La mayoría de los atropellos de 2018 se produjeron en carreteras de Andalucía. A pesar del incremento de los últimos años, desde WWF precisan que “el porcentaje relativo baja” porque cada año aumenta la población de lince ibérico, que es el felino más amenazado del planeta. De hecho, actualmente hay cerca de 600 ejemplares, una cantidad que se ha duplicado en el último lustro.

Meses más trágicos

El Gobierno indica que los meses más ‘negros’ para el lince ibérico cuando cruza por carreteras nacionales son septiembre (12 muertes), junio (11) y marzo y mayo (cinco cada uno), mientras que noviembre es el mes con menos atropellos (dos).

Los machos son mayoría (50), mientras que 43 hembras fueron atropelladas y en dos ejemplares no pudo determinarse el sexo. Abundan los subadultos (57), por delante de los adultos (27) y los cachorros (12), mientras que la edad era desconocida en dos individuos.

La zona con más linces atropellados es Sierra Morena (63), seguida de Doñana (25), Montes de Toledo (56), Hornachos (3) y Guadiana (1). Un total de 44 atropellos ocurrieron en carreteras autonómicas, por 23 en autovías, 15 en vías nacionales, 12 en otras carreteras y cuatro en vías férreas.

La carretera con más linces ibéricos arrollados es la A-4 (18), por delante de la A-481 y la N-420 (nueve cada una), la A-301 y la A-421 (seis cada una), y la CM-410 (cinco). Por provincias, hay más casos en Jaén (30), seguida de Córdoba (24), Huelva (20), Ciudad Real (siete), Toledo (5), Sevilla (4), Badajoz (3) y Albacete (2).

"Cuatro puntos negros"

Para WWF, solucionar esta situación sería sencillo porque muchas de las muertes se concentran en "cuatro puntos negros" de carreteras de competencia del Ministerio de Fomento y podrían evitarse si se construyen pasos de fauna en infraestructuras como la A-4 o la N-420. El Ministerio de Fomento ha destinado un creciente número de recursos para la mejora de los principales puntos de conflicto.

De los cuatro puntos denunciados por WWF en 2015 (A-49, Sevilla-Huelva; N-442, Mazagón-Huelva; N-420, Montoro-Cardeña, y A-4 en los alrededores de Andújar y Bailén) en al menos dos el número de atropellos se ha reducido a cero o uno.

Por tanto, para WWF quedan por solucionar otros dos puntos (N-420 entre Montoro y Cardeña y A-4 en los términos municipales de Andújar y Bailén), que concentraron un 22,5% de los atropellos durante el año pasado. "El reto ahora es ir abordando los nuevos puntos negros que se han ido detectando en otros puntos de la red estatal y autonómica, para al menos corregir esos puntos próximos a su área de presencia estable donde se produzca un movimiento continuo de animales y, por lo tanto, una elevada mortalidad", concluye WWF.