Rivera y Marín
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera (c), y el líder de esta formación en Andalucía, Juan Marín (d). EFE /Rafa Alcaide

Las elecciones en Andalucía del próximo 2 de diciembre  han adquirido especial importancia tal y como está el esquema político a nivel nacional. Los comicios se alejan de la mera votación autonómica y municipal, y se postulan como una prueba de fuego para los partidos.

Precisamente por eso, los líderes han dibujado distintas estrategias de cara a reforzar o no su presencia durante los quince días de campaña, que empieza el jueves. Y los planteamientos cambian: más presencia en el caso de Casado y Rivera, y mucha menos para Sánchez e Iglesias. En el caso de los dos últimos, parten con la ventaja de tener a las candidatas más mediáticas, como son Susana Díaz y Teresa Rodríguez.

El presidente del Gobierno participará en dos actos de la campaña para las elecciones, concretamente, el 18 y el 25 de noviembre, en sendos actos en Chiclana (Cádiz) y Torremolinos (Málaga) junto a la actual presidenta de la Junta. Es decir, no estará presente en los días finales de la carrera de Díaz por revalidar la victoria conseguida en 2015.

En el PSOE se excusan en la compleja agenda de Sánchez, pero reconocen que las relaciones entre Susana Díaz  y el secretario general han mejorado desde la llegada de los socialistas a la Moncloa. Eso sí, desde Ferraz no se quiere absorber el protagonismo a la candidata, conscientes de que Andalucía sigue siendo una de las grandes fortalezas del partido.

No mucho mayor será la presencia de Pablo Iglesias. El líder de Podemos estará en tierras andaluzas durante tres jornadas apoyando a la coalición Adelante Andalucía, mientras que el coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, lo hará cuatro días. 

En todos los actos, ambos dirigentes estarán acompañados por la candidata de Adelante Andalucía a la Presidencia de la Junta, Teresa Rodríguez, y por Antonio Maíllo, el cabeza de lista por Sevilla de la coalición, que la forman Podemos, IULV-CA, Izquierda Andalucista y Primavera Andaluza.

Iglesias y Garzón coincidirán en Sevilla el 24 de noviembre, en Córdoba el 29 de noviembre y en Málaga el día del cierre de campaña, el 30 de noviembre, según la información facilitada por Adelante Andalucía.

PP y Ciudadanos, volcados

Muy diferente es la estrategia de Pablo Casado y Albert Rivera. Los dos se plantean la campaña en clave nacional, aunque inciden en la necesidad de no desviar la atención. Lo cierto es que ambos cuentan con los candidatos menos mediáticos. En el caso de la formación naranja, Juan Marín tiene menos nombre, pero muy buuena reputación. Las encuestas juegan a su favor y desde Cs confían en ser los gran beneficiados de los comicios.

En cambio, Casado sabe que los suyos tienen que remar. El presidente del Partido Popular estará presente en once de los quince días de campaña y se sumará, junto a su candidato Juanma Moreno, a los actos de apertura y cierre de la misma. Además, formará parte de los equipos que harán el llamado 'puerta a puerta', informando a los vecinos de las propuestas de la formación.

Recorrerá más de 9.000 km, y aunque desde Génova renuncian a dar clave nacional a la campaña, los comicios del 2-D se convierten en el primer examen de la era Casado. Un buen resultado le impulsaría, pero uno malo supondría abordar cambios importantes de cara a mayo de 2019.

Mejor posicionados están en Ciudadanos. Juan Marín es el candidato mejor valorado por los andaluces y Rivera tiene la cuenta pendiente de potenciar la imagen pública de su cabeza de lista. El hecho de haber sido la llave de la gobernabilidad le da cierta importancia de cara a estas elecciones. Por eso el presidente nacional no quiere fallar.

Tanto Rivera  como Inés Arrimadas se volcarán en la campaña. El líder de la formación naranja, al igual que Casado, estará presente en los actos de inicio y cierre de campaña. Asimismo, centrarán sus esfuerzos en las grandes ciudades, principal caladero de votos para el partido.