Pedro Sánchez
Pedro Sánchez en la entrevista a TVE en el Palacio de La Moncloa. JuanJo Martín / EFE

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirmó este lunes que aspira a agotar la legislatura y convocar elecciones generales en 2020, y no antes. Lo anunció una entrevista en TVE, la primera desde que llegó al cargo.

Hasta que llegue esa fecha, agregó el socialista, sus esfuerzos se centrarán en "normalizar" la vida política española, gobernando "con el Congreso y de la mano de las comunidades autónomas" para sacar adelante "muchas de las leyes vetadas por el anterior Gobierno".

Sobre la crisis política catalana, manifestó que su deseo es reunirse "a principios de julio" con el president Quim Torra. La fecha del encuentro, añadió, podría conocerse esta semana, cuando también quiere cerrar las citas "con los presidentes de las comunidades históricas", Andalucía, Galicia, Euskadi y Cataluña, dijo Sánchez.

En ese encuentro con Torra, apuntó el presidente, le propondrá reactivar la comisión bilateral entre el Gobierno central y el de la Generalitat, un mecanismo que "no se activa desde 2011", según afirmó.

En todo caso, el presidente y el líder del Ejecutivo catalán coincidirán antes, probablemente este viernes, cuando Sánchez tiene previsto desplazarse a Tarragona para acompañar a Felipe VI a la inauguración de los Juegos del Mediterráneo.

Preguntado por los políticos catalanes que están en prisión preventiva por causas vinculadas al procés, Sánchez dijo que, una vez termine la fase de instrucción, sería "razonable" que fueran acercados a prisiones catalanas "para que estén cerca de sus familias y sus letrados".

Sánchez, en cambio, descartó un acercamiento de los presos de la banda terrorista ETA, pues "la legislación es clara" en este terreno: el tratamiento de los presos debe ser "individualizado" y no caben medidas con carácter general. El presidente, además, hizo un llamamiento a no hacer de esta materia un "elemento de discordia".

Respecto a las pensiones, Sánchez subrayó que su Gobierno hará "todo lo posible" para garantizar la solvencia del sistema público, y apostó por "abrir el debate" sobre "nuevas figuras impositivas" que puedan contribuir a sostenerlo. También apostó por derogar los copagos farmacéuticos "si hay suficientes recursos" económicos.

En cuanto a la reforma laboral y la Ley de Seguridad Ciudadana, afirmó que le "gustaría" derogar ambas normas, pero opinó que "no existe" mayoría parlamentaria suficiente para acabar con la legislación laboral aprobada por el PP. En cambio, continuó, sí puede haber grupos suficientes a favor de "retocar" los artículos más "lesivos".

El presidente también se refirió a la posible exhumación de los restos del dictador Francisco Franco para sacarlo del Valle de los Caídos. Sánchez dijo que "no es cuestión de abrir heridas", sino de cerrarlas, porque España "no se puede permitir" como "democracia consolidada" que es el mantener "símbolos que separen a españoles". Por eso, prosiguió, su Gobierno sacará los restos del dictador.

Finalmente, reiteró que está a favor de retirar las concertinas en Ceuta y Melilla, y anunció una ronda de consultas con mandatarios europeos para perfilar una nueva política migratoria. El primer encuentro será este sábado, en París, con el presidente francés, Emmanuel Macron, con lo que Sánchez romperá la tradición de que el primer viaje del presidente español sea a Marruecos.

Sánchez añadió, sobre los inmigrantes rescatados por el barco Aquarius, que un "drama humanitario" pudo haberse convertido en "tragedia", y señaló que la "solidaridad europea" es "muy importante" en esta materia.