El rey Juan Carlos en Abu Dabi
La delegación emiratí recibe al rey Juan Carlos a su llegada al foro empresarial hispano-emiratí que se celebró en Emiratos Árabes Unidos. EFE/Ali Haider

Una polémica a medio camino entre el asunto de Estado y el ámbito privado. La inminente abdicación del rey Juan Carlos I supondrá no solo el traspaso de la Corona a su hijo, Felipe de Borbón, sino la retirada, en la práctica, de un monarca que ha ocupado el cargo durante casi 39 años. El traspaso, que se producirá el próximo 18 de junio, conllevará un cambio de estatus para el todavía Jefe del Estado.

Las cuentas y el patrimonio del rey se han visto históricamente envueltos en un halo de secretismo, por su inviolabilidad y la falta de transparencia La situación jurídica de Juan Carlos está aún pendiente de definirse, ya que los legisladores tienen todavía que aprobar una regulación específica que determine su condición a partir del momento del traspaso de poderes. También queda en el aire la situación económica del hasta ahora monarca español. ¿Recibirá una asignación como miembro de la familia real? ¿dispondrá de una herencia y un patrimonio del que no se conocen cifras oficiales?

Las cuentas de la Casa del Rey y sus propiedades se han visto históricamente envueltas en un halo de secretismo, auspiciado por la inviolabilidad que le concede la Constitución Española y por la negativa de la Corona a publicar sus cuentas. De hecho, no fue hasta finales de 2011 que la institución se decidió a publicar y desglosar su presupuesto por primera vez en la web.

No se contabilizaban, no obstante, otros muchos gastos asociados a la Corona, como los viajes al exterior, la seguridad o los coches oficiales, que están asignados a partidas presupuestarias de otros ministerios como Defensa, Interior, Exteriores, Economía y Hacienda y Presidencia, entre otros.

Más de 7,7 millones de presupuesto en 2014

El pasado mes de febrero la Casa del Rey hizo público el presupuesto de gastos para 2014: Unos 7,7 millones de euros, una cifra un 2,2% más baja que un año ants, según consta en los Presupuestos Generales del Estado (PGE). De esta cantidad, con la que se pagan además gastos y servicios generales, las retribuciones brutas de la familia real ascendieron a 698.331 euros, entre lo que reciben el rey, el príncipe, la reina, la princesa y las infantas.

  • Los reyes: El monarca tenía planeado percibir este año un total de 292.752 euros brutos, de los que más de 140.000 corresponden a su asignación personal y el resto a gastos de representación. Por su parte, la reina Sofía tiene asignados más de 131.700 euros, de los que 68.500 euros se destinan a gastos de representación.

  • Felipe y Letizia: El príncipe, al menos durante el tiempo que tenía previsto ejercer como tal, estaba destinado a cobrar 146.376 euros brutos, de los que alrededor de 70.000 euros formaban parte de su dotación. Su esposa, la futura reina de España, cobraría algo menos: unos 102.400 euros.

  • Las infantas: Elena, que cobra de una entidad privada, recibirá este año unos 25.000 euros por gastos de representación. Por otro lado, Cristina no percibirá asignación oficial alguna en 2014, ya que también cobra de una entidad privada (la Fundación La Caixa) y no participará en ningún acto oficial de la Casa Real.

Por el momento, a la vista de los gastos conocidos hasta ahora, no exentos de interrogantes, el futuro exrey no contaría con una partida de ingresos públicos conocida, ya que los sueldos de la Corona se han venido fijando en función de la representatividad y las actividades oficiales. Así, dependerá de lo que decida asignarle su hijo Felipe y de las funciones que pase a ocupar una vez abandone el trono.

Un patrimonio controvertido

Mención aparte merece uno de los aspectos más controvertidos de la Corona: El Patrimonio de los Borbones heredado por Juan Carlos I. La ausencia casi total de datos oficiales y la opacidad de la Casa del Rey han levantado no solo un velo de oscuridad sobre la verdadera fortuna del monarca, sino que ha posibilitado la emergencia de todo tipo de estimaciones, en algunos casos astronómicas.

Es el caso, por ejemplo, de los cálculos "estimados" por otros y publicados por el diario estadounidense The New York Times, que en septiembre de 2012 estimaba una fortuna familiar de alrededor de 2.300 millones de dólares (unos 1.680 millones de euros al cambio). "El rey es ampliamente valorado en los círculos empresariales por actuar como un intermediario ocasional y un embajador económico para su nación, pero cómo ha amasado su sustancial riqueza personal permanece siendo un secreto", destacaban desde el medio neoyorquino, quien cuestionaba la forma en que esta fortuna podría haberse amasado. El rotativo nombraba en su información al profesor de la Universidad Libre de Bruselas Herman Matthijs, como experto en patrimonios de la realeza europea y autor de un informe en el que desglosa dichas fortunas. Este diario no ha logrado encontrar ningún informe o documento público de este autor al respecto.

Una cifra aún mayor contabilizan desde la televisión también estadounidense NBC. El canal de noticias calcula una fortuna en poder de Juan Carlos I de alrededor de 2.000 millones de euros, si bien tampoco citan a nadie en concreto como autor de estas estimaciones. En 2003 la revista EuroBusiness publicó otro ranking en el que situaba al monarca entre los europeos más ricos (en la posición 112) con un patrimonio total de 1.700 millones de euros. A falta de cifras oficiales, las estimaciones de medios internacionales de prestigio oscilan casi todas en unos rangos similares y situarían al rey como una de las personas más ricas de España.

En defensa de Don Juan Carlos, fuentes del Gobierno han desmentido estas cifras, argumentando que estos medios contabilizaban en una gran parte de esta fortuna bienes y objetos que en realidad pertenecen al Patrimonio Nacional, es decir, que son de propiedad pública sin bien el uso y disfrute lo ha venido ejerciendo el monarca.

Herencia liquidada al morir Franco

En España, algunos autores como el periodista José María Zavala se han adentrado en la investigación del patrimonio real. Así, una obra de este autor publicada en 2010 (El patrimonio de los Borbones, Esfera Libros) hablaban de una fortuna del abuelo del rey, Alfonso XIII, que a principios del siglo XX rondaba los 144 millones de euros de la época. Su hijo Juan, padre de Juan Carlos, fue el principal beneficiario de esta herencia, que fue liquidada a la muerte de franco en su mayor parte, según el autor.

En abril de 2013 este legado real volvió a salir a la luz después de que el diario El Mundo publicara que Juan de Borbón legó un patrimonio de más de 1.000 millones de pesetas a sus hijos, a través de tres cuentas en Suiza. Una vez más, la falta de transparencia fue determinante: La Casa Real negó cualquier explicación y no aclaró su en su momento se tributó por ese dinero. Tan solo se limitaron a asegurar que Don Juan Carlos no tiene ninguna cuenta en el extranjero y que los fondos heredados de parte de Don Juan fueron liquidados ya en 1995.

El partido del Gobierno, por su parte, impidió que el Congreso preguntara por más detalles sobre este legado y las cuentas suizas. El PP también ha bloqueado recientemente varias preguntas formuladas por IU en relación a hipotéticas operaciones de intermediación comercial llevadas a cabo por el rey en sus viajes oficiales con empresarios. Y es que son cada vez más quienes se preguntan si no podría haber cobrado comisiones o premios por esta actividad mediadora de alto nivel.

Yates, cintas y otros regalos de lujo

Más allá de los datos generales, la Casa Real se ha visto rodeada de lujo y regalos concretos, algunos de ellos con historia. En junio de 2012, la web Vanitatis informabda de que el jeque de Emiratos Árabes Unidos le regaló a Juan Carlos I dos automóviles Ferrari valorados en unos 500.000 euros. Sendos bólidos que venían a completar una colección de coches de lujo a disposición del rey que cuenta con más de 70 referencias: Rolls Royce, Mercedes... Vehículos exclusivos, algunos de los cuales fueron puestos a la venta, como el Maserati Quattroporte vendido al presidente de la patronal madrileña, Arturo Fernández. Los dos Ferrari, por su parte, fueron cedidos al museo de la Guardia Real, según informó el semanario Tiempo.

Polémico también ha sido el regalo que los empresarios baleares entregaron a Juan Carlos para disfrutar de sus vacaciones: El yate Fortuna. Esta embarcación de recreo, valorada en unos 3.000 millones de pesetas (18 millones de euros) fue devuelta a inicios de este año por parte de Patrimonio Nacional, que se lo entregó de vuelta a la Fundación Turística y Cultural de les Illes Balears (Fundatur) después de un usufructo de más de 13 años por parte de la familia real. En mayo de 2013, y a la vista del cada vez menor uso que se hacía del yate, el Jefe del Estado decidió renunciar al mismo.

Otros casos especialmente polémicos han girado alrededor de gastos especialmente altos en relación a la Casa del Rey. Así, en diciembre de 2013 se conoció que Patrimonio Nacional había gastado 3,4 millones de euros en construir un pabellón de caza en el Palacio de la Zarzuela. Dos años antes, en 2011, la oposición en el Congreso denunciaba la compra de una cinta andadora para la Casa Real valorada en más de 14.000 euros. La pregunta parlamentaria nunca llegó a realizarse.