La prohibición de fumar en terrazas, a debate: los médicos piden ser "punteros" mientras los hosteleros consideran la medida "excesiva"

El Gobierno valora prohibir fumar en las terrazas de los bares y restaurantes.
El Gobierno valora prohibir fumar en las terrazas de los bares y restaurantes.
Carlos Gámez
El Gobierno valora prohibir fumar en las terrazas de los bares y restaurantes.

La medida más eficaz costoefectiva para prevenir el tabaquismo es la subida de los precios, pero los expertos hablan siempre de un conjunto de iniciativas más que una en concreto. A la herramienta fiscal -que también se ha aplicado recientemente-, añaden la equiparación legal de los cigarrillos electrónicos y vapers, la ampliación de espacios sin humo, la reducción de puntos de venta y el empaquetado neutro. 

La nueva ministra de Sanidad, Mónica García, ha anunciado la intención de su departamento de ampliar los espacios de aplicación de la ley antitabaco a las terrazas. La propuesta ha generado debate. Por un lado, los hosteleros la califican de "desproporcionada" y "excesiva". Por otra parte, la comunidad médica pone sobre la mesa la evidencia científica que demuestra los daños del tabaco para la salud. 

Ambas partes se reunieron el pasado viernes en el ministerio, donde el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, que aludió a la evidencia científica que demuestra los daños para la salud que causa el tabaco, un aspecto que los hosteleros no discuten, pero alegan que "en España no se fuma porque se pueda fumar en las terrazas al aire libre". 

¿Crees que debería prohibirse fumar en las terrazas de bares y restaurantes?

Según el secretario general de la Confederación Empresarial de Hostelería de España, que representa a los restaurantes, bares, cafeterías y pubs, Emilio Gallego, la intención del Gobierno es reformar la norma antitabaco "esta legislatura". Los hosteleros han anunciado "alegaciones correspondientes en los momentos procesales oportunos" con la intención de que sean entendidas.

Gallego agrega que desde Sanidad les trasladaron que la medida "es una prioridad de la próxima presidencia europea", que ejercerá Bélgica. En este sentido, los empresarios de la restauración recuerdan que Suecia y Luxemburgo —en este pequeño país, solo cuando se consume comida— son los únicos de nuestro entorno que prohíben fumar en las terrazas. En España, actualmente ya se prohíbe fumar en las terrazas cuando estas tienen un techo y al menos dos paredes o paramentos. "En el resto de países europeos, que son economías avanzadas e igualmente se preocupan por la salud pública de sus ciudadanos, no está prohibido fumar en las terrazas. Nosotros no queremos ser una excepción", alega el secretario general de Hostelería de España, que considera la medida "innecesaria" y "excesiva".

En la misma línea se pronuncian desde la Asociación Madrileña de Empresas de Restauración (AMER). Su secretario ejecutivo, José Carlos Ramón, recalca que "las terrazas son espacios al aire libre y ventilados que garantizan la convivencia, el respeto entre fumadores y no fumadores", al tiempo que mantiene que la medida "generará confusión entre los clientes, especialmente sobre los turistas, en un país como España en el que el turismo es un motor de la economía, dado que es algo que no existe en sus países de origen".

Con todo, ambas organizaciones se muestran abiertas al diálogo con las autoridades sanitarias y comparten el objetivo de la prevención del tabaquismo, pero piden "otros frentes" sobre los que actuar. "España ya dispone la normativa más estricta y prohibicionista en lo que respecta a la hostelería. Cualquier avance contra el tabaco es excesivo que ponga su foco en el sector", argumenta Gallego, que también advierte de la "función de policía" a la que expondría a los trabajadores. "Nos restaría competitividad a nuestro país porque el resto de turistas que nos visitan no están acostumbrados a estas restricciones. La hostelería ya ha hecho todo lo que nos correspondía en este sentido", concluye.

Nos restaría competitividad a nuestro país porque el resto de turistas que nos visitan no están acostumbrados a estas restricciones"

Al otro lado de la mesa se encuentra la comunidad médica. Desde la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), su coordinador nacional del grupo contra el tabaquismo, Raúl de Simón, aplaude la intención del Ministerio de prohibir fumar en las terrazas de hostelería porque "es una medida de salud pública que beneficia tanto a fumadores como a no fumadores, pues el tabaquismo pasivo no solo es un problema de que molesta, sino que es causa de enfermedad y de mortalidad". 

La Organización Mundial de la Salud cifra en ocho millones de personas las que mueren por el tabaco al año a nivel global, de las cuales 1,3 millones son no fumadoras expuestas al humo ajeno. En España también hay dato: entre 2.000 y 2.300 fallecimientos al año por exposición al humo ambiental del tabaco. Alrededor del 80 por ciento de los 1.300 millones de consumidores de tabaco que hay en el mundo viven en países de ingresos medianos o bajos, según la OMS.

Desde el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) añaden que en los últimos cinco años el consumo de tabaco se ha estabilizado en España y se necesitan más medidas para dar un "empujón" contra esta adicción. "La mejor medida sería intentar que los no fumadores no empiecen a fumar". Según los últimos datos del Ministerio de Sanidad relativos al consumo de tabaco en menores, el 8,5% de los escolares de 12 a 13 años reconoce haber fumado alguna vez en su vida (6,5% en el último año y 4,1% en el último mes). Se trata de un consumo algo más extendido entre las chicas.

El doctor Francisco Pascual, presidente del CNPT, expone a 20minutos que ya hay estudios que han demostrado que "en el humo ambiental del tabaco hay agentes cancerígenos. En el aire libre la concentración de nicotina es menor, hasta 2,3 microgramos por metro cuadrado se entendería como aceptable, pero es que en las terrazas se ha medido hasta cinco microgramos, y a partir de ese 2,3 el riesgo de cáncer tiene una incidencia de tres de cada 10.000 personas". A ello hay que sumar que muchas veces la distancia entre las mesas "probablemente no sea la suficiente". "En terrazas abiertas no estamos exentos de riesgo. Estamos hablando de un problema de salud pública contrastado que puede provocar enfermedades cardiopulmonares y cánceres", advierte.

La comunidad médica pide al Gobierno ser "punteros y marcar una actitud ejemplar normativamente" contra el tabaquismo

Según un estudio de 2018 encabezado por la epidemióloga Xisca Sureda junto a otros investigadores de salud pública de la Universidad de Alcalá y la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg, el consumo de tabaco en los espacios exteriores de la hotelería (tanto entradas como terrazas) sigue siendo generalizado, los niveles de exposición al humo ambiental del tabaco son relativamente altos, especialmente en terrazas exteriores cerradas y las futuras políticas deberían considerar convertir estos espacios en libres de humo. "En casi un 80% de los locales [se analizaron 202 en 2016 en Madrid] se observaron signos de consumo de tabaco en sus entradas y en un 95% en sus terrazas. Casi un 80% de las terrazas no cumplía con la normativa. Prácticamente, todos los niveles de concentración de partículas fueron superiores al valor guía de calidad del aire recomendado por la Organización Mundial de Salud", concluyen los investigadores.

Al argumento de los hosteleros de que esta ampliación de espacios al aire libre sin humo creará "confusión" a los turistas, De Simón responde pidiendo al Gobierno ser "punteros y marcar una actitud ejemplar normativamente". En su opinión, lo confuso es la actual normativa, que permite fumar en terrazas, pero solo cuando estas tienen un techo y hasta dos paredes, muros o paramentos. De Simón va más allá y pide incrementar los espacios libres de humo a instalaciones deportivas, recintos universitarios y vehículos si viajan menores, así como equiparar al tabaco las nuevas formas de consumo de nicotina (en referencia a los vapeadores).

Por su parte, Pascual rechaza la dicotomía entre salud y economía porque tras la aprobación de la ley antitabaco en 2005, dice, "la economía mejoró para los hosteleros, que lejos de perder clientes abrieron nuevos restaurantes, y mejoró la economía global porque se reduce la morbimortalidad y con ella el gasto sanitario. Todos son ventajas. Otra cosa es que haya otros intereses, que a nosotros, como ciudadanos o médicos, se nos escapan", zanja. El presidente del CNPT puntualiza que no se trata de prohibir, sino de regular, y compara el asunto con las normas de circulación vial, que no prohíben tener coches sino conducirlos a más de 120 km/h por autovías.

Redactora '20minutos'

Periodista y portadista en 20minutos desde 2012. Empecé en la sección de Multimedia y de ahí he pasado por Redes, Cultura, Cierre y Mi Bolsillo. Desde hace cuatro años formo parte del equipo de Última Hora lidiando sobre todo con el coronavirus. Me gusta escribir de salud, ciencia, medio ambiente, educación y temas sociales.

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