El 'cáncer contagioso' no solo afecta a los berberechos: también lo sufren otras especies... y hay "casos aislados en humanos"

Un berberecho siendo analizado en el laboratorio de Jose Tubio.
Un berberecho siendo analizado en el laboratorio de Jose Tubio.
Scuba Cancer 
Un berberecho siendo analizado en el laboratorio de Jose Tubio.

Se comporta como un parásito. Así vive y se propaga el extraño cáncer contagioso que afecta a los berberechos y que ha sido estudiado y documentado por el investigador gallego Jose Tubio, director del proyecto ERC Starting Grant SCUBA CANCERS, y su equipo. El trabajo, en el que los científicos ponen de manifiesto que esta leucemia, que afecta a los bivalvos, puede tener miles de años y "es un tumor parasitario", se publicó este pasado lunes en la revista Nature.

Durante unos siete años, el equipo de Tubio se ha encargado de secuenciar el genoma de estos tumores para tratar de entender su origen y su funcionamiento, así como el de la metástasis, ya que esta leucemia se propaga entre los moluscos en ese estado. En su periplo investigador de los tumores trasmisibles, Tubio no ha dado solo con esta neoplasia que afecta a los berberechos. Hay más cánceres que se pegan, como uno facial que afecta a los demonios de Tasmania y que se propaga a través de las mordeduras. Los tumores de los marsupiales australianos causan úlceras bucales cavernosas que, finalmente, provocan que no puedan comer y se mueran

O el tumor venéreo que se propaga en los perros, llamado sarcoma de Sticker, con el que las células cancerosas vivas se transfieren físicamente de un animal a otro durante el apareamiento, casi siempre en los machos. Normalmente, afecta a los genitales, pero puede llegar a otras áreas como la nariz, la boca y la piel. Aunque no es letal, como el de los demonios de Tasmania. Pero los animales no son los únicos: también se han producido casos de tumores trasmisibles en personas.

"El humano es una especie más y el cáncer es un proceso universal", sentencia el investigador, que además relata algunos ejemplos. "Hay tres trabajos que hablan concretamente de cánceres trasmisibles en humanos", dice. "El más impactante es el de niños de 4 o 5 años que desarrollan cáncer de pulmón. La madre trasmite el tumor al niño. Si ellas padecen cáncer de cérvix o de cuello de útero, cuando el bebé nace, en el momento de pasar por ahí, si abren la boca, entran células tumorales que el niño se traga y que se alojan en su organismo, acabando en el pulmón", especifica. 

La referencia: un berberecho gallego

Tubio, que ha dedicado la mayor parte de su carrera a estudiar estos tumores contagiosos, se siente orgulloso del gran trabajo realizado en berberechos. "Ha sido algo brutal", comenta con emoción mientras relata lo descubierto en estos bivalvos. El primer paso de todo el equipo fue el de conseguir el genoma de referencia (la base para estudiar al resto) del animal. Todo un desafío, ya que el ADN de berberecho "es muy difícil de extraer". Había que tener suficiente cantidad y además, de calidad. Este proceso les llevó tres años, durante los cuales también recolectaron hasta 8.000 individuos en toda Europa, en concreto en 11 países. Finalmente, el berberecho del que se extrajo el genoma de referencia fue gallego, de la ría de Noya. 

"Nos dimos cuenta de que están prácticamente en toda Europa y que puede que tengan miles de años"

Después vino el trabajo telescopio en ristre. "Analizamos tejidos para identificar los tumores, en esos 8.000 animales identificamos unos casi 400 cánceres", afirma. "La prevalencia de la enfermedad difería según el país. En Portugal casi un 20% lo tenían. En los del norte de Europa, por encima de Irlanda, no encontramos nada. La neoplasia estaba en berberechos de cinco países: Portugal, España, Francia, Inglaterra e Irlanda", agrega. 

Finalmente, durante casi cuatro años, el equipo investigador se dedicó a secuenciar los tumores encontrados, lo que les llevó a importantes conclusiones: "Descubrimos que no solo hay un tumor que afecta a estos berberechos, sino dos, es decir, que esta leucemia surgió al menos dos veces de forma independiente. Esto quiere decir que puede ocurrir más de una vez", desgrana Tubio. "Nos dimos cuenta de que están prácticamente en toda Europa y que puede que tengan miles de años por la diferencia con los genomas de tumores actuales", añade. Además, los investigadores comprobaron que los dos tumores "son leucemias independientes. O ha habido más o se extinguieron o no han sido identificadas".  

Se puede comer

En cuanto a la parte genética de estas neoplasias, Tubio reconoce que "no distan mucho de las que se dan en humanos. Hay bastantes analogías". En este sentido, el investigador gallego sentencia que "tienen una serie de procesos que ocurren también en las personas, el más reseñable de ellos es que sus genomas están absolutamente degenerados". Algo que ha llevado al equipo de Tubio a plantearse una cuestión para la que no han conseguido respuesta: "¿Cómo es posible que estos tumores hayan sobrevivido miles de años siendo tan aberrantes?". 

Que un humano se infecte de la leucemia de un berberecho tiene "probabilidad cero"

Más allá de preguntas, lo cierto es que todos estos hallazgos son cruciales a la hora de entender el origen y evolución del cáncer en sí mismo y, sobre todo, de la metástasis

Que existan tumores trasmisibles en diferentes especies no quiere decir que estos que afectan a los bivalvos puedan acabar en las personas. Comerse un berberecho con leucemia no provocará la enfermedad en un ser humano. "Hay barreras importantes para que ocurra esto. Normalmente, cuando comes berberechos los cocinas, eso ya mata todo. Aunque se coman crudos, los tumores tienen que atravesar las barreras físicas del humano, los tejidos, vencer al sistema inmune... es muy complicado. Probabilidad cero", asevera Tubio. "Preocupación ninguna", insiste. 

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